El antisemitismo en internet se ha mantenido en niveles históricamente altos, sin regresar a las cifras anteriores a los ataques terroristas de Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023. Esta es una de las principales conclusiones del Informe Anual sobre Antisemitismo en Internet 2025, elaborado por el Observatorio Web y el Congreso Judío Latinoamericano, que examinó más de 118 millones de publicaciones en español en redes sociales, plataformas digitales, motores de búsqueda y sitios de noticias.
La investigación, que fue presentada esta semana, es uno de los estudios más exhaustivos sobre expresiones de odio en línea realizado en la región. Utilizando herramientas de monitoreo digital, análisis automatizado y revisión humana, los investigadores analizaron publicaciones en Google, YouTube, X, Facebook y comentarios en medios digitales para evaluar la evolución del antisemitismo en el contexto hispanohablante.
El estudio concluyó que, si bien la intensidad de las conversaciones sobre el conflicto entre Israel y Hamas ha disminuido, el volumen de mensajes antisemitas se mantiene muy por encima de los niveles registrados antes de octubre de 2023.
Los datos indican que el fenómeno experimentó un cambio notable a partir del 7 de octubre de 2023. Según el informe, aunque el conflicto en Medio Oriente no generó el antisemitismo digital, sí actuó como un acelerador, intensificando tendencias preexistentes y aumentando significativamente la circulación de contenidos hostiles hacia la comunidad judía.
“Hace algunos años se viene comentando sobre el aumento de antisemitismo. Con este informe podemos cuantificarlo para entender su evolución. Surge el interrogante sobre cómo afectará principalmente a los usuarios más jóvenes, que pasan mucho tiempo en redes sociales, esta exposición de casi tres años de alto antisemitismo”, comentó Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.
El director también subrayó que la preocupación que plantea el informe está respaldada por los datos. A pesar de la disminución en la intensidad de las conversaciones relacionadas directamente con la guerra, el volumen de mensajes antisemitas se ha mantenido notablemente alto en comparación con los niveles antes de octubre de 2023.
El informe, elaborado por Ariel Seidler y Ariel Grosman, destacó que “el cese de la violencia en Medio Oriente precedió a un descenso significativo en la cantidad de mensajes antisemitas analizados”, aunque enfatizó que esta disminución no debe ser confundida con un regreso a la normalidad. Es más, sostiene que “el nivel de antisemitismo continúa muy por encima del registrado antes del 7 de octubre de 2023”.
El punto de quiebre evidenciado en la investigación se identifica claramente con los ataques de Hamas contra Israel. Dicho ataque resultó en alrededor de 1.200 muertos, la mayoría civiles, miles de heridos y más de 250 personas secuestradas. Este suceso no solo dio inicio a la guerra más prolongada entre Israel y Hamas desde la creación del Estado israelí, sino que también alteró drásticamente la conversación digital global sobre temas relacionados con Israel y el judaísmo.
De acuerdo con los autores del informe, este episodio marcó un antes y un después en la evolución del antisemitismo en internet. “Así como el inicio de los ataques del 7 de octubre de 2023 marcó un punto de inflexión en términos de antisemitismo”, señala el documento, que identificó un crecimiento sostenido tanto en la cantidad de contenido de odio como en su alcance entre los usuarios de diversas plataformas digitales.
Los datos ilustran la magnitud de esta problemática. Antes de los ataques, en septiembre de 2023, el Observatorio Web recopilaba un promedio de aproximadamente 4.000 mensajes antisemitas diarios en la red social X. Sin embargo, el 7 de octubre, esta cifra se disparó a cerca de 200.000 publicaciones en un solo día.
Durante octubre de 2023, se registraron cerca de 5,9 millones de contenidos antisemitas. Dos años después, en septiembre de 2025, se contabilizaron alrededor de 4,9 millones de mensajes de odio, y en diciembre de ese año, aun con el conflicto finalizado, se detectaron casi un millón de contenidos antisemitas.
Aunque el volumen ha disminuido respecto a los picos más altos de la guerra, el antisemitismo digital se ha instalado en un nivel notablemente más elevado que el que existía anteriormente, lo que sugiere que el fenómeno no ha regresado a su punto de partida.
El informe detalla que tras dos años de conflicto, ciertas narrativas de odio han dejado de depender exclusivamente de eventos específicos y se han integrado de forma más estable en la conversación digital. Los autores del estudio concluyeron que ciertos tipos de antisemitismo “se han normalizado como parte del paisaje digital”.
En cuanto a la diversidad en las plataformas analizadas, “X” fue la que registró los niveles más altos de antisemitismo, con un 20,68% de sus contenidos clasificados de esta forma, lo que implica que aproximadamente uno de cada cinco mensajes referidos a temas judíos, Israel, o el Holocausto contenía expresiones de odio. Facebook ocupó el segundo lugar con un 14,98% de comentarios antisemitas, el nivel más alto desde que comenzó la serie histórica de mediciones.
Las interacciones en medios digitales alcanzaron el 15,16%, superando a Facebook, mientras que en YouTube, el porcentaje de antisemitismo en los comentarios llegó al 11,58%. Google mostró los niveles más bajos, con un promedio anual del 3,92%.
Esta comparación revela una tendencia clara: el antisemitismo ha encontrado un mayor espacio en entornos más abiertos y virales, mientras que en plataformas estructuradas o dirigidas a búsquedas específicas sus niveles son menores. El informe sintetiza esta observación al indicar que “el análisis comparado de las plataformas relevadas muestra que el antisemitismo digital se concentró con mayor fuerza en los entornos más abiertos, virales y orientados a la interacción inmediata”.
Otro hallazgo importante fue la transformación que ha experimentado el antisemitismo contemporáneo. A diferencia de épocas anteriores, el fenómeno ya no está dominado por la negación del Holocausto o por los estereotipos tradicionales sobre los judíos. Aunque estos elementos siguen presentes, la mayoría de los contenidos analizados se relaciona con discursos sobre Israel y el conflicto en Medio Oriente.
En X, el 87,63% del contenido antisemita se clasificó como “antisionista”, mientras que el 12,76% correspondió a comparaciones entre el sionismo o el Estado de Israel y el nazismo. La negación, banalización o distorsión del Holocausto representó apenas el 0,39% de los contenidos antisemitas revisados en esta plataforma.
La investigación, que fue presentada esta semana, es uno de los estudios más exhaustivos sobre expresiones de odio en línea realizado en la región. Utilizando herramientas de monitoreo digital, análisis automatizado y revisión humana, los investigadores analizaron publicaciones en Google, YouTube, X, Facebook y comentarios en medios digitales para evaluar la evolución del antisemitismo en el contexto hispanohablante.
El estudio concluyó que, si bien la intensidad de las conversaciones sobre el conflicto entre Israel y Hamas ha disminuido, el volumen de mensajes antisemitas se mantiene muy por encima de los niveles registrados antes de octubre de 2023.
Los datos indican que el fenómeno experimentó un cambio notable a partir del 7 de octubre de 2023. Según el informe, aunque el conflicto en Medio Oriente no generó el antisemitismo digital, sí actuó como un acelerador, intensificando tendencias preexistentes y aumentando significativamente la circulación de contenidos hostiles hacia la comunidad judía.
“Hace algunos años se viene comentando sobre el aumento de antisemitismo. Con este informe podemos cuantificarlo para entender su evolución. Surge el interrogante sobre cómo afectará principalmente a los usuarios más jóvenes, que pasan mucho tiempo en redes sociales, esta exposición de casi tres años de alto antisemitismo”, comentó Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.
El director también subrayó que la preocupación que plantea el informe está respaldada por los datos. A pesar de la disminución en la intensidad de las conversaciones relacionadas directamente con la guerra, el volumen de mensajes antisemitas se ha mantenido notablemente alto en comparación con los niveles antes de octubre de 2023.
El informe, elaborado por Ariel Seidler y Ariel Grosman, destacó que “el cese de la violencia en Medio Oriente precedió a un descenso significativo en la cantidad de mensajes antisemitas analizados”, aunque enfatizó que esta disminución no debe ser confundida con un regreso a la normalidad. Es más, sostiene que “el nivel de antisemitismo continúa muy por encima del registrado antes del 7 de octubre de 2023”.
El punto de quiebre evidenciado en la investigación se identifica claramente con los ataques de Hamas contra Israel. Dicho ataque resultó en alrededor de 1.200 muertos, la mayoría civiles, miles de heridos y más de 250 personas secuestradas. Este suceso no solo dio inicio a la guerra más prolongada entre Israel y Hamas desde la creación del Estado israelí, sino que también alteró drásticamente la conversación digital global sobre temas relacionados con Israel y el judaísmo.
De acuerdo con los autores del informe, este episodio marcó un antes y un después en la evolución del antisemitismo en internet. “Así como el inicio de los ataques del 7 de octubre de 2023 marcó un punto de inflexión en términos de antisemitismo”, señala el documento, que identificó un crecimiento sostenido tanto en la cantidad de contenido de odio como en su alcance entre los usuarios de diversas plataformas digitales.
Los datos ilustran la magnitud de esta problemática. Antes de los ataques, en septiembre de 2023, el Observatorio Web recopilaba un promedio de aproximadamente 4.000 mensajes antisemitas diarios en la red social X. Sin embargo, el 7 de octubre, esta cifra se disparó a cerca de 200.000 publicaciones en un solo día.
Durante octubre de 2023, se registraron cerca de 5,9 millones de contenidos antisemitas. Dos años después, en septiembre de 2025, se contabilizaron alrededor de 4,9 millones de mensajes de odio, y en diciembre de ese año, aun con el conflicto finalizado, se detectaron casi un millón de contenidos antisemitas.
Aunque el volumen ha disminuido respecto a los picos más altos de la guerra, el antisemitismo digital se ha instalado en un nivel notablemente más elevado que el que existía anteriormente, lo que sugiere que el fenómeno no ha regresado a su punto de partida.
El informe detalla que tras dos años de conflicto, ciertas narrativas de odio han dejado de depender exclusivamente de eventos específicos y se han integrado de forma más estable en la conversación digital. Los autores del estudio concluyeron que ciertos tipos de antisemitismo “se han normalizado como parte del paisaje digital”.
En cuanto a la diversidad en las plataformas analizadas, “X” fue la que registró los niveles más altos de antisemitismo, con un 20,68% de sus contenidos clasificados de esta forma, lo que implica que aproximadamente uno de cada cinco mensajes referidos a temas judíos, Israel, o el Holocausto contenía expresiones de odio. Facebook ocupó el segundo lugar con un 14,98% de comentarios antisemitas, el nivel más alto desde que comenzó la serie histórica de mediciones.
Las interacciones en medios digitales alcanzaron el 15,16%, superando a Facebook, mientras que en YouTube, el porcentaje de antisemitismo en los comentarios llegó al 11,58%. Google mostró los niveles más bajos, con un promedio anual del 3,92%.
Esta comparación revela una tendencia clara: el antisemitismo ha encontrado un mayor espacio en entornos más abiertos y virales, mientras que en plataformas estructuradas o dirigidas a búsquedas específicas sus niveles son menores. El informe sintetiza esta observación al indicar que “el análisis comparado de las plataformas relevadas muestra que el antisemitismo digital se concentró con mayor fuerza en los entornos más abiertos, virales y orientados a la interacción inmediata”.
Otro hallazgo importante fue la transformación que ha experimentado el antisemitismo contemporáneo. A diferencia de épocas anteriores, el fenómeno ya no está dominado por la negación del Holocausto o por los estereotipos tradicionales sobre los judíos. Aunque estos elementos siguen presentes, la mayoría de los contenidos analizados se relaciona con discursos sobre Israel y el conflicto en Medio Oriente.
En X, el 87,63% del contenido antisemita se clasificó como “antisionista”, mientras que el 12,76% correspondió a comparaciones entre el sionismo o el Estado de Israel y el nazismo. La negación, banalización o distorsión del Holocausto representó apenas el 0,39% de los contenidos antisemitas revisados en esta plataforma.








