Con el paso de los años, la mirada puede transformarse: el párpado pierde firmeza, aparecen líneas de expresión y las cejas pueden volverse menos pobladas. Ante esos cambios, algunos recursos de maquillaje ayudan a lograr un aspecto más despierto y luminoso sin recurrir a demasiados productos.
Una opción sencilla es cambiar el color del delineador. Raquel Linde, experta en maquillaje, recomienda usar un lápiz marrón para definir los ojos sin endurecer los rasgos. “A partir de los 40, el eyeliner marrón suaviza muchísimo la mirada. Define igual que el negro, pero el acabado es menos duro y se integra mejor con el tono natural de las pestañas y la piel”, explicó.
La clave consiste en elegir un tono que acompañe el color natural de los ojos y aplicarlo con trazos finos. De ese modo, se puede dar profundidad y crear un efecto visual de levantamiento sin recargar el párpado.
Aunque el negro es uno de los colores más clásicos para delinear los ojos, un trazo demasiado grueso puede endurecer la expresión. El marrón, en cambio, permite definir la mirada con un acabado más suave y natural.
La especialista recomienda especialmente los tonos chocolate y café. También señala que los marrones cálidos, cobrizos y avellana pueden aportar luminosidad y ayudar a destacar el color del iris.
Hay otras alternativas. Los lápices beige, nude o blancos, aplicados en la línea de agua, pueden dar la impresión de unos ojos más abiertos y descansados. Para quienes prefieren sumar color al maquillaje, los tonos burdeos y verdes permiten apartarse del clásico negro sin perder elegancia.
El resultado no depende solo del color, sino también de la manera de delinear. Linde aconseja evitar las líneas gruesas y trabajar lo más cerca posible del nacimiento de las pestañas.
“Yo empezaría desde la mitad del ojo hacia fuera y elevaría ligeramente el rabillo para crear un efecto lifting muy sutil”, explicó. Ese pequeño trazo ascendente ayuda a levantar visualmente el extremo exterior del ojo.
Además, una línea fina en el párpado superior puede hacer que las pestañas parezcan más densas, sin necesidad de añadir demasiado maquillaje. La experta también destaca que el marrón se difumina con facilidad, una característica útil cuando el párpado empieza a perder firmeza.
Para lograr un resultado natural, la especialista compartió una serie de recomendaciones que pueden sumarse a la rutina diaria:
El cambio no exige una rutina complicada ni muchos productos. Un delineador marrón, aplicado con un trazo fino y ligeramente ascendente, puede ayudar a definir los ojos y conseguir una mirada más luminosa.
Una opción sencilla es cambiar el color del delineador. Raquel Linde, experta en maquillaje, recomienda usar un lápiz marrón para definir los ojos sin endurecer los rasgos. “A partir de los 40, el eyeliner marrón suaviza muchísimo la mirada. Define igual que el negro, pero el acabado es menos duro y se integra mejor con el tono natural de las pestañas y la piel”, explicó.
La clave consiste en elegir un tono que acompañe el color natural de los ojos y aplicarlo con trazos finos. De ese modo, se puede dar profundidad y crear un efecto visual de levantamiento sin recargar el párpado.
Aunque el negro es uno de los colores más clásicos para delinear los ojos, un trazo demasiado grueso puede endurecer la expresión. El marrón, en cambio, permite definir la mirada con un acabado más suave y natural.
La especialista recomienda especialmente los tonos chocolate y café. También señala que los marrones cálidos, cobrizos y avellana pueden aportar luminosidad y ayudar a destacar el color del iris.
Hay otras alternativas. Los lápices beige, nude o blancos, aplicados en la línea de agua, pueden dar la impresión de unos ojos más abiertos y descansados. Para quienes prefieren sumar color al maquillaje, los tonos burdeos y verdes permiten apartarse del clásico negro sin perder elegancia.
El resultado no depende solo del color, sino también de la manera de delinear. Linde aconseja evitar las líneas gruesas y trabajar lo más cerca posible del nacimiento de las pestañas.
“Yo empezaría desde la mitad del ojo hacia fuera y elevaría ligeramente el rabillo para crear un efecto lifting muy sutil”, explicó. Ese pequeño trazo ascendente ayuda a levantar visualmente el extremo exterior del ojo.
Además, una línea fina en el párpado superior puede hacer que las pestañas parezcan más densas, sin necesidad de añadir demasiado maquillaje. La experta también destaca que el marrón se difumina con facilidad, una característica útil cuando el párpado empieza a perder firmeza.
Para lograr un resultado natural, la especialista compartió una serie de recomendaciones que pueden sumarse a la rutina diaria:
El cambio no exige una rutina complicada ni muchos productos. Un delineador marrón, aplicado con un trazo fino y ligeramente ascendente, puede ayudar a definir los ojos y conseguir una mirada más luminosa.









