En el contexto del paro en los puertos, la Prefectura Naval Argentina (PNA) ha solicitado a más de 500 trabajadores de los servicios de practicaje y pilotaje del país que reanuden de inmediato sus tareas en todos los puertos. Actualmente, 140 buques se encuentran detenidos.
La decisión del Gobierno se comunicó este martes a través de un edicto publicado en el Boletín Oficial.
“En su carácter de autoridad con responsabilidad operativa y disciplinaria de la aplicación del Reglamento de los servicios de practicaje y pilotaje para los ríos, puertos, pasos y canales de la República Argentina aprobado por el Decreto Nº 690/2026, notifica e intima por este medio a los profesionales (…) a la inmediata puesta a disposición de sus servicios profesionales de practicaje/pilotaje, para cumplir de manera regular y reglamentaria las funciones previstas en el Reglamento aprobado por el Decreto Nº 690/2026, para las cuales se encuentra habilitado”, señala el edicto de la Prefectura Naval.
El paro de los profesionales encargados de asistir a los buques durante las maniobras de ingreso y salida en ríos, canales y puertos, ha provocado una paralización de la actividad portuaria, lo que afecta la operatoria del comercio exterior.
Este conflicto impacta particularmente en los puertos del Gran Rosario, San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín, que constituyen el principal polo agroexportador del país, donde varios buques están fondeados a la espera de poder operar.
Por otro lado, los buques dedicados al transporte de petróleo y gas continúan funcionando con normalidad para garantizar el abastecimiento interno de combustibles.
Un cambio en las normativas del practicaje, el servicio que acompaña a los buques en sus maniobras en los puertos, generó un conflicto entre el Gobierno y los profesionales del sector, afectando a diversas terminales del país.
Desde el sábado 1° de agosto, los prácticos, pilotos y baqueanos han decidido no aceptar nuevas asignaciones laborales hasta que el Gobierno suspenda o revoque el decreto 690.
Considerados esenciales para la seguridad de la navegación en tramos complejos como ríos, canales y accesos portuarios, los prácticos son determinantes para el comercio exterior argentino, ya que facilitan el tránsito de buques por el río Paraná y el Río de la Plata, que representan una vía crucial para la exportación del país.
El conflicto se desató a raíz del decreto 690, publicado el 31 de julio en el Boletín Oficial, que reemplaza el reglamento vigente desde 1991 y busca modificar varios aspectos fundamentales de la actividad.
La decisión del Gobierno se comunicó este martes a través de un edicto publicado en el Boletín Oficial.
“En su carácter de autoridad con responsabilidad operativa y disciplinaria de la aplicación del Reglamento de los servicios de practicaje y pilotaje para los ríos, puertos, pasos y canales de la República Argentina aprobado por el Decreto Nº 690/2026, notifica e intima por este medio a los profesionales (…) a la inmediata puesta a disposición de sus servicios profesionales de practicaje/pilotaje, para cumplir de manera regular y reglamentaria las funciones previstas en el Reglamento aprobado por el Decreto Nº 690/2026, para las cuales se encuentra habilitado”, señala el edicto de la Prefectura Naval.
El paro de los profesionales encargados de asistir a los buques durante las maniobras de ingreso y salida en ríos, canales y puertos, ha provocado una paralización de la actividad portuaria, lo que afecta la operatoria del comercio exterior.
Este conflicto impacta particularmente en los puertos del Gran Rosario, San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín, que constituyen el principal polo agroexportador del país, donde varios buques están fondeados a la espera de poder operar.
Por otro lado, los buques dedicados al transporte de petróleo y gas continúan funcionando con normalidad para garantizar el abastecimiento interno de combustibles.
Un cambio en las normativas del practicaje, el servicio que acompaña a los buques en sus maniobras en los puertos, generó un conflicto entre el Gobierno y los profesionales del sector, afectando a diversas terminales del país.
Desde el sábado 1° de agosto, los prácticos, pilotos y baqueanos han decidido no aceptar nuevas asignaciones laborales hasta que el Gobierno suspenda o revoque el decreto 690.
Considerados esenciales para la seguridad de la navegación en tramos complejos como ríos, canales y accesos portuarios, los prácticos son determinantes para el comercio exterior argentino, ya que facilitan el tránsito de buques por el río Paraná y el Río de la Plata, que representan una vía crucial para la exportación del país.
El conflicto se desató a raíz del decreto 690, publicado el 31 de julio en el Boletín Oficial, que reemplaza el reglamento vigente desde 1991 y busca modificar varios aspectos fundamentales de la actividad.









