– La encrucijada del peronismo
– El desgaste de Milei y la economía
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de octubre de 2027, Javier Milei enfrenta una paradoja en su objetivo de alcanzar la reelección: a pesar de que una mayoría desaprueba su gestión y pide un cambio de gobierno, La Libertad Avanza continúa siendo la fuerza con mayor intención de voto.
Del otro lado, el peronismo se presenta como una opción viable para disputar el poder, aunque todavía se encuentra dividido y sin un candidato definido.
Este escenario se evidencia en el Monitor Sociopolítico y Electoral de julio, elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la UBA. El estudio revela que el 61% de los consultados prefiere un cambio de gobierno en 2027, frente a un 39% que se inclina por la continuidad.
Este dato es un indicativo crítico para las aspiraciones de Milei. El rechazo a la continuidad se extiende incluso entre parte de quienes lo llevaron a la Casa Rosada: entre los votantes de La Libertad Avanza en el balotaje de 2023, un 70% quiere que su gestión prosiga después de 2027, pero un 30% opta por un cambio.
Sin embargo, cuando la encuesta transita de indagar sobre continuidad o cambio a medir la intención de voto, el panorama se transforma. La Libertad Avanza se posiciona primera con un 34%, seguida por el peronismo kirchnerista con un 21% y el peronismo no kirchnerista con un 15%. Más atrás se encuentran la izquierda con un 9%; los indecisos con un 8%; el PRO/macrismo con un 7%; y otras alternativas con un 6%.
El contraste se presenta como uno de los aspectos centrales del relevamiento: existe una mayoría que expresa el deseo de un recambio en la Casa Rosada, pero ese rechazo aún no está concentrado en una única opción electoral. Milei pierde respaldo como Presidente, pero conserva la primera minoría en un contexto de oposición fragmentada.
La encuesta también arroja cifras significativas para un peronismo que aún no ha definido su candidatura presidencial. Entre ese 61% que busca un cambio, la opción más elegida es “un nuevo gobierno peronista no kirchnerista” con un 37%, seguida de cerca por “un nuevo gobierno del kirchnerismo” con un 34%. Otro 21% opta por otras alternativas y apenas un 8% prefiere un nuevo gobierno del PRO o el macrismo.
El desafío para la oposición es, por tanto, doble: capitalizar el desgaste del Gobierno y, al mismo tiempo, encontrar una candidatura capaz de unir a los electorados que actualmente se presentan dispersos.
En este contexto, el observatorio ensayó un hipotético ballotage entre Milei y Axel Kicillof. Los resultados muestran una elección completamente abierta: un 41% votaría por el gobernador bonaerense y otro 41% por el actual Presidente. Un 9% no sabe a quién elegiría y otro 9% afirma que no votaría por ninguno de los dos.
Este escenario es, por supuesto, hipotético: el peronismo aún no ha definido su postulante para 2027. Sin embargo, el resultado indica que Milei podría enfrentar una segunda vuelta altamente competitiva a pesar de que La Libertad Avanza sigue encabezando las preferencias individuales.
Una de las principales debilidades del oficialismo se manifiesta en la evaluación de su gestión. Un 58% desaprueba al Gobierno, mientras que un 42% lo aprueba. Entre aquellos que votaron a Milei en el balotaje de 2023, la aprobación todavía se sitúa en un 74%, mientras que un 26% desaprueba su administración.
El descontento de la población está profundamente relacionado con la situación económica. Un 59% califica la situación económica del país como mala o muy mala, mientras que apenas un 19% la considera buena o muy buena. Asimismo, un 60% tiene una percepción negativa de la situación social, y un 56% evalúa como mala o muy mala la situación política.
Además, se observa un cambio en el orden de las preocupaciones. La inflación, que dominó la agenda política en años recientes, ha sido desplazada a favor de cuestiones vinculadas al empleo y los ingresos. La falta de trabajo y el desempleo encabezan las inquietudes con un 61%, seguidos por los bajos salarios, que alcanzan un 57%. La inseguridad ocupa el tercer lugar con un 46%, mientras que la corrupción y las políticas de ajuste de Milei se mencionan ambas con un 45%. La inflación es mencionada solo por un 25%.
El deterioro también se refleja en la imagen presidencial. Entre quienes tienen una opinión formada sobre Milei, este registra un 38% de imagen positiva frente a un 62% negativa, con un diferencial de 24 puntos en contra. Kicillof presenta un saldo negativo también, aunque menor: su imagen positiva es del 45% y la negativa del 55%.
El problema, sin embargo, va más allá de la figura del Presidente. De los 16 dirigentes encuestados, 15 tienen más imagen negativa que positiva, lo que indica que el descontento no está siendo acompañado por el surgimiento de un liderazgo opositor claramente dominante.
Así, el camino hacia octubre de 2027 parece estar parcialmente despejado. Milei hoy cuenta con más rechazo que aprobación y seis de cada diez argentinos desean un cambio de gobierno, pero sigue liderando la fuerza con mayor número de votos individuales.
Mientras tanto, el peronismo continúa encontrando un electorado receptivo para contender por la Presidencia, aunque aún debe resolver sus divisiones internas y, sobre todo, definir quién será el candidato que logre traducir el descontento hacia el oficialismo en una mayoría electoral.
El relevamiento de OPSA, que se realizó entre el 28 y el 31 de julio de 2026, abarcó 2.895 casos en todo el país mediante encuestas online geolocalizadas. El estudio presenta un margen de error de ±2% y un nivel de confianza del 95%.
– El desgaste de Milei y la economía
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de octubre de 2027, Javier Milei enfrenta una paradoja en su objetivo de alcanzar la reelección: a pesar de que una mayoría desaprueba su gestión y pide un cambio de gobierno, La Libertad Avanza continúa siendo la fuerza con mayor intención de voto.
Del otro lado, el peronismo se presenta como una opción viable para disputar el poder, aunque todavía se encuentra dividido y sin un candidato definido.
Este escenario se evidencia en el Monitor Sociopolítico y Electoral de julio, elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la UBA. El estudio revela que el 61% de los consultados prefiere un cambio de gobierno en 2027, frente a un 39% que se inclina por la continuidad.
Este dato es un indicativo crítico para las aspiraciones de Milei. El rechazo a la continuidad se extiende incluso entre parte de quienes lo llevaron a la Casa Rosada: entre los votantes de La Libertad Avanza en el balotaje de 2023, un 70% quiere que su gestión prosiga después de 2027, pero un 30% opta por un cambio.
Sin embargo, cuando la encuesta transita de indagar sobre continuidad o cambio a medir la intención de voto, el panorama se transforma. La Libertad Avanza se posiciona primera con un 34%, seguida por el peronismo kirchnerista con un 21% y el peronismo no kirchnerista con un 15%. Más atrás se encuentran la izquierda con un 9%; los indecisos con un 8%; el PRO/macrismo con un 7%; y otras alternativas con un 6%.
El contraste se presenta como uno de los aspectos centrales del relevamiento: existe una mayoría que expresa el deseo de un recambio en la Casa Rosada, pero ese rechazo aún no está concentrado en una única opción electoral. Milei pierde respaldo como Presidente, pero conserva la primera minoría en un contexto de oposición fragmentada.
La encuesta también arroja cifras significativas para un peronismo que aún no ha definido su candidatura presidencial. Entre ese 61% que busca un cambio, la opción más elegida es “un nuevo gobierno peronista no kirchnerista” con un 37%, seguida de cerca por “un nuevo gobierno del kirchnerismo” con un 34%. Otro 21% opta por otras alternativas y apenas un 8% prefiere un nuevo gobierno del PRO o el macrismo.
El desafío para la oposición es, por tanto, doble: capitalizar el desgaste del Gobierno y, al mismo tiempo, encontrar una candidatura capaz de unir a los electorados que actualmente se presentan dispersos.
En este contexto, el observatorio ensayó un hipotético ballotage entre Milei y Axel Kicillof. Los resultados muestran una elección completamente abierta: un 41% votaría por el gobernador bonaerense y otro 41% por el actual Presidente. Un 9% no sabe a quién elegiría y otro 9% afirma que no votaría por ninguno de los dos.
Este escenario es, por supuesto, hipotético: el peronismo aún no ha definido su postulante para 2027. Sin embargo, el resultado indica que Milei podría enfrentar una segunda vuelta altamente competitiva a pesar de que La Libertad Avanza sigue encabezando las preferencias individuales.
Una de las principales debilidades del oficialismo se manifiesta en la evaluación de su gestión. Un 58% desaprueba al Gobierno, mientras que un 42% lo aprueba. Entre aquellos que votaron a Milei en el balotaje de 2023, la aprobación todavía se sitúa en un 74%, mientras que un 26% desaprueba su administración.
El descontento de la población está profundamente relacionado con la situación económica. Un 59% califica la situación económica del país como mala o muy mala, mientras que apenas un 19% la considera buena o muy buena. Asimismo, un 60% tiene una percepción negativa de la situación social, y un 56% evalúa como mala o muy mala la situación política.
Además, se observa un cambio en el orden de las preocupaciones. La inflación, que dominó la agenda política en años recientes, ha sido desplazada a favor de cuestiones vinculadas al empleo y los ingresos. La falta de trabajo y el desempleo encabezan las inquietudes con un 61%, seguidos por los bajos salarios, que alcanzan un 57%. La inseguridad ocupa el tercer lugar con un 46%, mientras que la corrupción y las políticas de ajuste de Milei se mencionan ambas con un 45%. La inflación es mencionada solo por un 25%.
El deterioro también se refleja en la imagen presidencial. Entre quienes tienen una opinión formada sobre Milei, este registra un 38% de imagen positiva frente a un 62% negativa, con un diferencial de 24 puntos en contra. Kicillof presenta un saldo negativo también, aunque menor: su imagen positiva es del 45% y la negativa del 55%.
El problema, sin embargo, va más allá de la figura del Presidente. De los 16 dirigentes encuestados, 15 tienen más imagen negativa que positiva, lo que indica que el descontento no está siendo acompañado por el surgimiento de un liderazgo opositor claramente dominante.
Así, el camino hacia octubre de 2027 parece estar parcialmente despejado. Milei hoy cuenta con más rechazo que aprobación y seis de cada diez argentinos desean un cambio de gobierno, pero sigue liderando la fuerza con mayor número de votos individuales.
Mientras tanto, el peronismo continúa encontrando un electorado receptivo para contender por la Presidencia, aunque aún debe resolver sus divisiones internas y, sobre todo, definir quién será el candidato que logre traducir el descontento hacia el oficialismo en una mayoría electoral.
El relevamiento de OPSA, que se realizó entre el 28 y el 31 de julio de 2026, abarcó 2.895 casos en todo el país mediante encuestas online geolocalizadas. El estudio presenta un margen de error de ±2% y un nivel de confianza del 95%.









