A pesar de la desaceleración de la inflación y de algunas mejoras en indicadores de actividad, el consumo masivo continúa en territorio negativo. En junio, las ventas de alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza experimentaron una disminución interanual del 2,7%, lo que hace que el primer semestre cierre nuevamente con cifras en rojo.
Según un informe de la consultora Scentia, la canasta básica acumuló una baja del 2,9% entre enero y junio de este año, evidenciando que la recuperación del consumo masivo aún está lejos de concretarse, incluso en un contexto de menor inflación.
Como ha sido habitual en los últimos meses, la caída se sintió con mayor intensidad en las grandes cadenas de supermercados (-2,5%) y en mayoristas (-3,3%). Por su parte, el comercio de cercanía, como los autoservicios, ha soportado mejor la merma en la demanda, cerrando el mes con un descenso interanual del 1,6%.
Entre los diferentes rubros, destaca la recuperación en las categorías de bebidas, que habían sido las más afectadas. En junio, las bebidas alcohólicas mostraron un aumento del 9,4% y las no alcohólicas un 3,5%. Las categorías que siguen sintiendo el impacto más fuerte son los productos impulsivos (-6,2%) y los de desayuno y merienda (-7,7%).
Los actores del sector reconocen que los consumidores están adoptando un enfoque cauteloso: adquieren menos unidades por visita, cambian marcas líderes por opciones más económicas y priorizan el gasto en productos de necesidad inmediata.
En este escenario, el e-commerce se destaca como el gran beneficiado, al registrar un aumento del 41% en las ventas durante junio, y un crecimiento acumulado del 34,8% en el semestre.
Según un informe de la consultora Scentia, la canasta básica acumuló una baja del 2,9% entre enero y junio de este año, evidenciando que la recuperación del consumo masivo aún está lejos de concretarse, incluso en un contexto de menor inflación.
Como ha sido habitual en los últimos meses, la caída se sintió con mayor intensidad en las grandes cadenas de supermercados (-2,5%) y en mayoristas (-3,3%). Por su parte, el comercio de cercanía, como los autoservicios, ha soportado mejor la merma en la demanda, cerrando el mes con un descenso interanual del 1,6%.
Entre los diferentes rubros, destaca la recuperación en las categorías de bebidas, que habían sido las más afectadas. En junio, las bebidas alcohólicas mostraron un aumento del 9,4% y las no alcohólicas un 3,5%. Las categorías que siguen sintiendo el impacto más fuerte son los productos impulsivos (-6,2%) y los de desayuno y merienda (-7,7%).
Los actores del sector reconocen que los consumidores están adoptando un enfoque cauteloso: adquieren menos unidades por visita, cambian marcas líderes por opciones más económicas y priorizan el gasto en productos de necesidad inmediata.
En este escenario, el e-commerce se destaca como el gran beneficiado, al registrar un aumento del 41% en las ventas durante junio, y un crecimiento acumulado del 34,8% en el semestre.









