Gracias a un flujo sostenido de divisas provenientes del sector agroexportador, el ámbito energético y las emisiones de deuda corporativa en mercados internacionales, el dólar mantuvo su tranquilidad durante el primer semestre y se distanció del límite superior de la banda cambiaria.
En este contexto, el tipo de cambio mayorista se cotiza a $1430,75, incrementándose apenas en $1,50 respecto al cierre anterior (+0,11%). En contraste, el techo de la banda de flotación se sitúa en $1785,41, lo que implica que la cotización actual se encuentra un 24,7% por debajo de este límite establecido por el Banco Central (BCRA).
Si bien el dólar ha registrado un aumento de $22 desde el inicio de junio (+1,5%), se trata de un repunte tras haber disminuido en los primeros meses del año, fenómeno que obedece a una combinación de factores que han robustecido la oferta de divisas en el mercado cambiario.
Entre estos factores se encuentran la liquidación activa de la cosecha gruesa, el creciente aporte de Vaca Muerta a las exportaciones energéticas y las emisiones de obligaciones negociables por parte de empresas argentinas en el extranjero, impulsadas por un mayor apetito por el riesgo argentino tras las elecciones legislativas del año anterior.
Así, el dólar se aleja del techo de la banda cambiaria, que se instauró a mediados de abril del año pasado, cuando el Gobierno levantó el cepo cambiario para los ahorristas minoristas y anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En aquel momento, se definieron un piso de $1000 y un techo de $1400, valores que se ajustaron diariamente a un ritmo del 1% mensual hasta el 31 de diciembre pasado. No obstante, para evitar un atraso cambiario real por el impacto de la inflación, una demanda sostenida por el mercado, el BCRA comunicó a mediados de diciembre que las bandas ajustarían conforme al último dato de inflación en 2026.
El esquema establece que si la cotización se sitúa por debajo del piso, el Central intervendrá mediante la compra de reservas. Por el contrario, si alcanza el techo, tendrá que vender divisas. Este último escenario se materializó en cuatro ocasiones durante el periodo electoral del año pasado.
Luego de que se anunciara que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo aumentó un 2,1%, se actualizaron los límites de la banda cambiaria. Este índice es fundamental para definir el margen de flotación del dólar mayorista en julio.
Considerando que el techo de la banda finalizará junio en $1806,92 debido a la inflación del 2,6% de abril, la aplicación del 2,1% correspondiente al IPC de mayo elevará este límite máximo a un nivel cercano a $1844,87 para finales de julio. Por otro lado, el precio mínimo que podría alcanzar el tipo de cambio oficial mayorista a fines del próximo mes será de $754,14. De este modo, la desaceleración de la inflación se traduce en un ajuste más moderado del límite superior.
En este contexto, el tipo de cambio mayorista se cotiza a $1430,75, incrementándose apenas en $1,50 respecto al cierre anterior (+0,11%). En contraste, el techo de la banda de flotación se sitúa en $1785,41, lo que implica que la cotización actual se encuentra un 24,7% por debajo de este límite establecido por el Banco Central (BCRA).
Si bien el dólar ha registrado un aumento de $22 desde el inicio de junio (+1,5%), se trata de un repunte tras haber disminuido en los primeros meses del año, fenómeno que obedece a una combinación de factores que han robustecido la oferta de divisas en el mercado cambiario.
Entre estos factores se encuentran la liquidación activa de la cosecha gruesa, el creciente aporte de Vaca Muerta a las exportaciones energéticas y las emisiones de obligaciones negociables por parte de empresas argentinas en el extranjero, impulsadas por un mayor apetito por el riesgo argentino tras las elecciones legislativas del año anterior.
Así, el dólar se aleja del techo de la banda cambiaria, que se instauró a mediados de abril del año pasado, cuando el Gobierno levantó el cepo cambiario para los ahorristas minoristas y anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En aquel momento, se definieron un piso de $1000 y un techo de $1400, valores que se ajustaron diariamente a un ritmo del 1% mensual hasta el 31 de diciembre pasado. No obstante, para evitar un atraso cambiario real por el impacto de la inflación, una demanda sostenida por el mercado, el BCRA comunicó a mediados de diciembre que las bandas ajustarían conforme al último dato de inflación en 2026.
El esquema establece que si la cotización se sitúa por debajo del piso, el Central intervendrá mediante la compra de reservas. Por el contrario, si alcanza el techo, tendrá que vender divisas. Este último escenario se materializó en cuatro ocasiones durante el periodo electoral del año pasado.
Luego de que se anunciara que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo aumentó un 2,1%, se actualizaron los límites de la banda cambiaria. Este índice es fundamental para definir el margen de flotación del dólar mayorista en julio.
Considerando que el techo de la banda finalizará junio en $1806,92 debido a la inflación del 2,6% de abril, la aplicación del 2,1% correspondiente al IPC de mayo elevará este límite máximo a un nivel cercano a $1844,87 para finales de julio. Por otro lado, el precio mínimo que podría alcanzar el tipo de cambio oficial mayorista a fines del próximo mes será de $754,14. De este modo, la desaceleración de la inflación se traduce en un ajuste más moderado del límite superior.









