El panorama inmobiliario en Buenos Aires se está reconfigurando. Ante el aumento de precios y la escasez de terrenos en barrios como Palermo, Belgrano y Colegiales, el corredor de Avenida Elcano se está afianzando como una nueva área residencial prometedora en la Ciudad. La transformación se concentra sobre todo en sectores de Villa Ortúzar y Chacarita, donde actualmente se están desarrollando más de 1.500 viviendas en diversas etapas de construcción. Esta dinámica combina nuevos proyectos habitacionales, opciones gastronómicas, edificios de diseño moderno y un ambiente barrial que aún preserva una escala humana y menos saturación urbana. Este espacio urbano ha sido denominado Distrito Elcano, un eje que se extiende en torno a la Avenida Elcano y la Avenida de los Incas, en el norte de la ciudad. El crecimiento del área es atribuible, en parte, al crecimiento de barrios adyacentes. A medida que Palermo Hollywood, Colegiales y Belgrano aumentaron sus precios y sus terrenos se agotaron, tanto desarrolladores como inversores comenzaron a explorar estas zonas contiguas con un alto potencial de desarrollo. Rankings internacionales, como el de una reconocida revista, han clasificado a Chacarita entre los 40 barrios más “cool” del mundo, resaltando su identidad cultural, vermuterías, bares y movimiento culinario. Este fenómeno ha influido notablemente en el interés inmobiliario y comercial en el corredor de El Cano y sus alrededores. Además, una buena parte de este corredor está incluida en el Distrito Audiovisual de la ciudad, un sector que ha propiciado la llegada de productoras, estudios, oficinas creativas y nuevos locales gastronómicos, alterando el perfil urbano y aumentando el interés inmobiliario de la zona. Las avenidas Álvarez Thomas, Triunvirato y De los Incas concentran una parte significativa de la demanda por su buena conectividad y cercanía a medios de transporte. Sin embargo, calles como Roseti, Charlone, Tronador, Forest y Giribone comienzan a atraer cada vez más proyectos de mayor envergadura. Gabriela Roig, del departamento comercial de una firma de desarrollos, declaró que la zona aún ofrece características difíciles de hallar en otros lugares de la Ciudad. Comentó: “La expansión de barrios consolidados empieza a derramar hacia Villa Ortúzar, pero el corredor de Elcano todavía mantiene identidad barrial y margen para pensar desarrollos más integrales”. Roig subrayó un aspecto fundamental: la disponibilidad de terrenos amplios. “Existen lotes de mayor tamaño que permiten salir del edificio tradicional y proyectar con más áreas verdes, mejor circulación y espacios comunes más integrados”, expresó. Este enfoque se refleja en diferentes proyectos que están en marcha en la zona. Uno de ellos es Mirabilia Hype, que se ubica entre Chacarita y Villa Ortúzar, cuyo objetivo es integrar viviendas, espacios comunes y locales comerciales en un mismo desarrollo. Desde el estudio de arquitectura, las profesionales Camila Ambroggi y Paola Belén Precioso coincidieron en que la migración hacia barrios menos saturados está aumentando entre las familias jóvenes y los residentes permanentes. “El corredor de Elcano tiene una conectividad estratégica, acceso al subte y margen para desarrollarse con una lógica contemporánea”, señalaron. Ambas arquitectas destacaron que el fenómeno abarca más que lo inmobiliario. “Están surgiendo proyectos con identidad propia, nuevas propuestas gastronómicas y edificios más conectados con su entorno. Esto termina consolidando valor a largo plazo”, describieron. Uno de los desarrollos que están promoviendo es TINTA, situado sobre Heredia, entre Charlone y Giribone. Este proyecto ofrece unidades flexibles, gran entrada de luz natural y una relación más directa con el espacio público. “Buscamos que el edificio interactúe con la calle y no actúe como una estructura cerrada”, explicaron desde el estudio. El interés por la zona también se refleja en la llegada de nuevas desarrolladoras y comercializadoras. Matías Chirom, CEO de una empresa de bienes raíces, afirmó que la atracción actual se debe a una combinación difícil de replicar en otros barrios porteños: “Es una zona muy bien ubicada dentro de CABA. Ofrece tranquilidad, buena conexión, cercanía a plazas y una calidad de vida muy apreciada”. Según Chirom, el desarrollo del entorno de la plaza está comenzando a cambiar la dinámica urbana. “Todo el sector se convierte en un polo residencial y gastronómico gracias a los comercios que se establecerán. Esto le da un gran potencial”, analizó. Desde su empresa, comercializan cuatro proyectos en el corredor, siendo uno de ellos Acros Charlone, en la esquina de Charlone y 14 de Julio, frente a la plaza. Este emprendimiento, que se desarrollará junto a un estudio arquitectónico, contará con unidades de dos, tres y cuatro ambientes. “El proyecto está dirigido al consumidor final que busca vivir en un entorno tranquilo pero de calidad. Ofrece abundante luz, vistas despejadas y espacios bien diseñados”, detalló Chirom. La firma también está trabajando en otro desarrollo de gran envergadura a pocos metros del anterior, además de un proyecto en la esquina de Federico Lacroze y Roseti, donde la obra ya comenzó. Este último presentará unidades de uno a cuatro ambientes, espacios comunes y locales comerciales. Un ejemplo adicional es Mite Zabala, una propuesta de reconversión urbana desarrollada por una empresa junto con un estudio arquitectónico. Este proyecto incluye unidades de uno y dos ambientes, además de un zócalo comercial abierto al público. “Elegimos la zona porque todavía hay oportunidades de desarrollo. Está en constante crecimiento, pero sin perder su tranquilidad”, concluyó Chirom. En línea con esta idea, destacó la existencia de espacios como la Plaza 25 de Agosto, Plaza Mafalda, Plaza Antonio Malaver y el Parque Los Andes, los cuales sirven como puntos de encuentro y aumentan el atractivo residencial de la región. Roig también mencionó que el crecimiento del corredor está comenzando a transformar el perfil inmobiliario del área. “Antes predominaban edificaciones pequeñas y productos más convencionales. Hoy, surgen desarrollos de mayor escala, con más amenities, mejores terminaciones y espacios comunes diseñados para el usuario final”. La nueva oferta residencial está orientada tanto a inversores como a residentes permanentes. Los proyectos incluyen unidades compactas para alquiler y departamentos familiares de mayor tamaño. Actualmente, los precios comienzan desde 2.700 dólares por metro cuadrado en etapa de lanzamiento y pueden llegar a niveles cercanos a 3.400 dólares por metro cuadrado en los desarrollos más exclusivos. En algunos casos, se están ofreciendo unidades de doble altura, terrazas privadas, amplios balcones y espacios flexibles que priorizan la luminosidad y la conexión con el exterior. Las superficies van desde 40 m2 y pueden superar los 200 m2 en ciertas tipologías familiares. Chirom comentó: “La demanda busca mejores amenities, espacios abiertos y edificios que se adapten a nuevas formas de vida”. La transformación también se refleja en los servicios comunes. Los desarrollos incorporan espacios de coworking, bicicleteros, guardería de paquetes, parrillas, SUM, solárium, áreas verdes y sectores recreativos para niños. Además, varios proyectos incluyen locales gastronómicos y comerciales en planta baja para promover una mayor integración urbana y circulación peatonal. En cuanto a financiación, predominan los esquemas con un anticipo del 30% y cuotas en pesos o dólares hasta la finalización de la obra, con plazos que oscilan entre 18 y 50 meses según el proyecto. La mayoría de los planes de obras en el Distrito Elcano están orientados a entregas que se prevén entre 2028 y 2030. A pesar del aumento de los costos de construcción, los desarrolladores mantienen un ritmo constante de lanzamientos y plazos definidos. Para el sector inmobiliario, el corredor aún tiene un considerable margen de valorización. La combinación de conectividad, disponibilidad de terrenos, identidad barrial y la llegada de nuevos servicios está empezando a reposicionar a Villa Ortúzar y Chacarita en el mapa de inversión de la ciudad. Chirom concluyó: “Hoy los precios aún no reflejan todo el potencial de la zona.”









