Un grupo de intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires se hizo presente en el Congreso el jueves, buscando apoyo para su postura en contra del proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada. Durante su visita, se reunieron con miembros del bloque Justicialista para celebrar la retirada del capítulo de extranjerización de la tierra por parte del oficialismo y para trabajar en contra de la modificación relacionada con el manejo del fuego, que también fue desechada durante la madrugada. A pesar de las tensiones internas, el encuentro se desarrolló con un tono de camaradería.
“¿Cómo arreglamos este quilombo?”, bromeaban Wado de Pedro y Juliana Di Tullio, mientras que José Mayans, jefe del bloque, se encargaba de reitera que “este es un trabajo para la liga de intendentes”, aludiendo a una especie de llamado a la unidad similar a los superhéroes de los dibujos animados. Sin embargo, la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof sigue marcada por la tensión; hasta el momento, no ha habido contacto entre los líderes de ambos sectores.
En el ámbito legislativo, el peronismo dio un golpe al oficialismo en el Senado al coordinar acciones con legisladores de otras bancadas y gobernadores aliados a la Casa Rosada, quienes en esta ocasión decidieron distanciarse, lo que resultó en la caída de aspectos fundamentales del proyecto. Además de Mayans, también estuvieron en la acción Di Tullio y De Pedro, junto a Gerardo Zamora y Juan Manzur, mientras que desde el exterior, Cristina Kirchner y Sergio Massa mostraron interés en el asunto. Este revés para el Gobierno ha fortalecido al peronismo, aunque los conflictos en la provincia de Buenos Aires han tomado una dinámica particular que llevará tiempo resolver.
La liga de intendentes se compone de líderes que respaldan a la ex presidenta, pero que no pertenecen a La Cámpora ni confrontan directamente con Kicillof. Actualmente, el grupo está conformado por 12 intendentes, con la intención de sumar más miembros, no solo del peronismo, sino también de otras fuerza políticas como la UCR y agrupaciones vecinales. Se presentan como actores “equidistantes” y potenciales “puentes” entre los diferentes sectores, aunque desde el entorno del gobernador los vinculan con el kirchnerismo: “Van a terminar haciendo lo que diga Cristina”.
Entre los intendentes se encuentran Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Menéndez (Merlo), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza), Marisa Fassi (Cañuelas) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). El grupo se completa con Federico Susbielles (Bahía Blanca), Juan de Jesús (La Costa), Juan Pablo García (Dolores), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Esteban Sanzio (Baradero).
“Pretendemos trabajar hacia adentro en la agenda de la unidad, sin dejar de lado lo más importante, que es la agenda de la gente y la solución a los problemas que deben resolverse”, manifestó Menéndez, uno de los cuatro que tienen aspiraciones para candidatearse a gobernador. Los otros tres son Otermín, Mariel Fernández y Achával.
Mayans y Di Tullio habían expresado recientemente su frustración y la necesidad de que el peronismo encuentre un camino hacia la unidad; el senador sugirió que “¿Qué les diría Perón a Axel y a Máximo? Que se dejen de romper las pelotas y arreglen el tema”. Por su parte, Di Tullio aseveró: “La discusión me tiene podrida, solo nos interesa a los dirigentes. La gente nos detesta y tiene razón. Me imagino lo que les debe joder a quienes sufren todos los días”. Intendentes presentes coincidieron en que es necesario poner fin a las peleas internas.
Desde el entorno de Kicillof se mencionó que el gobernador no tiene planes de reunirse con Cristina Kirchner, como lo solicita el sector de la ex presidenta, ni de establecer una mesa de negociaciones hasta que se clarifique el panorama electoral y se defina la posibilidad de realizar primarias a nivel nacional.
“¿Sentarse hoy a discutir qué? Si ni siquiera sabemos si va a haber PASO. Hay que quitar la insatisfacción de la interna y entender que cada uno tiene su propio proyecto y candidato. Para el kirchnerismo no es Axel, tendrán otro, y Sergio (Massa) también se mueve”, señaló un integrante del Gabinete bonaerense.
Kicillof tiene programado liderar un plenario de la juventud del MDF el 22 de agosto en San Martín y visitará dos provincias, una en el norte y otra en el sur, en los próximos 40 días. No asistió a la reunión peronista convocada por Ricardo Quintela en La Rioja, a la que concurrió Máximo Kirchner, y posteriormente participó en la protesta frente al Congreso contra el proyecto de propiedad privada y en la misa por San Cayetano. En su entorno afirmaron: “Todavía no hay clima electoral, la idea es priorizar la calle y la gestión, recorrer más la sociedad que la dirigencia y estar en contacto con los sectores más que con la interna.”
“¿Cómo arreglamos este quilombo?”, bromeaban Wado de Pedro y Juliana Di Tullio, mientras que José Mayans, jefe del bloque, se encargaba de reitera que “este es un trabajo para la liga de intendentes”, aludiendo a una especie de llamado a la unidad similar a los superhéroes de los dibujos animados. Sin embargo, la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof sigue marcada por la tensión; hasta el momento, no ha habido contacto entre los líderes de ambos sectores.
En el ámbito legislativo, el peronismo dio un golpe al oficialismo en el Senado al coordinar acciones con legisladores de otras bancadas y gobernadores aliados a la Casa Rosada, quienes en esta ocasión decidieron distanciarse, lo que resultó en la caída de aspectos fundamentales del proyecto. Además de Mayans, también estuvieron en la acción Di Tullio y De Pedro, junto a Gerardo Zamora y Juan Manzur, mientras que desde el exterior, Cristina Kirchner y Sergio Massa mostraron interés en el asunto. Este revés para el Gobierno ha fortalecido al peronismo, aunque los conflictos en la provincia de Buenos Aires han tomado una dinámica particular que llevará tiempo resolver.
La liga de intendentes se compone de líderes que respaldan a la ex presidenta, pero que no pertenecen a La Cámpora ni confrontan directamente con Kicillof. Actualmente, el grupo está conformado por 12 intendentes, con la intención de sumar más miembros, no solo del peronismo, sino también de otras fuerza políticas como la UCR y agrupaciones vecinales. Se presentan como actores “equidistantes” y potenciales “puentes” entre los diferentes sectores, aunque desde el entorno del gobernador los vinculan con el kirchnerismo: “Van a terminar haciendo lo que diga Cristina”.
Entre los intendentes se encuentran Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Menéndez (Merlo), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza), Marisa Fassi (Cañuelas) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). El grupo se completa con Federico Susbielles (Bahía Blanca), Juan de Jesús (La Costa), Juan Pablo García (Dolores), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Esteban Sanzio (Baradero).
“Pretendemos trabajar hacia adentro en la agenda de la unidad, sin dejar de lado lo más importante, que es la agenda de la gente y la solución a los problemas que deben resolverse”, manifestó Menéndez, uno de los cuatro que tienen aspiraciones para candidatearse a gobernador. Los otros tres son Otermín, Mariel Fernández y Achával.
Mayans y Di Tullio habían expresado recientemente su frustración y la necesidad de que el peronismo encuentre un camino hacia la unidad; el senador sugirió que “¿Qué les diría Perón a Axel y a Máximo? Que se dejen de romper las pelotas y arreglen el tema”. Por su parte, Di Tullio aseveró: “La discusión me tiene podrida, solo nos interesa a los dirigentes. La gente nos detesta y tiene razón. Me imagino lo que les debe joder a quienes sufren todos los días”. Intendentes presentes coincidieron en que es necesario poner fin a las peleas internas.
Desde el entorno de Kicillof se mencionó que el gobernador no tiene planes de reunirse con Cristina Kirchner, como lo solicita el sector de la ex presidenta, ni de establecer una mesa de negociaciones hasta que se clarifique el panorama electoral y se defina la posibilidad de realizar primarias a nivel nacional.
“¿Sentarse hoy a discutir qué? Si ni siquiera sabemos si va a haber PASO. Hay que quitar la insatisfacción de la interna y entender que cada uno tiene su propio proyecto y candidato. Para el kirchnerismo no es Axel, tendrán otro, y Sergio (Massa) también se mueve”, señaló un integrante del Gabinete bonaerense.
Kicillof tiene programado liderar un plenario de la juventud del MDF el 22 de agosto en San Martín y visitará dos provincias, una en el norte y otra en el sur, en los próximos 40 días. No asistió a la reunión peronista convocada por Ricardo Quintela en La Rioja, a la que concurrió Máximo Kirchner, y posteriormente participó en la protesta frente al Congreso contra el proyecto de propiedad privada y en la misa por San Cayetano. En su entorno afirmaron: “Todavía no hay clima electoral, la idea es priorizar la calle y la gestión, recorrer más la sociedad que la dirigencia y estar en contacto con los sectores más que con la interna.”









