La senadora Patricia Bullrich convocó a una reunión para definir la redacción definitiva del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de varias postergaciones y modificaciones en el texto original.
El encuentro contará con la participación del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y tendrá como objetivo cerrar los puntos pendientes de una iniciativa que acumuló múltiples versiones durante su etapa de análisis legislativo.
El tratamiento del proyecto fue suspendido luego de que surgieran cuestionamientos por parte de distintos gobernadores, principalmente vinculados al apartado que establece cambios sobre la adquisición de tierras por parte de extranjeros. Ante la falta de consensos suficientes, Bullrich decidió postergar el debate y establecer un cuarto intermedio hasta el 6 de agosto.
La senadora también mantuvo reuniones políticas para ordenar la estrategia parlamentaria y avanzar en acuerdos con sectores aliados. Uno de los principales desafíos es compatibilizar las modificaciones impulsadas desde el Senado con la postura del Poder Ejecutivo sobre el contenido de la iniciativa.
El debate estuvo acompañado además por diferencias dentro del oficialismo, luego de que la vicepresidenta Victoria Villarruel expresara reparos sobre algunos aspectos del proyecto y cuestionara el impacto que podría tener sobre la autonomía y los intereses provinciales.
Tras una serie de cruces internos, Bullrich y Villarruel mantuvieron un encuentro para recomponer la relación y ordenar la agenda de la Cámara alta durante el receso invernal.
En paralelo, la iniciativa generó críticas entre distintos bloques legislativos debido a los constantes cambios en su redacción. El proyecto atravesó numerosas modificaciones desde su presentación, lo que generó cuestionamientos entre algunos sectores que reclamaron mayor previsibilidad en el proceso parlamentario.
Entre los cambios incorporados durante las negociaciones se eliminó un capítulo relacionado con barrios populares, uno de los puntos que había generado resistencia entre distintos sectores.
Con el nuevo cronograma definido, el oficialismo confía en reunir los apoyos necesarios para aprobar la iniciativa cuando vuelva a tratarse en el recinto, aunque las negociaciones continuarán hasta último momento para garantizar los votos.









