La vicepresidenta Victoria Villarruel plantea un desafío directo al gobierno nacional mientras se enfoca en el horizonte electoral de 2027. En ese contexto, el próximo 9 de julio tiene previsto participar en Tucumán de un evento, a pesar de no haber recibido invitación de los hermanos Milei. La expectativa y la imagen que proyectará son aspectos clave de su estrategia.
Sobre la carta de despedida de Manuel Adorni a la jefatura de Gabinete, Villarruel declaró: “Solo entré para leer los comentarios”.
En el último año, ha aumentado su actividad en las redes sociales, evidenciando no solo una relación desgastada con la Rosada, sino también un cambio en su equipo de comunicación. Entre sus nuevos asesores se encuentra Patricio Russo, quien ha sido incorporado como jefe de Asesores y es conocido por su estilo distintivo, frecuentando los pasillos del Congreso con trajes rayados y gafas de sol.
Villarruel ha comenzado a responder de manera más abierta a las críticas hacia el gobierno, al tiempo que celebró la salida de Adorni y asistió a actos como el del 20 de junio en Rosario, donde a pesar de no ser invitada, ocupó un lugar en la primera fila, tras ser convocada por el gobernador de Santa Fe.
“No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, comentó con una sonrisa al finalizar el evento frente a los periodistas.
Para el 9 de julio en Tucumán, la vicepresidenta contará con la invitación del gobernador Osvaldo Jaldo, con quien ha cultivado una buena relación. Según fuentes cercanas, “no dejará de asistir a actos en fechas patrias, ya que es muy nacionalista”.
Además de participar en actos, Villarruel ha estado recorriendo diferentes provincias, con visitas recientes en Santa Cruz y La Plata. “Tiene una buena recepción, está recorriendo”, afirmaron allegados a su entorno.
Durante su visita a Santa Cruz, se reunió con dos senadores provinciales, sin incluir al gobernador Claudio Vidal, quien se alinea con Javier Milei. Los senadores, José María Carambia y Natalia Gadano, han tomado distancia de Vidal y buscan ser electos como gobernador e intendenta de Las Heras en las próximas elecciones.
Algunos legisladores han indicado que ambos políticos están sopesando una posible alianza electoral con la vicepresidenta para el próximo año. La perspectiva de Villarruel sobre el peronismo se orienta hacia una visión más tradicional, alineándose con sus raíces históricas. “Trabajadores y falta de trabajo” son los desafíos que identifica actualmente.
Desde el interior del partido, han descartado la idea de que la vicepresidenta ocupe un papel secundario en una futura alianza, viéndola como líder, y si es necesario que actúe de manera independiente, no dudaría en hacerlo por el momento.
Además, es significativo que la presidenta del Senado no considera interactuar con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, estableciendo que “no tiene nada que ver con este gobierno”.
En consonancia con su acercamiento a los trabajadores, Villarruel recibió en el Senado a Rubén “Pollo” Sobrero, sindicado como referente de la seccional Gran Buenos Aires Oeste del tren Sarmiento. Durante su encuentro, se abordaron críticas sobre el estado de la red ferroviaria y las precarias condiciones del servicio, que se han deteriorado notablemente desde la asunción del gobierno actual.
La recepción del encuentro fue favorable, con Sobrero señalando que la vicepresidenta parecía preocupada por la situación de los trenes. “Esto no es una cuestión de diferencias políticas ni nada de eso, es querer evitar volver a tener una masacre como la de Once”, manifestó el sindicalista tras la reunión, que se prolongó durante casi dos horas, durante las cuales también se discutieron temas vinculados al estado del interior y los 435 descarrilamientos ocurridos el año pasado.
Sobre la carta de despedida de Manuel Adorni a la jefatura de Gabinete, Villarruel declaró: “Solo entré para leer los comentarios”.
En el último año, ha aumentado su actividad en las redes sociales, evidenciando no solo una relación desgastada con la Rosada, sino también un cambio en su equipo de comunicación. Entre sus nuevos asesores se encuentra Patricio Russo, quien ha sido incorporado como jefe de Asesores y es conocido por su estilo distintivo, frecuentando los pasillos del Congreso con trajes rayados y gafas de sol.
Villarruel ha comenzado a responder de manera más abierta a las críticas hacia el gobierno, al tiempo que celebró la salida de Adorni y asistió a actos como el del 20 de junio en Rosario, donde a pesar de no ser invitada, ocupó un lugar en la primera fila, tras ser convocada por el gobernador de Santa Fe.
“No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, comentó con una sonrisa al finalizar el evento frente a los periodistas.
Para el 9 de julio en Tucumán, la vicepresidenta contará con la invitación del gobernador Osvaldo Jaldo, con quien ha cultivado una buena relación. Según fuentes cercanas, “no dejará de asistir a actos en fechas patrias, ya que es muy nacionalista”.
Además de participar en actos, Villarruel ha estado recorriendo diferentes provincias, con visitas recientes en Santa Cruz y La Plata. “Tiene una buena recepción, está recorriendo”, afirmaron allegados a su entorno.
Durante su visita a Santa Cruz, se reunió con dos senadores provinciales, sin incluir al gobernador Claudio Vidal, quien se alinea con Javier Milei. Los senadores, José María Carambia y Natalia Gadano, han tomado distancia de Vidal y buscan ser electos como gobernador e intendenta de Las Heras en las próximas elecciones.
Algunos legisladores han indicado que ambos políticos están sopesando una posible alianza electoral con la vicepresidenta para el próximo año. La perspectiva de Villarruel sobre el peronismo se orienta hacia una visión más tradicional, alineándose con sus raíces históricas. “Trabajadores y falta de trabajo” son los desafíos que identifica actualmente.
Desde el interior del partido, han descartado la idea de que la vicepresidenta ocupe un papel secundario en una futura alianza, viéndola como líder, y si es necesario que actúe de manera independiente, no dudaría en hacerlo por el momento.
Además, es significativo que la presidenta del Senado no considera interactuar con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, estableciendo que “no tiene nada que ver con este gobierno”.
En consonancia con su acercamiento a los trabajadores, Villarruel recibió en el Senado a Rubén “Pollo” Sobrero, sindicado como referente de la seccional Gran Buenos Aires Oeste del tren Sarmiento. Durante su encuentro, se abordaron críticas sobre el estado de la red ferroviaria y las precarias condiciones del servicio, que se han deteriorado notablemente desde la asunción del gobierno actual.
La recepción del encuentro fue favorable, con Sobrero señalando que la vicepresidenta parecía preocupada por la situación de los trenes. “Esto no es una cuestión de diferencias políticas ni nada de eso, es querer evitar volver a tener una masacre como la de Once”, manifestó el sindicalista tras la reunión, que se prolongó durante casi dos horas, durante las cuales también se discutieron temas vinculados al estado del interior y los 435 descarrilamientos ocurridos el año pasado.








