Tras su regreso de París, donde buscó avanzar en pactos con 13 gobernadores, el Gobierno nacional enfrenta un escenario complejo en el Congreso. La principal meta oficialista es impulsar una profunda reforma política que incluye la suspensión o eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, dentro del propio bloque oficialista en el Senado prima la cautela, cuestionando si las conversaciones entabladas por la Casa Rosada serán suficientes para garantizar la mayoría necesaria en el recinto.
Estrategia legislativa: buscar consensos graduales
Ante las dudas sobre los apoyos para la derogación de las PASO, el plan trazado por el oficialismo en la Cámara Alta consiste en iniciar el debate parlamentario abordando aspectos institucionales de menor resistencia. Entre las prioridades iniciales figuran la regulación de la composición de los partidos políticos y la implementación del proyecto de Ficha Limpia, iniciativas que cuentan con un nivel de aceptación más elevado entre las fuerzas aliadas. Por otra parte, se ha especulado con que los pactos impulsados por la Casa Rosada involucran concesiones en las listas de candidatos libertarios en las provincias a cambio de votos en el Congreso. No obstante, subsisten reservas dentro del bloque sobre el alcance real de estas conversaciones. Mientras fuentes parlamentarias atribuyen la capacidad operativa de negociación a figuras como Diego Santilli, de cara a las reuniones de la mesa política se enfatiza que la jefatura de Gabinete mantiene la conducción central de las tratativas, dejando en claro que las discusiones no están concluidas.
Los números en la Cámara Alta y la postura de los aliados
El avance de la eliminación de las PASO, promovido fuertemente por Karina Milei, encuentra un obstáculo contundente en el cómputo de bancas. A pesar de haber alineado compromisos con gobernadores pertenecientes a la Unión Cívica Radical (UCR), la bancada oficialista requiere de al menos tres votos cruciales pertenecientes al PRO que responden a dinámicas independientes de los mandatarios provinciales. En esta situación se encuentran los senadores Martín Goerling (Misiones), Ana María Cristina (Chubut) y María Cristina Huala (La Pampa). Esta brecha implica que, aun cuando senadores alineados con gobernaciones provinciales —como el caso del bloque vinculado a Hugo Passalacqua en Misiones— acompañen el proyecto de la Casa Rosada, la estructura del PRO no garantiza un acatamiento automático, dejando en suspenso el resultado de la votación.
Divergencias internas: la Rosada y la conducción del bloque
Las diferencias conceptuales y de oportunidad entre las pretensiones del Poder Ejecutivo y las previsiones de la conducción del bloque en el Senado quedaron expuestas en los últimos días. Mientras el presidente Javier Milei encabezaba las gestiones internacionales en París junto a trece gobernadores, la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, disertaba en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Durante su exposición, Bullrich marcó matices respecto al rumbo económico y las proyecciones políticas, advirtiendo sobre las disparidades entre el crecimiento de sectores como la minería o el petróleo y el estancamiento de la industria, la construcción y el comercio.
La disputa por la Comisión de Acuerdos tras la muerte de Pagotto
El sensible fallecimiento del senador Juan Carlos Pagotto profundizó las tensiones por la definición de cargos estratégicos. Pagotto encabezaba la Comisión de Acuerdos, un cuerpo legislativo clave para el tratamiento y aprobación de los pliegos de designación de magistrados e integrantes del Poder Judicial.
Ante la inminente reunión de la comisión, se desató una contienda interna por la sucesión. Por un lado, Karina Milei busca mantener el control directo de la comisión en manos de un legislador con lealtad plena a la conducción presidencial. Entre las opciones que se consideran dentro del círculo cercano al Ejecutivo sobresalen la neuquina Nadia Márquez —quien cuenta con el respaldo de Martín y Lule Menem—, el fueguino Agustín Coto y el chaqueño Juan Cruz Godoy.
Por otro parte, Patricia Bullrich ha impulsado la figura de Luis Juez para liderar la comisión, argumentando su trayectoria. Sin embargo, esta propuesta encuentra resistencia en el entorno de la Presidencia debido a la condición de aliado externo de Juez. Con la fecha de la reunión fijada, la resolución de esta jefatura permanece abierta y genera expectativa en el armado del oficialismo.
Estrategia legislativa: buscar consensos graduales
Ante las dudas sobre los apoyos para la derogación de las PASO, el plan trazado por el oficialismo en la Cámara Alta consiste en iniciar el debate parlamentario abordando aspectos institucionales de menor resistencia. Entre las prioridades iniciales figuran la regulación de la composición de los partidos políticos y la implementación del proyecto de Ficha Limpia, iniciativas que cuentan con un nivel de aceptación más elevado entre las fuerzas aliadas. Por otra parte, se ha especulado con que los pactos impulsados por la Casa Rosada involucran concesiones en las listas de candidatos libertarios en las provincias a cambio de votos en el Congreso. No obstante, subsisten reservas dentro del bloque sobre el alcance real de estas conversaciones. Mientras fuentes parlamentarias atribuyen la capacidad operativa de negociación a figuras como Diego Santilli, de cara a las reuniones de la mesa política se enfatiza que la jefatura de Gabinete mantiene la conducción central de las tratativas, dejando en claro que las discusiones no están concluidas.
Los números en la Cámara Alta y la postura de los aliados
El avance de la eliminación de las PASO, promovido fuertemente por Karina Milei, encuentra un obstáculo contundente en el cómputo de bancas. A pesar de haber alineado compromisos con gobernadores pertenecientes a la Unión Cívica Radical (UCR), la bancada oficialista requiere de al menos tres votos cruciales pertenecientes al PRO que responden a dinámicas independientes de los mandatarios provinciales. En esta situación se encuentran los senadores Martín Goerling (Misiones), Ana María Cristina (Chubut) y María Cristina Huala (La Pampa). Esta brecha implica que, aun cuando senadores alineados con gobernaciones provinciales —como el caso del bloque vinculado a Hugo Passalacqua en Misiones— acompañen el proyecto de la Casa Rosada, la estructura del PRO no garantiza un acatamiento automático, dejando en suspenso el resultado de la votación.
Divergencias internas: la Rosada y la conducción del bloque
Las diferencias conceptuales y de oportunidad entre las pretensiones del Poder Ejecutivo y las previsiones de la conducción del bloque en el Senado quedaron expuestas en los últimos días. Mientras el presidente Javier Milei encabezaba las gestiones internacionales en París junto a trece gobernadores, la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, disertaba en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Durante su exposición, Bullrich marcó matices respecto al rumbo económico y las proyecciones políticas, advirtiendo sobre las disparidades entre el crecimiento de sectores como la minería o el petróleo y el estancamiento de la industria, la construcción y el comercio.
La disputa por la Comisión de Acuerdos tras la muerte de Pagotto
El sensible fallecimiento del senador Juan Carlos Pagotto profundizó las tensiones por la definición de cargos estratégicos. Pagotto encabezaba la Comisión de Acuerdos, un cuerpo legislativo clave para el tratamiento y aprobación de los pliegos de designación de magistrados e integrantes del Poder Judicial.
Ante la inminente reunión de la comisión, se desató una contienda interna por la sucesión. Por un lado, Karina Milei busca mantener el control directo de la comisión en manos de un legislador con lealtad plena a la conducción presidencial. Entre las opciones que se consideran dentro del círculo cercano al Ejecutivo sobresalen la neuquina Nadia Márquez —quien cuenta con el respaldo de Martín y Lule Menem—, el fueguino Agustín Coto y el chaqueño Juan Cruz Godoy.
Por otro parte, Patricia Bullrich ha impulsado la figura de Luis Juez para liderar la comisión, argumentando su trayectoria. Sin embargo, esta propuesta encuentra resistencia en el entorno de la Presidencia debido a la condición de aliado externo de Juez. Con la fecha de la reunión fijada, la resolución de esta jefatura permanece abierta y genera expectativa en el armado del oficialismo.









