La reciente tragedia en Venezuela, provocada por una serie de terremotos en la región norte del país, llevó al Gobierno argentino a establecer comunicación con el régimen chavista después de casi dos años de ruptura diplomática. Ante la llegada de aviones con equipos de rescate, la Cancillería anunció el envío de una misión consular humanitaria destinada a ayudar a la comunidad argentina afectada por esta catástrofe.
El canciller Pablo Quirno comunicó que el grupo que aterrizó en Venezuela el pasado sábado está formado por dos funcionarios consulares, quienes se encargarán de “relevar las necesidades de asistencia de la colectividad argentina”. Sus responsabilidades incluirán “documentar a los ciudadanos y colaborar con las familias en la búsqueda de paraderos, el acompañamiento a heridos y la asistencia a los deudos de los fallecidos”.
Según explicó Quirno, los enviados ya lograron establecer contacto con argentinos que reportaron la pérdida de familiares y con adultos mayores que recibían asistencia a través de Cáritas Venezuela.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha recibido 215 solicitudes de asistencia y siete pedidos de búsqueda de paradero. Además, se confirmaron seis argentinos fallecidos a causa de los sismos.
El comunicado emitido por la Cancillería expresa sus condolencias a los familiares de las víctimas en Venezuela y desea una pronta recuperación a los heridos.
El vínculo diplomático con Venezuela se había cortado de manera definitiva en 2024, debido a las profundas divergencias entre los gobiernos de Javier Milei y el entonces presidente Nicolás Maduro. En ese momento, Maduro ordenó la salida del personal argentino de la embajada en Caracas, en un contexto de crisis que incluyó la concesión de asilo a opositores venezolanos en el edificio.
Sin representación argentina, la embajada pasó a estar bajo la supervisión de Brasil hasta mediados de enero de este año, poco antes de la detención de Maduro por parte de Estados Unidos. Esta decisión fue tomada por el presidente Lula da Silva, en respuesta a la compleja relación con Milei.
Posteriormente, Argentina solicitó a Italia que asumiera las funciones que antes eran del personal brasileño. Sin embargo, este procedimiento debía ser aprobado por el gobierno de Delcy Rodríguez, lo que no se concretó.
El conflicto con la administración venezolana también incluyó la detención del gendarme Nahuel Gallo, quien fue mantenido cautivo durante 448 días y liberado en marzo de este año.
A raíz de la catástrofe en La Guaira, epicentro de los movimientos telúricos ocurridos el 24 de junio, Argentina ha expresado su solidaridad “más allá de las diferencias” entre ambos gobiernos. “La República Argentina se encuentra atenta a la evolución de la situación y manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse”, concluye el comunicado.
El canciller Pablo Quirno comunicó que el grupo que aterrizó en Venezuela el pasado sábado está formado por dos funcionarios consulares, quienes se encargarán de “relevar las necesidades de asistencia de la colectividad argentina”. Sus responsabilidades incluirán “documentar a los ciudadanos y colaborar con las familias en la búsqueda de paraderos, el acompañamiento a heridos y la asistencia a los deudos de los fallecidos”.
Según explicó Quirno, los enviados ya lograron establecer contacto con argentinos que reportaron la pérdida de familiares y con adultos mayores que recibían asistencia a través de Cáritas Venezuela.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha recibido 215 solicitudes de asistencia y siete pedidos de búsqueda de paradero. Además, se confirmaron seis argentinos fallecidos a causa de los sismos.
El comunicado emitido por la Cancillería expresa sus condolencias a los familiares de las víctimas en Venezuela y desea una pronta recuperación a los heridos.
El vínculo diplomático con Venezuela se había cortado de manera definitiva en 2024, debido a las profundas divergencias entre los gobiernos de Javier Milei y el entonces presidente Nicolás Maduro. En ese momento, Maduro ordenó la salida del personal argentino de la embajada en Caracas, en un contexto de crisis que incluyó la concesión de asilo a opositores venezolanos en el edificio.
Sin representación argentina, la embajada pasó a estar bajo la supervisión de Brasil hasta mediados de enero de este año, poco antes de la detención de Maduro por parte de Estados Unidos. Esta decisión fue tomada por el presidente Lula da Silva, en respuesta a la compleja relación con Milei.
Posteriormente, Argentina solicitó a Italia que asumiera las funciones que antes eran del personal brasileño. Sin embargo, este procedimiento debía ser aprobado por el gobierno de Delcy Rodríguez, lo que no se concretó.
El conflicto con la administración venezolana también incluyó la detención del gendarme Nahuel Gallo, quien fue mantenido cautivo durante 448 días y liberado en marzo de este año.
A raíz de la catástrofe en La Guaira, epicentro de los movimientos telúricos ocurridos el 24 de junio, Argentina ha expresado su solidaridad “más allá de las diferencias” entre ambos gobiernos. “La República Argentina se encuentra atenta a la evolución de la situación y manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse”, concluye el comunicado.









