En declaraciones televisivas, el economista Federico Glustein examinó los alcances y motivaciones del nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia impulsado por el Poder Ejecutivo para modificar las condiciones de ingreso y estadía de personas extranjeras en el territorio nacional.
Según el analista, la iniciativa oficial responde tanto a un cálculo fiscal sobre el gasto estatal como a una maniobra estratégica en la agenda política.
Impacto presupuestario y uso de servicios públicos
Glustein señaló que la discusión debe centrarse en la demanda que generan los extranjeros no residentes sobre el sistema público:
- Sostenibilidad fiscal: El foco principal del Ejecutivo ha sido cuantificar el gasto asignado a la atención médica y la formación universitaria de personas no radicadas en el país.
- Continuidad de propuesta: Se trata de una bandera que la gestión actual ha sostenido de forma persistente, tanto en la etapa de campaña como en el ejercicio del gobierno.
Giro en la agenda mediática y política
Más allá del aspecto presupuestario, el economista subrayó un componente táctico en el momento elegido para anunciar la medida:
“Sin lugar a duda, hay una intención de patear la pelota hacia afuera por parte del Gobierno.
Se intenta cambiar la agenda de forma negativa a positiva con un debate que no estaba instalado.”
Con este movimiento, la administración busca tomar la iniciativa del debate público mediante la introducción de una temática de alto impacto que no figuraba en la discusión inmediata.
Ley de Tierras y soberanía nacional
Al abordar la relación entre esta normativa migratoria y la flexibilización de la Ley de Tierras, Glustein descartó que exista una contradicción interna en la postura oficial, al considerar que responden a objetivos de distinta naturaleza. No obstante, advirtió sobre las implicancias a largo plazo:
- Dominio territorial: La posibilidad de que amplias extensiones de campos rurales pasen a manos de capitales internacionales plantea un desafío directo para el principio de soberanía nacional.









