Marcelo Gallardo ha ofrecido su primera declaración oficial como nuevo director técnico de la selección de Ecuador, asumiendo el cargo tras la salida de Sebastián Beccacece. Este jueves, el ex entrenador de River Plate viajó a Quito desde Buenos Aires, listo para embarcarse en un nuevo reto en su carrera, que comenzará de inmediato con la cercanía de la próxima fecha FIFA, donde se disputarán amistosos.
La presentación del técnico argentino está programada para la tarde, a las 13:30 (hora argentina). Su trabajo inicial se centrará en la convocatoria de jugadores para los partidos amistosos: el 24 de septiembre se enfrentará a Corea del Sur, y luego viajará a Japón para participar en un torneo cuadrangular, donde se medirá ante la selección local el 1 de octubre y concluirá su participación el 5 de octubre contra el ganador del encuentro entre Panamá y Nueva Zelanda.
Gallardo partió desde el Aeropuerto de Ezeiza acompañado de gran parte de su equipo técnico, aunque se destacó la ausencia de Matías Biscay, su histórico asistente. El nuevo entrenador no había realizado declaraciones públicas desde su salida de River Plate a finales de febrero, salvo una breve intervención como comentarista en ESPN durante el Mundial 2026. Antes de embarcarse, atendió a los medios durante unos minutos y comentó: “Es un desafío totalmente nuevo para mí. Siempre me generó curiosidad poder dirigir un seleccionado; creo que llegó en un momento en el que estaba con deseo de volver a trabajar.”
En cuanto a su vinculación con la selección ecuatoriana, el entrenador reveló que la propuesta llegó hace dos años, cuando aún estaba en su segundo ciclo en River y la oportunidad se había presentado antes de la llegada de Beccacece. “Se presentó esta chance hace dos años, antes que Sebastián. En ese momento yo no estaba en condiciones de asumir ese desafío,” recordó. En ese período, el club argentino atravesaba una racha negativa, culminando sin títulos.
A medida que ha pasado el tiempo, Gallardo considera que ahora está listo para llevar adelante esta nueva función, lo que representa un cambio significativo en su carrera. “Hoy se presenta dos años después y me agarra bien, con ganas, deseo de poder tener un desafío totalmente diferente en mi vida como entrenador. Estoy contento,” expresó.
Respecto al plantel ecuatoriano, el técnico subrayó la presencia de futbolistas jóvenes con potencial, muchos de ellos desempeñándose en equipos europeos, lo cual alimenta su entusiasmo ante el comienzo de su gestión. “La muy buena generación de futbolistas que tiene claramente despierta en mí un entusiasmo importante. Jugadores jóvenes con talento, muchos de ellos con actualidad y presencia en equipos importantes de Europa, otros con un potencial enorme para seguir desarrollando,” destacó.
El entrenador evitó comprometerse con la obtención de títulos y enfatizó la importancia de construir un equipo representativo de los hinchas. Al ser consultado sobre la posibilidad de conquistar trofeos, prefirió una respuesta cautelosa: “Bueno, bueno… Vamos despacio. Todavía no llegué.”
Gallardo indicó que el proceso debe sustentarse en una estructura sólida y una identidad reconocible. “La idea es construir un equipo con el cual el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado, y eso tiene su proceso,” afirmó. También valoró los recientes logros de Ecuador en torneos internacionales, incluyendo participaciones en Mundiales y Copas América, que han elevado las expectativas entre los jugadores y los aficionados.
“Hay un entusiasmo general, más allá de algunas expresiones que he escuchado y que he tenido por parte de los futbolistas. Eso despierta entusiasmo en los futbolistas, en mi persona y en un pueblo ecuatoriano que quiere y desea que su selección pueda tener ese gran paso hacia adelante en su historia,” agregó.
La planificación de su gestión incluirá una evaluación del formato de las Eliminatorias y la posible inclusión de más selecciones en el próximo Mundial, aspectos que considerará decisivos para la calidad de la competencia. “Veremos con qué nos vamos a enfrentar,” advirtió.
La última vez que Gallardo estuvo al frente de un equipo fue en febrero de 2026 durante su segundo ciclo en River Plate, donde renunció tras una serie de resultados desfavorables. En esta etapa, logró 38 victorias, 27 empates y 21 derrotas en 86 encuentros. Antes de este período, dirigió al Al-Ittihad en Arabia Saudita, con un saldo de 15 triunfos, cuatro empates y 14 derrotas.
En su primera etapa en River, entre 2014 y 2022, se convirtió en el técnico más exitoso en la historia del club, acumulando 14 títulos en ocho años y medio. Su carrera como entrenador comenzó en Uruguay, donde guió a Nacional hacia el campeonato nacional en la temporada 2011-2012, poco después de retirarse como futbolista de la misma institución.
La presentación del técnico argentino está programada para la tarde, a las 13:30 (hora argentina). Su trabajo inicial se centrará en la convocatoria de jugadores para los partidos amistosos: el 24 de septiembre se enfrentará a Corea del Sur, y luego viajará a Japón para participar en un torneo cuadrangular, donde se medirá ante la selección local el 1 de octubre y concluirá su participación el 5 de octubre contra el ganador del encuentro entre Panamá y Nueva Zelanda.
Gallardo partió desde el Aeropuerto de Ezeiza acompañado de gran parte de su equipo técnico, aunque se destacó la ausencia de Matías Biscay, su histórico asistente. El nuevo entrenador no había realizado declaraciones públicas desde su salida de River Plate a finales de febrero, salvo una breve intervención como comentarista en ESPN durante el Mundial 2026. Antes de embarcarse, atendió a los medios durante unos minutos y comentó: “Es un desafío totalmente nuevo para mí. Siempre me generó curiosidad poder dirigir un seleccionado; creo que llegó en un momento en el que estaba con deseo de volver a trabajar.”
En cuanto a su vinculación con la selección ecuatoriana, el entrenador reveló que la propuesta llegó hace dos años, cuando aún estaba en su segundo ciclo en River y la oportunidad se había presentado antes de la llegada de Beccacece. “Se presentó esta chance hace dos años, antes que Sebastián. En ese momento yo no estaba en condiciones de asumir ese desafío,” recordó. En ese período, el club argentino atravesaba una racha negativa, culminando sin títulos.
A medida que ha pasado el tiempo, Gallardo considera que ahora está listo para llevar adelante esta nueva función, lo que representa un cambio significativo en su carrera. “Hoy se presenta dos años después y me agarra bien, con ganas, deseo de poder tener un desafío totalmente diferente en mi vida como entrenador. Estoy contento,” expresó.
Respecto al plantel ecuatoriano, el técnico subrayó la presencia de futbolistas jóvenes con potencial, muchos de ellos desempeñándose en equipos europeos, lo cual alimenta su entusiasmo ante el comienzo de su gestión. “La muy buena generación de futbolistas que tiene claramente despierta en mí un entusiasmo importante. Jugadores jóvenes con talento, muchos de ellos con actualidad y presencia en equipos importantes de Europa, otros con un potencial enorme para seguir desarrollando,” destacó.
El entrenador evitó comprometerse con la obtención de títulos y enfatizó la importancia de construir un equipo representativo de los hinchas. Al ser consultado sobre la posibilidad de conquistar trofeos, prefirió una respuesta cautelosa: “Bueno, bueno… Vamos despacio. Todavía no llegué.”
Gallardo indicó que el proceso debe sustentarse en una estructura sólida y una identidad reconocible. “La idea es construir un equipo con el cual el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado, y eso tiene su proceso,” afirmó. También valoró los recientes logros de Ecuador en torneos internacionales, incluyendo participaciones en Mundiales y Copas América, que han elevado las expectativas entre los jugadores y los aficionados.
“Hay un entusiasmo general, más allá de algunas expresiones que he escuchado y que he tenido por parte de los futbolistas. Eso despierta entusiasmo en los futbolistas, en mi persona y en un pueblo ecuatoriano que quiere y desea que su selección pueda tener ese gran paso hacia adelante en su historia,” agregó.
La planificación de su gestión incluirá una evaluación del formato de las Eliminatorias y la posible inclusión de más selecciones en el próximo Mundial, aspectos que considerará decisivos para la calidad de la competencia. “Veremos con qué nos vamos a enfrentar,” advirtió.
La última vez que Gallardo estuvo al frente de un equipo fue en febrero de 2026 durante su segundo ciclo en River Plate, donde renunció tras una serie de resultados desfavorables. En esta etapa, logró 38 victorias, 27 empates y 21 derrotas en 86 encuentros. Antes de este período, dirigió al Al-Ittihad en Arabia Saudita, con un saldo de 15 triunfos, cuatro empates y 14 derrotas.
En su primera etapa en River, entre 2014 y 2022, se convirtió en el técnico más exitoso en la historia del club, acumulando 14 títulos en ocho años y medio. Su carrera como entrenador comenzó en Uruguay, donde guió a Nacional hacia el campeonato nacional en la temporada 2011-2012, poco después de retirarse como futbolista de la misma institución.









