El canciller Pablo Quirno participa este jueves en Washington de una reunión global convocada por el gobierno de Donald Trump, centrada en lo que se define como “el resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, extendió la invitación a ministros de alto rango de más de 60 países, entre ellos Argentina, para un encuentro en el Departamento de Estado, motivado por la preocupación de la administración estadounidense.
Rubio destacó en el anuncio del encuentro que “el terrorismo político de extrema izquierda está resurgiendo, manifestándose en actos terroristas violentos en todo el hemisferio occidental, Europa, Asia y más allá”. Añadió que estos no son “incidentes aislados”, sino parte de una estrategia deliberada e ideológicamente motivada destinada a desestabilizar sociedades libres. Este enfoque incluye ataques dirigidos a sistemas políticos y económicos, así como a ciudadanos, funcionarios, policías y empresas a nivel global.
La convocatoria ha generado inquietud entre funcionarios estadounidenses de carrera, algunos aliados europeos y analistas que no consideran que exista un resurgimiento del terrorismo de extrema izquierda, como sostiene el gobierno republicano. Algunos expertos advirtieron sobre la posibilidad de que esta reunión sea un esfuerzo para usar mecanismos antiterroristas contra activistas estadounidenses catalogados como de izquierda.
“Durante demasiado tiempo, esta amenaza ha permanecido como un punto ciego en el enfoque antiterrorista de la comunidad internacional, subestimada y con escasos recursos, a pesar del peligro que implica”, remarcó Rubio.
El objetivo del encuentro es promover la coordinación entre Estados Unidos y sus socios para “mejorar el intercambio de información y reforzar los mecanismos internacionales de aplicación de la ley para contrarrestar esta amenaza”. En la reunión, Rubio enfatizará la necesidad de cooperación internacional para “documentar las actividades violentas, interrumpir la financiación del terrorismo, proteger infraestructuras críticas y fomentar la acción colectiva frente a una amenaza que trasciende fronteras”.
Además, el canciller estadounidense destacó que el gobierno de Trump ha designado a cuatro grupos como organizaciones terroristas globales desde noviembre de 2025, incluyendo a Antifa y la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI). Ofreció recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre sus estructuras financieras.
Algunos expertos critican el enfoque de Trump respecto a las amenazas provenientes de la extrema izquierda. Un informe del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de 2025 concluyó que, a pesar de un aumento en la violencia de izquierda en Estados Unidos en la última década, esta sigue estando por debajo de los niveles históricos de violencia perpetrada por elementos de derecha y yihadistas.
El informe subrayó la importancia de asignar recursos a todas las dimensiones de la amenaza terrorista: “El terrorismo de izquierdas es una prioridad para la administración Trump, pero el terrorismo yihadista sigue siendo un motivo de preocupación, a pesar de su reducción”. Además, advirtió sobre el potencial regreso del terrorismo de derecha, especialmente si se presentan quejas sobre elecciones en 2028.
La lista de invitados a la reunión incluye a la mayoría de las naciones europeas, países latinoamericanos de mayor tamaño y varios estados asiáticos como India, Indonesia y Singapur. Algunos representantes declinaron la invitación, expresando su desconcierto sobre su convocatoria. Un diplomático europeo comentó: “No tenemos Antifa”. Otro agregó: “No creo que tengamos razones para mostrarnos interesados en asistir a un evento así”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, extendió la invitación a ministros de alto rango de más de 60 países, entre ellos Argentina, para un encuentro en el Departamento de Estado, motivado por la preocupación de la administración estadounidense.
Rubio destacó en el anuncio del encuentro que “el terrorismo político de extrema izquierda está resurgiendo, manifestándose en actos terroristas violentos en todo el hemisferio occidental, Europa, Asia y más allá”. Añadió que estos no son “incidentes aislados”, sino parte de una estrategia deliberada e ideológicamente motivada destinada a desestabilizar sociedades libres. Este enfoque incluye ataques dirigidos a sistemas políticos y económicos, así como a ciudadanos, funcionarios, policías y empresas a nivel global.
La convocatoria ha generado inquietud entre funcionarios estadounidenses de carrera, algunos aliados europeos y analistas que no consideran que exista un resurgimiento del terrorismo de extrema izquierda, como sostiene el gobierno republicano. Algunos expertos advirtieron sobre la posibilidad de que esta reunión sea un esfuerzo para usar mecanismos antiterroristas contra activistas estadounidenses catalogados como de izquierda.
“Durante demasiado tiempo, esta amenaza ha permanecido como un punto ciego en el enfoque antiterrorista de la comunidad internacional, subestimada y con escasos recursos, a pesar del peligro que implica”, remarcó Rubio.
El objetivo del encuentro es promover la coordinación entre Estados Unidos y sus socios para “mejorar el intercambio de información y reforzar los mecanismos internacionales de aplicación de la ley para contrarrestar esta amenaza”. En la reunión, Rubio enfatizará la necesidad de cooperación internacional para “documentar las actividades violentas, interrumpir la financiación del terrorismo, proteger infraestructuras críticas y fomentar la acción colectiva frente a una amenaza que trasciende fronteras”.
Además, el canciller estadounidense destacó que el gobierno de Trump ha designado a cuatro grupos como organizaciones terroristas globales desde noviembre de 2025, incluyendo a Antifa y la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI). Ofreció recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre sus estructuras financieras.
Algunos expertos critican el enfoque de Trump respecto a las amenazas provenientes de la extrema izquierda. Un informe del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de 2025 concluyó que, a pesar de un aumento en la violencia de izquierda en Estados Unidos en la última década, esta sigue estando por debajo de los niveles históricos de violencia perpetrada por elementos de derecha y yihadistas.
El informe subrayó la importancia de asignar recursos a todas las dimensiones de la amenaza terrorista: “El terrorismo de izquierdas es una prioridad para la administración Trump, pero el terrorismo yihadista sigue siendo un motivo de preocupación, a pesar de su reducción”. Además, advirtió sobre el potencial regreso del terrorismo de derecha, especialmente si se presentan quejas sobre elecciones en 2028.
La lista de invitados a la reunión incluye a la mayoría de las naciones europeas, países latinoamericanos de mayor tamaño y varios estados asiáticos como India, Indonesia y Singapur. Algunos representantes declinaron la invitación, expresando su desconcierto sobre su convocatoria. Un diplomático europeo comentó: “No tenemos Antifa”. Otro agregó: “No creo que tengamos razones para mostrarnos interesados en asistir a un evento así”.









