El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, destacó que Argentina está atravesando “una de las etapas de mayor destrucción industrial de su historia” y criticó la administración actual por no considerar a las pequeñas y medianas empresas ni a la producción nacional.
“Acá no hay fallas de política económica ni un problema de tiempos: la destrucción de la industria es un objetivo de política económica”, expresó durante su intervención en la celebración del Día Internacional de las Pymes, evento organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa en el complejo Parque Norte.
Kicillof cargó contra el modelo económico del presidente Javier Milei, señalando que, desde el inicio de su gestión, han desaparecido 340 mil puestos de trabajo formales y se han cerrado 36 mil pymes. “Sobra la industria para este gobierno. Sobra la pyme para este gobierno”, advirtió el gobernador.
Asimismo, cuestionó las bases ideológicas del programa económico del gobierno, indicando que este “va a contramano del mundo, donde ha vuelto a cobrar relevancia la política industrial”. En este sentido, subrayó que “todos los países del mundo, salvo Argentina, defienden su soberanía”.
Kicillof también rechazó la noción de que pueda existir “una macro perfecta cuando la vida de la gente está detonada” y reiteró que el actual modelo beneficia a sectores como la minería, la energía y la intermediación financiera, mientras que la industria, el comercio y la construcción “están siendo aniquiladas”.
El gobernador resaltó que “el tipo de cambio es desfavorable para la producción nacional, acompañado de una apertura importadora indiscriminada”. Y añadió: “¿Qué resultados va a tener eso? Que la producción nacional pierde. Que hay competencia desleal contra el productor argentino”.
Kicillof insistió en que “los salarios bajos, que algunos pueden creer que son un elemento de competitividad, terminan detonando el mercado interno, la demanda interna y el consumo interno”.
“¿Y a qué país nos lleva esto? A un país como tantos en la región y en otras partes del mundo, donde se las llama ‘sociedades duales'”, se cuestionó el gobernador.
“Acá no hay fallas de política económica ni un problema de tiempos: la destrucción de la industria es un objetivo de política económica”, expresó durante su intervención en la celebración del Día Internacional de las Pymes, evento organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa en el complejo Parque Norte.
Kicillof cargó contra el modelo económico del presidente Javier Milei, señalando que, desde el inicio de su gestión, han desaparecido 340 mil puestos de trabajo formales y se han cerrado 36 mil pymes. “Sobra la industria para este gobierno. Sobra la pyme para este gobierno”, advirtió el gobernador.
Asimismo, cuestionó las bases ideológicas del programa económico del gobierno, indicando que este “va a contramano del mundo, donde ha vuelto a cobrar relevancia la política industrial”. En este sentido, subrayó que “todos los países del mundo, salvo Argentina, defienden su soberanía”.
Kicillof también rechazó la noción de que pueda existir “una macro perfecta cuando la vida de la gente está detonada” y reiteró que el actual modelo beneficia a sectores como la minería, la energía y la intermediación financiera, mientras que la industria, el comercio y la construcción “están siendo aniquiladas”.
El gobernador resaltó que “el tipo de cambio es desfavorable para la producción nacional, acompañado de una apertura importadora indiscriminada”. Y añadió: “¿Qué resultados va a tener eso? Que la producción nacional pierde. Que hay competencia desleal contra el productor argentino”.
Kicillof insistió en que “los salarios bajos, que algunos pueden creer que son un elemento de competitividad, terminan detonando el mercado interno, la demanda interna y el consumo interno”.
“¿Y a qué país nos lleva esto? A un país como tantos en la región y en otras partes del mundo, donde se las llama ‘sociedades duales'”, se cuestionó el gobernador.









