El próximo jueves al mediodía, Karina Milei abrirá su oficina en la Casa Rosada para recibir a los diputados del bloque libertario en la Legislatura porteña. En un contexto de rumores sobre un posible entendimiento electoral con Jorge Macri, jefe de gobierno de la ciudad, y el Pro de cara a 2027, desde la Casa Rosada se indica que un acuerdo entre los socios porteños de 2025 aún se ve distante, y que el Gobierno también tiene estrategias por considerar antes de las definiciones electorales.
Se confirma que Karina Milei se encontrará con los 14 legisladores que componen su bloque, liderado por Pilar Ramírez, amiga cercana de la secretaria general de la Presidencia. También asistirá parte de los equipos técnicos que preparan la campaña para las elecciones en la ciudad el próximo año.
Con Manuel Adorni fuera de la contienda electoral en la ciudad, el Gobierno se enfoca, por el momento, en construir una base propia sin asumir que una negociación con Jorge Macri, quien ya ha expresado sus intenciones de reelección, sea parte de sus planes inmediatos.
“El macrismo es quien sugiere que vamos a llegar a un acuerdo con ellos. Pero hoy en día no es una opción”, afirmaron fuentes vinculadas al oficialismo nacional y porteño. No obstante, reconocen que el actual jefe de gabinete, Diego Santilli, tiene en agenda proponer a los gobernadores que los respalden para su reelección, a cambio de apoyo a la continuidad de Javier Milei como presidente.
Desde el entorno de Karina Milei comentan que el jefe de gobierno ha mejorado en las encuestas, pero sigue por detrás del sello de La Libertad Avanza en la ciudad. Sin embargo, no cierran la puerta a una futura negociación “nacional” con Mauricio Macri, presidente del Pro, como la que tuvo lugar el año pasado para acordar la lista de diputados nacionales.
Cuando se les consulta sobre sus candidatos, los libertarios mencionan a la senadora Patricia Bullrich, que se muestra reticente a las invitaciones de los hermanos Milei y demuestra autonomía, y también mencionan a ministros nacionales como Sandra Pettovello, Federico Sturzenegger y Luis Caputo, además de Ramírez, quien ha incrementado su presencia mediática en las últimas semanas.
La secretaria general de la Presidencia recibirá más tarde a un grupo de legisladores bonaerenses, en su mayoría alineados con Sebastián Pareja. No se descarta la presencia de Santilli, quien no oculta sus aspiraciones de ser candidato a gobernador el próximo año.
Desde el edificio de la calle Uspallata, se reconoce que la retención de su bastión político es crucial, considerando que el Pro gobierna la ciudad desde 2007, primero con Mauricio Macri, luego con Horacio Rodríguez Larreta, y desde 2023 con Jorge Macri al frente del gobierno.
Aunque ambos sectores reconocen que el diálogo institucional es “fluido” entre ellos, ya que varios proyectos impulsados por el bloque libertario, como la nueva VTV y la ley de trapitos, se aprobaron con el apoyo del Pro en la legislatura, el momento de las decisiones aún parece lejano.
“Hoy la negociación no existe”, coinciden en el gobierno de la ciudad. Sin embargo, destacan que “podemos ir juntos o acordar separarnos, y luego volver a unirnos para una segunda vuelta”, señala un miembro del gabinete. “Es fundamental gestionar adecuadamente, luego se evaluará”, añade otro miembro, quien valora la gestión de Santilli, pero prefiere no anticipar decisiones.
Cercanos al jefe de gobierno, que mantiene comunicación frecuente con el ministro Caputo, citan como recientes logros el pago en bonos de la deuda con la ciudad por coparticipación, asegurando que el Gobierno “está cumpliendo” con los pagos actuales y autorizando la toma de créditos internacionales para financiar las necesidades porteñas. “La gestión mejora porque hay menos tensiones y conflictos”, aseguran desde otro despacho. También desmienten cualquier roce o diferencias de criterio entre el jefe de gobierno y su primo, el expresidente, quien, según se afirma, estará en dos semanas en otra “reunión de trabajo” con el jefe de gobierno porteño.
La reciente imagen de Milei y Jorge Macri en la Catedral Metropolitana durante el Tedeum del 9 de julio añade un gesto más hacia la distensión, reflejando una voluntad mutua de reducir la tensión en su relación. Este conflicto había llevado a que el año pasado ambos compitieran por separado en las elecciones legislativas, además del “no saludo” del expresidente hacia Macri en el Tedeum del 25 de mayo. Aunque los tiempos parecen haber cambiado, para los libertarios, la posibilidad de un acuerdo electoral aún no se presenta como una prioridad.
Se confirma que Karina Milei se encontrará con los 14 legisladores que componen su bloque, liderado por Pilar Ramírez, amiga cercana de la secretaria general de la Presidencia. También asistirá parte de los equipos técnicos que preparan la campaña para las elecciones en la ciudad el próximo año.
Con Manuel Adorni fuera de la contienda electoral en la ciudad, el Gobierno se enfoca, por el momento, en construir una base propia sin asumir que una negociación con Jorge Macri, quien ya ha expresado sus intenciones de reelección, sea parte de sus planes inmediatos.
“El macrismo es quien sugiere que vamos a llegar a un acuerdo con ellos. Pero hoy en día no es una opción”, afirmaron fuentes vinculadas al oficialismo nacional y porteño. No obstante, reconocen que el actual jefe de gabinete, Diego Santilli, tiene en agenda proponer a los gobernadores que los respalden para su reelección, a cambio de apoyo a la continuidad de Javier Milei como presidente.
Desde el entorno de Karina Milei comentan que el jefe de gobierno ha mejorado en las encuestas, pero sigue por detrás del sello de La Libertad Avanza en la ciudad. Sin embargo, no cierran la puerta a una futura negociación “nacional” con Mauricio Macri, presidente del Pro, como la que tuvo lugar el año pasado para acordar la lista de diputados nacionales.
Cuando se les consulta sobre sus candidatos, los libertarios mencionan a la senadora Patricia Bullrich, que se muestra reticente a las invitaciones de los hermanos Milei y demuestra autonomía, y también mencionan a ministros nacionales como Sandra Pettovello, Federico Sturzenegger y Luis Caputo, además de Ramírez, quien ha incrementado su presencia mediática en las últimas semanas.
La secretaria general de la Presidencia recibirá más tarde a un grupo de legisladores bonaerenses, en su mayoría alineados con Sebastián Pareja. No se descarta la presencia de Santilli, quien no oculta sus aspiraciones de ser candidato a gobernador el próximo año.
Desde el edificio de la calle Uspallata, se reconoce que la retención de su bastión político es crucial, considerando que el Pro gobierna la ciudad desde 2007, primero con Mauricio Macri, luego con Horacio Rodríguez Larreta, y desde 2023 con Jorge Macri al frente del gobierno.
Aunque ambos sectores reconocen que el diálogo institucional es “fluido” entre ellos, ya que varios proyectos impulsados por el bloque libertario, como la nueva VTV y la ley de trapitos, se aprobaron con el apoyo del Pro en la legislatura, el momento de las decisiones aún parece lejano.
“Hoy la negociación no existe”, coinciden en el gobierno de la ciudad. Sin embargo, destacan que “podemos ir juntos o acordar separarnos, y luego volver a unirnos para una segunda vuelta”, señala un miembro del gabinete. “Es fundamental gestionar adecuadamente, luego se evaluará”, añade otro miembro, quien valora la gestión de Santilli, pero prefiere no anticipar decisiones.
Cercanos al jefe de gobierno, que mantiene comunicación frecuente con el ministro Caputo, citan como recientes logros el pago en bonos de la deuda con la ciudad por coparticipación, asegurando que el Gobierno “está cumpliendo” con los pagos actuales y autorizando la toma de créditos internacionales para financiar las necesidades porteñas. “La gestión mejora porque hay menos tensiones y conflictos”, aseguran desde otro despacho. También desmienten cualquier roce o diferencias de criterio entre el jefe de gobierno y su primo, el expresidente, quien, según se afirma, estará en dos semanas en otra “reunión de trabajo” con el jefe de gobierno porteño.
La reciente imagen de Milei y Jorge Macri en la Catedral Metropolitana durante el Tedeum del 9 de julio añade un gesto más hacia la distensión, reflejando una voluntad mutua de reducir la tensión en su relación. Este conflicto había llevado a que el año pasado ambos compitieran por separado en las elecciones legislativas, además del “no saludo” del expresidente hacia Macri en el Tedeum del 25 de mayo. Aunque los tiempos parecen haber cambiado, para los libertarios, la posibilidad de un acuerdo electoral aún no se presenta como una prioridad.









