A cuatro años del intento de asesinato de Cristina Kirchner, que tuvo lugar el 1 de septiembre de 2022, líderes de distintas fuerzas políticas han firmado un manifiesto en el que instan a proteger la democracia, advirtiendo sobre las repercusiones de tratar al adversario político como un enemigo que debe ser eliminado.
En este contexto, el Partido Justicialista (PJ) organizará un encuentro este martes a las 18 horas en la entrada de San José 1111, donde la exmandataria se encuentra bajo prisión domiciliaria. Máximo Kirchner será el orador principal del evento.
El documento lleva como título “La democracia no admite la eliminación del adversario”, y busca “reflexionar sobre las condiciones políticas, culturales y comunicacionales que permitieron que un arma cargada fuera disparada a pocos centímetros” de la exmandataria.
Se enfatiza en el texto la proliferación de discursos de odio, campañas de estigmatización, noticias falsas, operaciones de desinformación y diversas formas de violencia política que afectan a dirigentes y otros actores de lo público.
A su vez, el manifiesto señala que la “antipolítica” no se reduce al rechazo espontáneo de una parte de la ciudadanía hacia sus representantes, sino que ha sido construida como un sentido común por sectores del poder económico concentrado y se ha difundido a través de medios de comunicación, redes sociales, plataformas digitales y otros mecanismos de producción y circulación de información.
Por último, el texto invita a fomentar que el intercambio de ideas y la confrontación democrática sean nuevamente vistos como “un ejercicio noble, indispensable y profundamente democrático”, y clama por un “Nunca más” a la eliminación del adversario y a la violencia política.
En este contexto, el Partido Justicialista (PJ) organizará un encuentro este martes a las 18 horas en la entrada de San José 1111, donde la exmandataria se encuentra bajo prisión domiciliaria. Máximo Kirchner será el orador principal del evento.
El documento lleva como título “La democracia no admite la eliminación del adversario”, y busca “reflexionar sobre las condiciones políticas, culturales y comunicacionales que permitieron que un arma cargada fuera disparada a pocos centímetros” de la exmandataria.
Se enfatiza en el texto la proliferación de discursos de odio, campañas de estigmatización, noticias falsas, operaciones de desinformación y diversas formas de violencia política que afectan a dirigentes y otros actores de lo público.
A su vez, el manifiesto señala que la “antipolítica” no se reduce al rechazo espontáneo de una parte de la ciudadanía hacia sus representantes, sino que ha sido construida como un sentido común por sectores del poder económico concentrado y se ha difundido a través de medios de comunicación, redes sociales, plataformas digitales y otros mecanismos de producción y circulación de información.
Por último, el texto invita a fomentar que el intercambio de ideas y la confrontación democrática sean nuevamente vistos como “un ejercicio noble, indispensable y profundamente democrático”, y clama por un “Nunca más” a la eliminación del adversario y a la violencia política.









