Una envoltura reutilizable fabricada con cera de abeja ha estado silenciosamente desplazando al papel film y al papel aluminio en las cocinas de todo el mundo durante casi dos décadas. Este producto, desarrollado en 2008 por la nutricionista canadiense Toni Desrosiers, se encuentra actualmente en más de 1.500 tiendas a lo largo de 40 países, y su popularidad sigue creciendo entre millones de hogares que buscan reducir el desperdicio alimentario.
El diseño de esta envoltura emula la protección natural que ofrecen las cáscaras de frutas y verduras, permitiendo que los alimentos respiren en lugar de estar herméticamente sellados. En Estados Unidos, se estima que el hogar promedio tira cerca del 40% de sus alimentos frescos, mientras que la Agencia de Protección Ambiental calcula que los estadounidenses generan aproximadamente 9,000 millones de libras de plástico film y envolturas anualmente.
Esta envoltura flexible se adapta al calor de las manos, permitiendo moldearla alrededor de frutas, verduras, quesos, pan o cuencos. Su composición incluye cera de abeja, resina de árbol y aceite de jojoba, todo infundido en tela de cáñamo y algodón orgánico, y tiene una duración superior a un año con uso habitual.
Según pruebas realizadas por el medio especializado America’s Test Kitchen, este producto crea sellos efectivos que mantienen los alimentos casi tan frescos como el film plástico, sin dejar residuos excesivos en las manos ni en los recipientes.
Se ofrece en tres tamaños: pequeño (18 x 18 cm), mediano (25 x 25 cm) y grande (33 x 33 cm), y al finalizar su vida útil, es completamente compostable.
Su uso es sencillo: se envuelve el alimento y se presiona con las manos por unos segundos para activar su adherencia mediante el calor. Se recomienda lavarla con agua fría y jabón neutro, evitando el uso de lavavajillas, microondas o calor directo.
El paquete que contiene tres láminas tiene un costo aproximado de 6 dólares por unidad, lo que representa una inversión que se recupera rápidamente en comparación con la compra continua de plástico o papel aluminio. Estos productos están disponibles en tiendas de productos naturales, cadenas seleccionadas y en línea, con envío gratuito a Estados Unidos y Canadá.
El diseño de esta envoltura emula la protección natural que ofrecen las cáscaras de frutas y verduras, permitiendo que los alimentos respiren en lugar de estar herméticamente sellados. En Estados Unidos, se estima que el hogar promedio tira cerca del 40% de sus alimentos frescos, mientras que la Agencia de Protección Ambiental calcula que los estadounidenses generan aproximadamente 9,000 millones de libras de plástico film y envolturas anualmente.
Esta envoltura flexible se adapta al calor de las manos, permitiendo moldearla alrededor de frutas, verduras, quesos, pan o cuencos. Su composición incluye cera de abeja, resina de árbol y aceite de jojoba, todo infundido en tela de cáñamo y algodón orgánico, y tiene una duración superior a un año con uso habitual.
Según pruebas realizadas por el medio especializado America’s Test Kitchen, este producto crea sellos efectivos que mantienen los alimentos casi tan frescos como el film plástico, sin dejar residuos excesivos en las manos ni en los recipientes.
Se ofrece en tres tamaños: pequeño (18 x 18 cm), mediano (25 x 25 cm) y grande (33 x 33 cm), y al finalizar su vida útil, es completamente compostable.
Su uso es sencillo: se envuelve el alimento y se presiona con las manos por unos segundos para activar su adherencia mediante el calor. Se recomienda lavarla con agua fría y jabón neutro, evitando el uso de lavavajillas, microondas o calor directo.
El paquete que contiene tres láminas tiene un costo aproximado de 6 dólares por unidad, lo que representa una inversión que se recupera rápidamente en comparación con la compra continua de plástico o papel aluminio. Estos productos están disponibles en tiendas de productos naturales, cadenas seleccionadas y en línea, con envío gratuito a Estados Unidos y Canadá.









