Maximiliano Bondarenko, legislador bonaerense y ex comisario, pidió la renuncia del ministro de Seguridad, Javier Alonso, a quien calificó como “ineficaz”, y responsabilizó al gobernador Axel Kicillof por la crisis de inseguridad que afecta a la provincia de Buenos Aires. Durante una conversación con un equipo de periodistas, Bondarenko abordó la problemática de la inseguridad, la corrupción policial y la falta de respuestas del gobierno provincial. “La provincia de Buenos Aires hoy está de luto, porque nadie escapa a la inseguridad”, enfatizó el legislador al ser consultado sobre la situación en el conurbano. En referencia al reciente asesinato de un joven de diecisiete años en San Francisco Solano, destacó: “Eso es una crisis, eso es un hecho aberrante. Hoy el papá lo está enterrando”. El dirigente de La Libertad Avanza fue contundente al evaluar la gestión del ministro de Seguridad bonaerense. “Lo primero que tiene que hacer el gobernador Kicillof es sacar al ineficaz de Alonso. Lo primero que tiene que hacer”, sostuvo, agregando: “Poner un ministro de Seguridad de verdad y empezar a valorar el recurso humano, que es lo más sagrado”. Bondarenko criticó las políticas oficiales y la escasez de recursos: “No hay patrulleros en la calle porque no tienen logística. La logística de la policía de la provincia está rota, desarmada. El personal policial no quiere trabajar más. Tenemos una tasa de suicidios altísima”. También denunció la falta de capacitación y los riesgos que enfrentan los efectivos: “Mandamos una chica nueva a trabajar sin tener conocimiento, la sentamos arriba de un patrullero con nueve meses. ¿A ustedes les parece que puede tener nueve meses de capacitación un policía, ponerle una pistola en la cintura y mandarlo a la calle?”. Al reflexionar sobre su experiencia, aseguró que la corrupción en la policía bonaerense “existe” y que la situación actual es incluso más preocupante que en los años noventa. “La policía de los noventa era un bebé de pecho al lado de esta. Yo lo digo siempre: una de las cajas más grandes que tiene la política hoy es el Ministerio de Seguridad”. El legislador describió un esquema burocrático que se ha desbordado: “Diecinueve subsecretarías tiene el Ministerio de Seguridad, trescientos cincuenta cargos políticos. Si le tengo que dibujar el organigrama, no me alcanza todo el estudio. Es un pulpo que lo único que hace es comer recursos. ¿Y sabe cuál es el recurso que se come? La cubierta de ese vigilante que no tiene hoy patrullero para atender un 911”. En cuanto a la relación entre la inseguridad y la corrupción, advirtió: “Cuando la inseguridad se mete en la corrupción, se terminó. Deja de existir la seguridad como meta y pasa a un segundo plano. El primer plano es la corrupción”. Además, rechazó las estadísticas oficiales que señalan una disminución en los delitos: “Es muy fácil decir que bajan las estadísticas. La angustia que vive hoy el bonaerense cuando manda a sus chicos a la escuela y no sabe si van a volver, eso no lo mide ningún número”, expresó. Bondarenko resaltó el avance del narcotráfico y la falta de patrullaje: “Hoy hay barrios manejados por el narcotráfico. Cuando era jefe de comando de Matanza tenía ciento cincuenta móviles; hoy no debe haber más de cuarenta. El suboficial que corre a los delincuentes doce, dieciséis, veinticuatro horas no tiene plus de alto riesgo. Hay que empezar por ahí”. Entre las iniciativas propuestas, mencionó: “Preguntamos por qué los oficiales recién recibidos que fueron al Operativo Sol estuvieron un mes sin arma. Preguntamos cuántos efectivos tiene la policía de la provincia y cuál es el plan de seguridad. Propusimos modificar un artículo para que el suboficial de calle reciba un plus de alto riesgo, porque son los que enfrentan todos los delitos en la calle”. El legislador finalizó reclamando mayor reconocimiento para los policías que trabajan en condiciones precarias: “El policía es la última línea que tiene el delincuente para llegar a la sociedad”.









