El final de septiembre se verá afectado por un nuevo período de inestabilidad en el centro y norte de Argentina, donde la combinación de calor, humedad y el desarrollo de un sistema de baja presión facilitará la formación de tormentas. Este fenómeno se extenderá por las próximas 48 horas, acompañado por el avance de un frente frío hacia el norte. Se prevé que este cambio se produzca tras un domingo caracterizado por temperaturas agobiantes en diversas regiones del país, con sensaciones térmicas que alcanzaron casi los 45°C. Entre martes y miércoles, se espera que las precipitaciones se desplacen por varias provincias, presentándose de manera localizada y con intensidad variable. El miércoles 30, último día de septiembre, el panorama comenzará a alterarse: una dorsal de altas presiones propiciará la estabilización en buena parte del centro y norte del país, aunque las tormentas podrían persistir en algunos sectores del extremo norte. Sobre la evolución de la ciclogénesis y las áreas afectadas, se informó que el martes 29 de septiembre, el centro y norte de Argentina están bajo una considerable inestabilidad. Un frente cálido se extiende sobre el sur del Litoral, separando una masa de aire muy cálida y húmeda ubicada al norte de otras condiciones más frescas en el centro del país. Además, se presenta una intensa corriente en chorro en niveles bajos, que se extiende desde Cuyo hacia el centro de la provincia de Buenos Aires, lo que incrementa el transporte de humedad desde el norte. Simultáneamente, el desarrollo de un sistema de baja presión en el norte argentino refuerza la convergencia, generando un contexto favorable para tormentas. Durante el martes, las tormentas más organizadas se concentrarán principalmente en el sur de Brasil, aunque la inestabilidad también afectará a diversas regiones argentinas. En Santa Fe, particularmente en el centro y sur de la provincia, así como en Entre Ríos, el norte de Buenos Aires y sectores de La Pampa, se pueden producir chaparrones y tormentas dispersas, con fenómenos que podrían ser localmente intensos. Un núcleo adicional de inestabilidad se ubicará más al norte, afectando a Santiago del Estero, Tucumán y Salta, mientras que la actividad meteorológica podría extenderse de forma más aislada hacia el este de Formosa. Este proceso de inestabilidad estará acompañado por un contraste térmico significativo. La masa de aire caliente instalada en el norte del país dejó ayer registros excepcionalmente altos: en localidades de Corrientes, Chaco y el norte de Santa Fe, la sensación térmica llegó a aproximarse a los 45°C. Las condiciones también fueron muy calurosas y húmedas en el este de Formosa y gran parte de Misiones. Para este martes, el calor seguirá siendo predominante en el noreste, con Corrientes alcanzando los 36°C y Posadas rondando los 34°C, junto a temperaturas similares en el norte misionero. En Salta, se espera alcanzar los 31°C antes o durante las tormentas, mientras que Santiago del Estero presentará valores más moderados, alrededor de los 25°C, en un contexto de chaparrones y actividad eléctrica. El momento clave del cambio se producirá el martes 29, cuando el centro de baja presión se desplace rápidamente hacia el sudeste, alcanzando primero el noreste de Uruguay y luego el sur de Brasil y el océano Atlántico, donde comenzará a profundizarse. Este movimiento permitirá que el frente avance hacia el norte como un frente frío, reconfigurando gradualmente la zona de tormentas y propiciando el ingreso de una masa de aire más fresco detrás del sistema. Así, el descenso térmico comenzará a sentirse en gran parte del centro y norte del país respecto a las altas temperaturas registradas en días anteriores. Las lluvias también se irán trasladando hacia latitudes más al norte, con Salta, Formosa, Corrientes y Misiones manteniendo la posibilidad de chaparrones y tormentas a medida que el sistema avanza, mientras que detrás del frente las condiciones tienden a mejorar.









