Durante años, Joshua Kushner, empresario e inversor tecnológico casado con la supermodelo Karlie Kloss y hermano menor de Jared Kushner, se mantuvo al margen del debate político que rodea a su familia. Sin embargo, ha cobrado protagonismo recientemente al ser designado para liderar un grupo de inversores privados que están en conversaciones para adquirir una participación en FIFA Football Enterprises (FFE), la nueva entidad creada por la FIFA para gestionar los derechos comerciales de la Copa del Mundo.
Esta operación, impulsada por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, podría convertirse en uno de los acuerdos comerciales más significativos en la historia del fútbol, abriendo la posibilidad a la inyección de capital privado en el negocio de los mundiales.
El vehículo que se utilizaría para esta transacción es Thrive Eternal, una compañía establecida en abril de este año como brazo de inversión de Thrive Capital, el fondo que Joshua fundó en 2009 y que se ha convertido en un nombre de peso en Silicon Valley. A diferencia del capital de riesgo convencional, Thrive Eternal fue diseñado para realizar inversiones a largo plazo en activos considerados “irrepetibles”, cuya exclusividad, según la filosofía del fondo, incrementará en la era de la inteligencia artificial.
La premisa de inversión de Thrive se basa en la idea de que, a medida que las experiencias cotidianas se digitalizan, mayor será el valor de aquellas que solo pueden ser vividas de manera física. Por lo tanto, el fondo busca involucrarse en franquicias deportivas, instituciones culturales y marcas de fuerte identidad histórica, que considera inmunes a la disrupción tecnológica.
Su primer movimiento significativo fue la adquisición de una participación minoritaria en los San Francisco Giants, una de las franquicias más emblemáticas de las Grandes Ligas de béisbol. Si las negociaciones con la FIFA tienen éxito, el siguiente paso del fondo sería introducirse en el negocio de la Copa del Mundo, lo que nuevamente pondría a la familia Kushner bajo los focos de Washington.
Joshua suele ser referido como “el otro Kushner”, ya que mantiene un perfil mucho más bajo que su hermano Jared, quien fue uno de los principales asesores de Donald Trump y actualmente juega un papel destacado en la administración republicana en temas internacionales, participando en asuntos estratégicos como Irán y Ucrania.
Su padre, Charles Kushner, fue nombrado embajador de Estados Unidos en Francia por Trump, a pesar de haber purgado una condena por delitos relacionados con financiamiento ilegal de campañas, evasión fiscal y obstrucción a la Justicia, antes de recibir un indulto presidencial.
“Forma parte de un proceso democrático -un proceso de consulta- y, sobre todo, es una oportunidad, no una obligación, y, como he dicho, da inicio al proceso de consulta”, afirmó Infantino en un video difundido por la FIFA. “Es evidente que la FIFA sigue dirigiendo el fútbol sin ninguna injerencia externa. Y los torneos más emblemáticos que organiza siempre seguirán existiendo”, añadió el presidente de la entidad.
A diferencia de su familia política, Joshua Kushner ha estado alineado durante años con el Partido Demócrata. Su esposa, la modelo Karlie Kloss, conocida por su trabajo con Victoria’s Secret, ha manifestado su apoyo a las candidaturas presidenciales de Hillary Clinton, Joe Biden y Kamala Harris, lo que marca un distanciamiento político con Ivanka Trump, esposa de Jared Kushner e hija del exmandatario. A pesar de estas diferencias ideológicas, informes indican que la relación personal entre los dos hermanos se mantiene cercana.
Esta operación, impulsada por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, podría convertirse en uno de los acuerdos comerciales más significativos en la historia del fútbol, abriendo la posibilidad a la inyección de capital privado en el negocio de los mundiales.
El vehículo que se utilizaría para esta transacción es Thrive Eternal, una compañía establecida en abril de este año como brazo de inversión de Thrive Capital, el fondo que Joshua fundó en 2009 y que se ha convertido en un nombre de peso en Silicon Valley. A diferencia del capital de riesgo convencional, Thrive Eternal fue diseñado para realizar inversiones a largo plazo en activos considerados “irrepetibles”, cuya exclusividad, según la filosofía del fondo, incrementará en la era de la inteligencia artificial.
La premisa de inversión de Thrive se basa en la idea de que, a medida que las experiencias cotidianas se digitalizan, mayor será el valor de aquellas que solo pueden ser vividas de manera física. Por lo tanto, el fondo busca involucrarse en franquicias deportivas, instituciones culturales y marcas de fuerte identidad histórica, que considera inmunes a la disrupción tecnológica.
Su primer movimiento significativo fue la adquisición de una participación minoritaria en los San Francisco Giants, una de las franquicias más emblemáticas de las Grandes Ligas de béisbol. Si las negociaciones con la FIFA tienen éxito, el siguiente paso del fondo sería introducirse en el negocio de la Copa del Mundo, lo que nuevamente pondría a la familia Kushner bajo los focos de Washington.
Joshua suele ser referido como “el otro Kushner”, ya que mantiene un perfil mucho más bajo que su hermano Jared, quien fue uno de los principales asesores de Donald Trump y actualmente juega un papel destacado en la administración republicana en temas internacionales, participando en asuntos estratégicos como Irán y Ucrania.
Su padre, Charles Kushner, fue nombrado embajador de Estados Unidos en Francia por Trump, a pesar de haber purgado una condena por delitos relacionados con financiamiento ilegal de campañas, evasión fiscal y obstrucción a la Justicia, antes de recibir un indulto presidencial.
“Forma parte de un proceso democrático -un proceso de consulta- y, sobre todo, es una oportunidad, no una obligación, y, como he dicho, da inicio al proceso de consulta”, afirmó Infantino en un video difundido por la FIFA. “Es evidente que la FIFA sigue dirigiendo el fútbol sin ninguna injerencia externa. Y los torneos más emblemáticos que organiza siempre seguirán existiendo”, añadió el presidente de la entidad.
A diferencia de su familia política, Joshua Kushner ha estado alineado durante años con el Partido Demócrata. Su esposa, la modelo Karlie Kloss, conocida por su trabajo con Victoria’s Secret, ha manifestado su apoyo a las candidaturas presidenciales de Hillary Clinton, Joe Biden y Kamala Harris, lo que marca un distanciamiento político con Ivanka Trump, esposa de Jared Kushner e hija del exmandatario. A pesar de estas diferencias ideológicas, informes indican que la relación personal entre los dos hermanos se mantiene cercana.








