Candela Arizaga, de 23 años, se presentó nuevamente ante la fiscal Florencia Nocerez en el marco de la investigación sobre los acontecimientos del 4 de agosto, cuando fue vista corriendo por la calle en lo que ella describió como “un brote psicótico”.
La declaración de un oficial que informó que Arizaga había mencionado haber sido golpeada por su pareja ha dado lugar a una investigación por “lesiones leves y privación ilegítima de la libertad” en relación a su ex pareja, Facundo Moyano, de 41 años.
Arizaga llegó al edificio ubicado en Balbín al 3500, en Saavedra, a las 9 de la mañana. Aunque había expresado su intención de dar entrevistas al salir, al abandonar el lugar optó por no hacerlo, afirmando a los medios que la fiscal le pidió que no divulgara el contenido de su declaración ampliada.
La joven ingresó acompañada de su abogado, Roberto Herrera, quien aclaró que la ampliación de la declaración no implica un cambio de su versión anterior.
En respuesta a las preguntas de la prensa tras su salida, el abogado aseguró que “no hubo violencia” en el incidente y afirmó que Arizaga “nunca le dijo eso al policía”, en contraposición a las versiones iniciales de los agentes que intervinieron esa mañana.
Asimismo, se informó que nuevamente se solicitó la suspensión de la restricción de acercamiento y contacto impuesta a Moyano, pero la fiscal recurrió a su criterio, indicando que “no es prudente” en esta fase del proceso.
Hasta el momento, 12 de los 14 testigos convocados por la fiscalía han declarado. Quedan pendientes las declaraciones de la madre y la hermana de Candela, programadas para el 31 de agosto.
De acuerdo a fuentes judiciales, la joven se reunió con la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo, un organismo del Ministerio Público Fiscal que ofrece apoyo legal, psicológico y social a quienes enfrentan situaciones de delitos, violencia de género o doméstica.
La declaración de un oficial que informó que Arizaga había mencionado haber sido golpeada por su pareja ha dado lugar a una investigación por “lesiones leves y privación ilegítima de la libertad” en relación a su ex pareja, Facundo Moyano, de 41 años.
Arizaga llegó al edificio ubicado en Balbín al 3500, en Saavedra, a las 9 de la mañana. Aunque había expresado su intención de dar entrevistas al salir, al abandonar el lugar optó por no hacerlo, afirmando a los medios que la fiscal le pidió que no divulgara el contenido de su declaración ampliada.
La joven ingresó acompañada de su abogado, Roberto Herrera, quien aclaró que la ampliación de la declaración no implica un cambio de su versión anterior.
En respuesta a las preguntas de la prensa tras su salida, el abogado aseguró que “no hubo violencia” en el incidente y afirmó que Arizaga “nunca le dijo eso al policía”, en contraposición a las versiones iniciales de los agentes que intervinieron esa mañana.
Asimismo, se informó que nuevamente se solicitó la suspensión de la restricción de acercamiento y contacto impuesta a Moyano, pero la fiscal recurrió a su criterio, indicando que “no es prudente” en esta fase del proceso.
Hasta el momento, 12 de los 14 testigos convocados por la fiscalía han declarado. Quedan pendientes las declaraciones de la madre y la hermana de Candela, programadas para el 31 de agosto.
De acuerdo a fuentes judiciales, la joven se reunió con la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo, un organismo del Ministerio Público Fiscal que ofrece apoyo legal, psicológico y social a quienes enfrentan situaciones de delitos, violencia de género o doméstica.









