El escándalo relacionado con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enmarcado en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, continúa generando un intenso debate público. Esta situación podría complicar seriamente al gobierno de Javier Milei.
Uno de los aspectos más relevantes es la posición de los aliados del oficialismo, en especial del PRO, que hasta ahora había adoptado un enfoque más moderado, limitándose a exigir explicaciones y la presentación de la declaración jurada de Adorni. Sin embargo, el jueves pasado, su postura se tornó considerablemente más firme.
“Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada y luego reconocer que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, señalaron desde el partido que fundó Mauricio Macri mediante un contundente comunicado.
“En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura”, subrayaron. “No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura, la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad demanda”, añadieron.
En los días venideros, la oposición en la Cámara de Diputados insistirá en el pedido de interpelación a Adorni y el PRO, en esta ocasión, no tiene una postura definida. “No hay un sí ni un no, pero está en revisión”, indicó un integrante del bloque liderado por Cristian Ritondo. Aunque existe una tendencia mayoritaria a evitar respaldar el pedido para no “hacerle el juego al kirchnerismo”, la posición no es unánime.
El fuerte mensaje difundido en las redes sociales del partido contó con el respaldo de Ritondo, quien es parte de la mesa política donde se consensuó el tono y contenido del mismo. Este grupo selecto incluye a los gobernadores Nacho Torres, Rogelio Frigerio y Jorge Macri, así como a María Eugenia Vidal y Fernando de Andreis.
“No había forma de acompañar ni de hacerse el desentendido”, expresó un referente del PRO. “El accionar de Adorni es indefendible”, agregó.
“Tampoco el gobierno salió a respaldarlo, y mucho menos el PRO”, enfatizaron dentro del partido. “Este es un tema de debate público que lleva muchos meses y requería de una definición clara también”, destacaron.
Respecto a la posición frente a la interpelación de Adorni, se busca llegar a un consenso en el bloque. “Se va a definir con una lógica de bloque”, aclararon.
En su última intervención en el Congreso, el bloque que conduce Cristian Ritondo optó por no formular preguntas a Adorni, tal como se había acordado en una reunión interna previa. Aunque la intención inicial era solo consultar sobre la gestión, finalmente decidieron mantenerse en silencio.
“Fuimos coherentes con nuestra postura inicial. No atacamos, pero tampoco defendimos. Por eso no hicimos preguntas”, subrayaron en el bloque comandado por Ritondo. Esta dinámica podría cambiar ante el nuevo panorama que se presenta y las inconsistencias en las explicaciones de Adorni.
Es importante señalar que existen particularidades propias de las dinámicas regionales dentro del PRO. Por ejemplo, Frigerio cuenta con diputados en tres bloques diferentes y Torres en dos, lo que ilustra la influencia de los gobernadores en la decisión final.
Sin embargo, desde el partido confían en que esta situación no tendrá mayores repercusiones. “No creo que tenga implicancias en el Congreso”, afirmó una fuente de peso dentro del PRO.
De todos modos, esperan un gesto del Gobierno que no los lleve a tomar decisiones drásticas. El mensaje implícito del comunicado oficial del partido sugiere que Milei debería desvincularse de Adorni.
Uno de los aspectos más relevantes es la posición de los aliados del oficialismo, en especial del PRO, que hasta ahora había adoptado un enfoque más moderado, limitándose a exigir explicaciones y la presentación de la declaración jurada de Adorni. Sin embargo, el jueves pasado, su postura se tornó considerablemente más firme.
“Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada y luego reconocer que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, señalaron desde el partido que fundó Mauricio Macri mediante un contundente comunicado.
“En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura”, subrayaron. “No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura, la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad demanda”, añadieron.
En los días venideros, la oposición en la Cámara de Diputados insistirá en el pedido de interpelación a Adorni y el PRO, en esta ocasión, no tiene una postura definida. “No hay un sí ni un no, pero está en revisión”, indicó un integrante del bloque liderado por Cristian Ritondo. Aunque existe una tendencia mayoritaria a evitar respaldar el pedido para no “hacerle el juego al kirchnerismo”, la posición no es unánime.
El fuerte mensaje difundido en las redes sociales del partido contó con el respaldo de Ritondo, quien es parte de la mesa política donde se consensuó el tono y contenido del mismo. Este grupo selecto incluye a los gobernadores Nacho Torres, Rogelio Frigerio y Jorge Macri, así como a María Eugenia Vidal y Fernando de Andreis.
“No había forma de acompañar ni de hacerse el desentendido”, expresó un referente del PRO. “El accionar de Adorni es indefendible”, agregó.
“Tampoco el gobierno salió a respaldarlo, y mucho menos el PRO”, enfatizaron dentro del partido. “Este es un tema de debate público que lleva muchos meses y requería de una definición clara también”, destacaron.
Respecto a la posición frente a la interpelación de Adorni, se busca llegar a un consenso en el bloque. “Se va a definir con una lógica de bloque”, aclararon.
En su última intervención en el Congreso, el bloque que conduce Cristian Ritondo optó por no formular preguntas a Adorni, tal como se había acordado en una reunión interna previa. Aunque la intención inicial era solo consultar sobre la gestión, finalmente decidieron mantenerse en silencio.
“Fuimos coherentes con nuestra postura inicial. No atacamos, pero tampoco defendimos. Por eso no hicimos preguntas”, subrayaron en el bloque comandado por Ritondo. Esta dinámica podría cambiar ante el nuevo panorama que se presenta y las inconsistencias en las explicaciones de Adorni.
Es importante señalar que existen particularidades propias de las dinámicas regionales dentro del PRO. Por ejemplo, Frigerio cuenta con diputados en tres bloques diferentes y Torres en dos, lo que ilustra la influencia de los gobernadores en la decisión final.
Sin embargo, desde el partido confían en que esta situación no tendrá mayores repercusiones. “No creo que tenga implicancias en el Congreso”, afirmó una fuente de peso dentro del PRO.
De todos modos, esperan un gesto del Gobierno que no los lleve a tomar decisiones drásticas. El mensaje implícito del comunicado oficial del partido sugiere que Milei debería desvincularse de Adorni.








