La premisa de que el auge petrolero en Vaca Muerta impulsará la economía a nivel nacional se aleja cada vez más de la realidad. En Neuquén, la provincia que alberga este yacimiento de hidrocarburos no convencionales, se han registrado disminuciones significativas en el consumo general.
Un informe de la cámara de comercio provincial ACIPAN revela que, en el primer semestre, la actividad económica creció un 1,7 por ciento en comparación con el mismo período de 2025, pero experimentó una caída del 0,9 por ciento entre el primer y el segundo trimestre de este año. Por otra parte, las ventas en supermercados de Neuquén mostraron un descenso real del 3,6 por ciento interanual. Asimismo, la venta de vehículos cayó un 6,5 por ciento, cifra que se encuentra ligeramente por debajo del promedio nacional.
“El boom no está derramando”, indicó Daniel González, vicepresidente de ACIPAN. Según su análisis, la situación es compleja: aunque hay inversiones en petróleo y construcción, la realidad es que los precios del petróleo no se reflejan en los salarios del sector comercio. González expresó que lo que falta es que el fenómeno petrolero alcance su máximo potencial para empezar a ver sus efectos en el comercio. Sin embargo, los datos actuales sugieren que el desarrollo ha sido considerable, y persiste la incertidumbre sobre cuántas empresas y trabajadores pueden sobrevivir mientras esperan el impacto positivo de la actividad petrolera. “Es la pregunta del millón”, afirmó.
El vicepresidente de ACIPAN también comentó que la disminución en las ventas de supermercados es algo menos pronunciada que la media nacional, pero que el restante gasto de los hogares es preocupante. “Excluyendo los supermercados, el resto de los comercios enfrenta una caída interanual de entre un 15 y 20 por ciento”, dijo. Destacó que de los 100 mil empleados privados en la provincia, 20 mil trabajan en el comercio, superando en número a los empleados del sector petrolero, quienes se encuentran en situaciones difíciles en cuanto a acceso a bienes básicos.
En términos de producción, Neuquén presenta cifras sólidas en hidrocarburos. En la primera mitad del año, la producción de petróleo creció un 32,4 por ciento interanual, mientras que la producción de gas descendió un 4,5 por ciento.
Estos datos, que contrastan con el estancamiento de ciertas áreas de la actividad provincial, se traducen en un panorama poco alentador en cuanto a la creación de nuevas empresas. De acuerdo con la Secretaria de Riesgos del Trabajo, Neuquén es una de las pocas provincias donde no se han destruido empresas, aunque la cantidad de nuevas incorporaciones es mínima en comparación con el potencial del boom energético. Se observó un crecimiento de apenas un 0,1 por ciento, lo que equivale a la creación de solo 13 empresas.
Esta situación también se ha reflejado en el mercado laboral, ya que, según ACIPAN, el empleo privado asalariado formal en Neuquén vio un aumento del 4 por ciento entre mayo de 2025 y mayo de 2026, superando la caída del 2,2 por ciento registrada a nivel nacional.
Un informe de la cámara de comercio provincial ACIPAN revela que, en el primer semestre, la actividad económica creció un 1,7 por ciento en comparación con el mismo período de 2025, pero experimentó una caída del 0,9 por ciento entre el primer y el segundo trimestre de este año. Por otra parte, las ventas en supermercados de Neuquén mostraron un descenso real del 3,6 por ciento interanual. Asimismo, la venta de vehículos cayó un 6,5 por ciento, cifra que se encuentra ligeramente por debajo del promedio nacional.
“El boom no está derramando”, indicó Daniel González, vicepresidente de ACIPAN. Según su análisis, la situación es compleja: aunque hay inversiones en petróleo y construcción, la realidad es que los precios del petróleo no se reflejan en los salarios del sector comercio. González expresó que lo que falta es que el fenómeno petrolero alcance su máximo potencial para empezar a ver sus efectos en el comercio. Sin embargo, los datos actuales sugieren que el desarrollo ha sido considerable, y persiste la incertidumbre sobre cuántas empresas y trabajadores pueden sobrevivir mientras esperan el impacto positivo de la actividad petrolera. “Es la pregunta del millón”, afirmó.
El vicepresidente de ACIPAN también comentó que la disminución en las ventas de supermercados es algo menos pronunciada que la media nacional, pero que el restante gasto de los hogares es preocupante. “Excluyendo los supermercados, el resto de los comercios enfrenta una caída interanual de entre un 15 y 20 por ciento”, dijo. Destacó que de los 100 mil empleados privados en la provincia, 20 mil trabajan en el comercio, superando en número a los empleados del sector petrolero, quienes se encuentran en situaciones difíciles en cuanto a acceso a bienes básicos.
En términos de producción, Neuquén presenta cifras sólidas en hidrocarburos. En la primera mitad del año, la producción de petróleo creció un 32,4 por ciento interanual, mientras que la producción de gas descendió un 4,5 por ciento.
Estos datos, que contrastan con el estancamiento de ciertas áreas de la actividad provincial, se traducen en un panorama poco alentador en cuanto a la creación de nuevas empresas. De acuerdo con la Secretaria de Riesgos del Trabajo, Neuquén es una de las pocas provincias donde no se han destruido empresas, aunque la cantidad de nuevas incorporaciones es mínima en comparación con el potencial del boom energético. Se observó un crecimiento de apenas un 0,1 por ciento, lo que equivale a la creación de solo 13 empresas.
Esta situación también se ha reflejado en el mercado laboral, ya que, según ACIPAN, el empleo privado asalariado formal en Neuquén vio un aumento del 4 por ciento entre mayo de 2025 y mayo de 2026, superando la caída del 2,2 por ciento registrada a nivel nacional.









