En una reciente entrevista, Javier Milei abordó la reciente salida del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su sustitución por Diego Santilli, quien asumirá el cargo el martes, manteniendo también su rol como ministro del Interior, dado que ambas funciones se unificarán. El presidente justificó esta decisión al señalar que “gran parte” de las responsabilidades de Santilli consistirán en trabajar con los gobernadores. Milei también destacó que “los números de la economía que salieron son buenísimos”, al tiempo que reiteró sus críticas a los periodistas, a quienes acusó de “obviar” la verdad. El mandatario reafirmó que su administración se compromete a continuar implementando reformas: “Seguimos haciendo reformas y no vamos a parar hasta que la Argentina sea el país más libre del mundo”, aseguró. Durante la conversación, Milei hizo hincapié en la diversidad entre los distintos sectores económicos y mencionó que la inflación desciende más lentamente de lo esperado, atribuyendo estos fenómenos a factores como la disminución en la demanda de dinero, la caída de los precios de los bonos y el aumento del riesgo país y la tasa de interés en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, aseguró que este proceso está comenzando a revertirse, lo que ha llevado a que “la tasa de inflación esté en un sendero descendente”. Además, prometió no alterar la política monetaria: “Más tarde o más temprano a la inflación la vamos a liquidar”, afirmó. Comparando el producto bruto interno (PBI) del primer trimestre de este año con la media histórica, destacó que el crecimiento anual promedio de Argentina durante el último siglo fue del 1%, mientras que en sus primeros dos años de gobierno, el PBI creció un 10%. Esto implica, según él, que durante su gestión, la economía “creció cinco veces más rápido” que en el pasado. En relación con el desempeño económico actual, Milei mencionó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció un 2,3% en el primer trimestre, siendo desestacionalizado un 0,7%, lo que anualizado representa un 3%. Este dato, indicó, es “nuestro peor dato”. En cuanto a la caída de la inversión, que presentó una disminución del 11,6% el año pasado debido al aumento de la tasa de interés, el presidente argumentó que “en condiciones normales sería distinto”. Milei también sostuvo que su gobierno enfrentó intentos de desestabilización, incluyendo ataques al equilibrio fiscal y la mayor corrida cambiaria de la historia, aunque insistió en que a pesar de estos desafíos, la economía se ha mantenido firme. Según sus cálculos, de no haber ocurrido estas situaciones, el PBI habría podido crecer un 4%. Además, argumentó que si la inversión hubiera tenido un comportamiento similar al promedio del siglo, la economía hubiera crecido un 5%; y un 7% si hubiera seguido el patrón de su administración. Según el mandatario, Argentina está en vías de crecer al 7 u 8% anual. Al referirse al riesgo país, destacó que si se considera el precio de los bonos que vencen en su gestión actual, el riesgo implícito es de 60 puntos básicos, en contraste con los 420 a 430 que muestra el índice de J.P. Morgan. “Si logramos la reelección, la economía va a crecer como nunca antes en la historia argentina. Si la Argentina puede crecer al 7% con un riesgo país de 400 puntos, imagínese si lo llevamos a 60 puntos, va a ser una fiesta, la economía va a volar”, declaró. Además, adelantó que las inversiones comprometidas en el RIGI, por un total de USD 150.000 millones, se materializarán de forma “fragmentada” y explicó que las inversiones en infraestructura también despegarán. Milei enfatizó que los ingresos del trabajo formal han dejado de descender y comienzan a crecer, lo que, junto con el incremento de las jubilaciones a medida que disminuye la inflación, anticipa un “boom de consumo”.









