La creatividad en el hogar está en constante auge, y cada vez surgen más ideas para reutilizar objetos cotidianos sin necesidad de gastar. Uno de los artículos que ha cobrado popularidad en las redes es la percha, que tradicionalmente se usa solo para colgar ropa. Sin embargo, existen ocho aplicaciones prácticas y sencillas que muchos no conocen.
Con un poco de trabajo manual y, en algunos casos, la intervención de herramientas básicas, las perchas pueden transformarse en soluciones útiles para diversas áreas de la casa, incluyendo el baño, el lavadero y la cocina.
En un video viral de Instagram, se expusieron estas ocho funciones poco conocidas de las perchas. Entre ellas, se encuentran su uso para secar calzado, crear un organizador o incluso fabricar un cesto de residuos colgante.
Si bien la mayoría se limita a emplear las perchas para colgar ropa en el guardarropa, con un poco de ingenio se puede maximizar su utilidad en el hogar, resolviendo problemas cotidianos de manera económica.
Las perchas de alambre son las más indicadas para experimentar, ya que son fácilmente moldeables. Solo es necesario contar con algunas herramientas, ser cuidadoso para evitar lesiones y poner en práctica la creatividad.
Una de las aplicaciones menos comunes es convertir una percha en un soporte para el baño. Para ello, se deben recortar los laterales y doblar los extremos hacia abajo e interno, formando una estructura que sostenga el rollo de papel higiénico.
Otra opción que pocos conocen es utilizar las perchas para ventilar las almohadas y eliminar la humedad acumulada. Se unen dos perchas enfrentadas y se fijan en el centro con precintos de plástico. Así, se coloca la almohada en el centro y se deja en un lugar bien ventilado.
Cuando se retorna a casa después de un día de lluvia, se puede usar una percha para secar el calzado de manera efectiva. Al doblarla en forma de W, se crea una base que sostenga el zapato de forma segura, evitando que se deforme.
Asimismo, se pueden transformar en un pequeño tendedero improvisado. Al abrir sus extremos y agregar broches, se pueden colgar medias recién lavadas, aprovechando el espacio vertical y facilitando el traslado de la ropa del lavadero al exterior.
En el ámbito de la cocina, una percha de alambre puede ser adaptada para crear un organizador de tapas de ollas, que suelen ocupar mucho espacio en los muebles. Solo se necesita estirar la estructura y doblar la parte inferior en forma de W para sostener las tapas de manera ordenada.
Es fundamental que los dobleces sean simétricos y firmes, para asegurar que el organizador se mantenga en buen estado dentro del armario, evitando que las tapas se inclinen.
Además, las perchas pueden servir como soporte para el calzado, mejorando así el orden en los placares. Formando ángulos rectos al doblar los extremos de dos perchas iguales, y luego uniendo ambas con precintos, se logra un eficiente espacio organizador.
Otro de los usos mostrados en la publicación es la creación de un cesto de residuos colgante, donde los ganchos se doblan hacia arriba, se unen las estructuras y se fija todo con cinta resistente. Una vez listo, se cuelga una bolsa que quede sostenida por el marco.
Finalmente, un ingenioso uso de las perchas ayuda a desviar el agua del aire acondicionado. Simplemente, se dobla una parte del alambre para que sirva como guía que conduzca el agua hacia el desagote.
Con un poco de trabajo manual y, en algunos casos, la intervención de herramientas básicas, las perchas pueden transformarse en soluciones útiles para diversas áreas de la casa, incluyendo el baño, el lavadero y la cocina.
En un video viral de Instagram, se expusieron estas ocho funciones poco conocidas de las perchas. Entre ellas, se encuentran su uso para secar calzado, crear un organizador o incluso fabricar un cesto de residuos colgante.
Si bien la mayoría se limita a emplear las perchas para colgar ropa en el guardarropa, con un poco de ingenio se puede maximizar su utilidad en el hogar, resolviendo problemas cotidianos de manera económica.
Las perchas de alambre son las más indicadas para experimentar, ya que son fácilmente moldeables. Solo es necesario contar con algunas herramientas, ser cuidadoso para evitar lesiones y poner en práctica la creatividad.
Una de las aplicaciones menos comunes es convertir una percha en un soporte para el baño. Para ello, se deben recortar los laterales y doblar los extremos hacia abajo e interno, formando una estructura que sostenga el rollo de papel higiénico.
Otra opción que pocos conocen es utilizar las perchas para ventilar las almohadas y eliminar la humedad acumulada. Se unen dos perchas enfrentadas y se fijan en el centro con precintos de plástico. Así, se coloca la almohada en el centro y se deja en un lugar bien ventilado.
Cuando se retorna a casa después de un día de lluvia, se puede usar una percha para secar el calzado de manera efectiva. Al doblarla en forma de W, se crea una base que sostenga el zapato de forma segura, evitando que se deforme.
Asimismo, se pueden transformar en un pequeño tendedero improvisado. Al abrir sus extremos y agregar broches, se pueden colgar medias recién lavadas, aprovechando el espacio vertical y facilitando el traslado de la ropa del lavadero al exterior.
En el ámbito de la cocina, una percha de alambre puede ser adaptada para crear un organizador de tapas de ollas, que suelen ocupar mucho espacio en los muebles. Solo se necesita estirar la estructura y doblar la parte inferior en forma de W para sostener las tapas de manera ordenada.
Es fundamental que los dobleces sean simétricos y firmes, para asegurar que el organizador se mantenga en buen estado dentro del armario, evitando que las tapas se inclinen.
Además, las perchas pueden servir como soporte para el calzado, mejorando así el orden en los placares. Formando ángulos rectos al doblar los extremos de dos perchas iguales, y luego uniendo ambas con precintos, se logra un eficiente espacio organizador.
Otro de los usos mostrados en la publicación es la creación de un cesto de residuos colgante, donde los ganchos se doblan hacia arriba, se unen las estructuras y se fija todo con cinta resistente. Una vez listo, se cuelga una bolsa que quede sostenida por el marco.
Finalmente, un ingenioso uso de las perchas ayuda a desviar el agua del aire acondicionado. Simplemente, se dobla una parte del alambre para que sirva como guía que conduzca el agua hacia el desagote.








