En un giro inesperado, China y otros bancos centrales comenzaron a reanudar las adquisiciones netas de oro en abril, comprando un total de 19 toneladas del metal precioso, cuando muchos creían que el oro había perdido su atractivo como inversión global.
De acuerdo con los últimos informes del Fondo Monetario Internacional y el Consejo Mundial del Oro, así como datos proporcionados por los propios bancos centrales, Polonia se destacó como el principal adquirente del mes, mientras que China incrementó su ritmo de compras al nivel más alto desde diciembre de 2024. La República Checa también mostró un comportamiento positivo en sus adquisiciones, mientras que Rusia continuó con su tendencia de ventas.
Los registros de compras y ventas de abril revelan detalles significativos:
Los bancos centrales de Europa del Este y Asia continúan liderando las adquisiciones de oro con un volumen estable. En los últimos tres años, estas regiones han comprado, en promedio, 12 toneladas y 11 toneladas mensuales, respectivamente. A nivel global, la actividad de los bancos centrales refleja una compra neta promedio de 29 toneladas en el mismo periodo.
Cabe recordar que en encuestas realizadas hace un año, los bancos centrales mantenían una visión optimista sobre el oro: un 95 % de los participantes expresó que había expectativas de aumento en las reservas de oro en los próximos 12 meses, en comparación con el 81 % de los encuestados en 2024. En los sondeos de mediados de 2025, el 43 % indicó que creía que sus propias reservas de oro también crecerían durante el mismo lapso en 2025, frente al 29 % que respondía afirmativamente en 2024.
Las compras netas de abril marcan un resurgimiento del activismo entre los bancos centrales a nivel mundial, luego de una tendencia sostenida que comenzó en enero del año pasado, aunque interrumpida en dos ocasiones, específicamente en enero y marzo de este año. Será crucial observar cómo se desarrollan las próximas semanas para determinar si esta corriente se mantendrá o si las adquisiciones fueron actos aislados. Lo indiscutible es que, en meses recientes, varios bancos centrales de Asia, África y América Latina han manifestado su intención de reanudar las compras de oro para fortalecer sus reservas internacionales, con varios gobiernos ya autorizando programas específicos para tal fin.
De acuerdo con los últimos informes del Fondo Monetario Internacional y el Consejo Mundial del Oro, así como datos proporcionados por los propios bancos centrales, Polonia se destacó como el principal adquirente del mes, mientras que China incrementó su ritmo de compras al nivel más alto desde diciembre de 2024. La República Checa también mostró un comportamiento positivo en sus adquisiciones, mientras que Rusia continuó con su tendencia de ventas.
Los registros de compras y ventas de abril revelan detalles significativos:
Los bancos centrales de Europa del Este y Asia continúan liderando las adquisiciones de oro con un volumen estable. En los últimos tres años, estas regiones han comprado, en promedio, 12 toneladas y 11 toneladas mensuales, respectivamente. A nivel global, la actividad de los bancos centrales refleja una compra neta promedio de 29 toneladas en el mismo periodo.
Cabe recordar que en encuestas realizadas hace un año, los bancos centrales mantenían una visión optimista sobre el oro: un 95 % de los participantes expresó que había expectativas de aumento en las reservas de oro en los próximos 12 meses, en comparación con el 81 % de los encuestados en 2024. En los sondeos de mediados de 2025, el 43 % indicó que creía que sus propias reservas de oro también crecerían durante el mismo lapso en 2025, frente al 29 % que respondía afirmativamente en 2024.
Las compras netas de abril marcan un resurgimiento del activismo entre los bancos centrales a nivel mundial, luego de una tendencia sostenida que comenzó en enero del año pasado, aunque interrumpida en dos ocasiones, específicamente en enero y marzo de este año. Será crucial observar cómo se desarrollan las próximas semanas para determinar si esta corriente se mantendrá o si las adquisiciones fueron actos aislados. Lo indiscutible es que, en meses recientes, varios bancos centrales de Asia, África y América Latina han manifestado su intención de reanudar las compras de oro para fortalecer sus reservas internacionales, con varios gobiernos ya autorizando programas específicos para tal fin.









