El diputado nacional Esteban Paulón, perteneciente al Partido Socialista, ha solicitado que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, comparezca ante el Congreso para brindar explicaciones sobre el operativo que se llevó a cabo durante la protesta en las cercanías del Palacio Legislativo. Este despliegue se dio mientras se discutía un proyecto de ley que aborda la inviolabilidad de la propiedad privada, lo que generó una fuerte movilización de manifestantes en la zona.
La solicitud de Paulón se centra en varios aspectos críticos, como la justificación del operativo que culminó en la represión de manifestantes y miembros de la prensa, así como la necesidad de identificar a los agentes que participaron en dicha acción. Otro punto de preocupación del legislador es el uso de camiones hidrantes durante la fase de desconcentración de la movilización.
Durante la manifestación, las fuerzas de seguridad tomaron la decisión de despejar la zona frente al Congreso. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes para dispersar a los asistentes, quienes se habían concentrado mayormente en la Avenida de Mayo y otras calles adyacentes. Los incidentes comenzaron el pasado jueves cuando las fuerzas policiales lanzaron agua a los manifestantes, agravándose la situación cuando un grupo de manifestantes encapuchados rompió baldosas y lanzó objetos hacia el cordón policial que se encontraba tras las vallas.
Frente a este contexto, Paulón ha exigido explicaciones claras a Monteoliva sobre la razón detrás de la represión en las inmediaciones del Congreso. Específicamente, el diputado solicitó “la justificación del operativo”, argumentando que es esencial que el Ministerio de Seguridad aclare por qué se decidió implementar tal dispositivo de seguridad durante el tratamiento de la ley controvertida.
En particular, otro eje relevante de la presentación es la “represión injustificada”, donde Paulón hace hincapié en la necesidad de responder a las actuaciones de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes y los trabajadores de prensa que se encontraban presentes durante la marcha. En este sentido, el operativo incluyó la participación de 820 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.
Antes de las 21 horas, el Ministerio de Seguridad comunicó que tres manifestantes habían sido arrestados por sospechas de comisiones de delitos como resistencia a la autoridad y atentado. Además, se reportó que dos miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los enfrentamientos. Un prefecto recibió atención médica en el lugar, mientras que un gendarme fue trasladado al Hospital Churruca debido a que sufrió el impacto de una piedra en la cabeza. Sin embargo, aún se desconoce la cifra exacta de manifestantes que resultaron heridos o lesionados en el transcurso de los eventos.
En este marco, el legislador también ha pedido la identificación de los agentes que realizaron disparos directos contra los trabajadores de prensa y los manifestantes, con el objetivo de determinar eventuales responsabilidades en los incidentes.
Por último, la solicitud de informes plantea una crítica al uso de camiones hidrantes durante la desconcentración, señalando que se debe aclarar la razón por la cual estos vehículos fueron utilizados a más de 500 metros del Congreso.
Cabe destacar que durante los enfrentamientos se produjo un incidente significativo, cuando un grupo de manifestantes retiró una bandera de Estados Unidos que estaba colocada en la fachada de un comercio en la Avenida de Mayo y procedieron a incendiarla.
Las fuerzas de seguridad intensificaron el uso del carro hidrante cuando algunos manifestantes intentaron avanzar hacia las vallas, a lo que respondieron lanzando objetos contundentes. Minutos después, el aumento de la presión del agua logró dispersar a parte de los manifestantes en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, mientras que desde el escenario principal de la movilización se instaba a los asistentes a mantener la calma, enviando un mensaje unificado a los presentes.
La solicitud de Paulón se centra en varios aspectos críticos, como la justificación del operativo que culminó en la represión de manifestantes y miembros de la prensa, así como la necesidad de identificar a los agentes que participaron en dicha acción. Otro punto de preocupación del legislador es el uso de camiones hidrantes durante la fase de desconcentración de la movilización.
Durante la manifestación, las fuerzas de seguridad tomaron la decisión de despejar la zona frente al Congreso. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes para dispersar a los asistentes, quienes se habían concentrado mayormente en la Avenida de Mayo y otras calles adyacentes. Los incidentes comenzaron el pasado jueves cuando las fuerzas policiales lanzaron agua a los manifestantes, agravándose la situación cuando un grupo de manifestantes encapuchados rompió baldosas y lanzó objetos hacia el cordón policial que se encontraba tras las vallas.
Frente a este contexto, Paulón ha exigido explicaciones claras a Monteoliva sobre la razón detrás de la represión en las inmediaciones del Congreso. Específicamente, el diputado solicitó “la justificación del operativo”, argumentando que es esencial que el Ministerio de Seguridad aclare por qué se decidió implementar tal dispositivo de seguridad durante el tratamiento de la ley controvertida.
En particular, otro eje relevante de la presentación es la “represión injustificada”, donde Paulón hace hincapié en la necesidad de responder a las actuaciones de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes y los trabajadores de prensa que se encontraban presentes durante la marcha. En este sentido, el operativo incluyó la participación de 820 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.
Antes de las 21 horas, el Ministerio de Seguridad comunicó que tres manifestantes habían sido arrestados por sospechas de comisiones de delitos como resistencia a la autoridad y atentado. Además, se reportó que dos miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los enfrentamientos. Un prefecto recibió atención médica en el lugar, mientras que un gendarme fue trasladado al Hospital Churruca debido a que sufrió el impacto de una piedra en la cabeza. Sin embargo, aún se desconoce la cifra exacta de manifestantes que resultaron heridos o lesionados en el transcurso de los eventos.
En este marco, el legislador también ha pedido la identificación de los agentes que realizaron disparos directos contra los trabajadores de prensa y los manifestantes, con el objetivo de determinar eventuales responsabilidades en los incidentes.
Por último, la solicitud de informes plantea una crítica al uso de camiones hidrantes durante la desconcentración, señalando que se debe aclarar la razón por la cual estos vehículos fueron utilizados a más de 500 metros del Congreso.
Cabe destacar que durante los enfrentamientos se produjo un incidente significativo, cuando un grupo de manifestantes retiró una bandera de Estados Unidos que estaba colocada en la fachada de un comercio en la Avenida de Mayo y procedieron a incendiarla.
Las fuerzas de seguridad intensificaron el uso del carro hidrante cuando algunos manifestantes intentaron avanzar hacia las vallas, a lo que respondieron lanzando objetos contundentes. Minutos después, el aumento de la presión del agua logró dispersar a parte de los manifestantes en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, mientras que desde el escenario principal de la movilización se instaba a los asistentes a mantener la calma, enviando un mensaje unificado a los presentes.









