El Gobierno reitera su intención de avanzar en el Congreso para lograr uno de los principales objetivos de la Casa Rosada: la aprobación de una reforma electoral que elimine las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), facilitando así la posible reelección de Javier Milei. La mesa política del oficialismo ha decidido continuar con su propuesta, y la jefa de los senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció que se reabrirá el debate el 15 de septiembre en el Senado, aún sin un consenso claro con sus aliados, quienes han expresado dudas y desconfianza que han frustrado los intentos previos del oficialismo. Desde Balcarce 50 se intensifican las negociaciones para sumar a varios gobernadores y obtener los apoyos de los legisladores que les son afines. Tras la suspensión de las PASO en Chaco, otros gobernadores están evaluando qué decisiones tomar respecto a las primarias.
El objetivo central del Gobierno es anular las PASO para obstaculizar cualquier intento de conformar un frente opositor a Milei, especialmente en el peronismo. Dada la falta de votos suficientes y la resistencia por parte de aliados como el PRO y la UCR, se ha comenzado a considerar otras alternativas, como la suspensión de las primarias para las elecciones presidenciales del próximo año. Esta alternativa no parece incomodar demasiado a los libertarios. “Suspenderlas o eliminarlas es más o menos lo mismo, porque lo que se está discutiendo es sobre cuál es el sistema electoral del año que viene”, señaló Bullrich tras la sesión del Senado que aprobó el pliego de 67 jueces propuestos por la Casa Rosada.
Sin embargo, el oficialismo aún no ha logrado disipar las dudas y recelos de sus principales socios políticos. Mientras se negocia una posible alianza electoral en distintos distritos, en el PRO persisten las reservas sobre la conveniencia de eliminar las PASO, y algunos macristas proponen desvincular del proyecto original el tema de Ficha Limpia, considerándolo una bandera propia. Sin embargo, un gobernador vinculado al macrismo, como Rogelio Frigerio de Entre Ríos, se opuso a las primarias, argumentando que “aliviaría la carga que implica para los ciudadanos la obligación de concurrir a votar en múltiples instancias”. Dentro del bloque de senadores de la UCR, las opiniones son diversas.
Algunos senadores se alinean rápidamente con sus gobernadores y apoyan la Casa Rosada, entre ellos el mendocino Alfredo Cornejo; el correntino Juan Pablo Valdés, quien considera las primarias una herramienta innecesaria; y el chaqueño Leandro Zdero, que esta semana logró la eliminación de las PASO a nivel provincial. Otros, en contraste, sugieren que las internas de los partidos sean opcionales, convirtiéndose en PAS (Primarias Abiertas y Simultáneas) pero no obligatorias.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, acelera las negociaciones con otros gobernadores colaboracionistas en busca de los votos necesarios, aunque aún no se vislumbra un camino claro para el oficialismo. Especialmente porque el proyecto incluye otras medidas que afectarían la vigencia de los partidos políticos. La iniciativa plantea aumentar los requisitos de afiliación y presencia territorial para obtener y mantener la personería jurídica: los partidos de distrito tendrían que alcanzar al menos el 0,5% del padrón local, mientras que los nacionales necesitarían registro en diez distritos (frente a cinco como es actualmente) y el 0,1% del padrón nacional. Además, se propone eliminar el aporte estatal obligatorio y los límites de gasto, permitiendo que los aportes privados alcancen hasta el 35% del gasto total permitido, lo que beneficiaría a las fuerzas políticas con mayor capacidad de financiamiento privado, generando objeciones.
En relación a la justificación del ajuste, Milei argumentó que la reforma busca reducir costos, un tema recurrente en sus discursos. Sin embargo, un informe de Fundación Éforo señala que “la suspensión de las PASO en 2025 no produjo la reducción del gasto electoral que podría esperarse al eliminar una de las instancias del calendario nacional”.
Respecto a los costos, el informe detalla que “el gasto electoral, medido a precios constantes de 2025, se mantuvo muy por encima de los niveles previos a la implementación de las PASO: en las legislativas de 2009, las últimas sin primarias antes de su incorporación, alcanzó $296.967 millones. De este modo, el costo de las elecciones de medio término de 2025 fue 58% superior al de las legislativas de 2009”.
Además, el estudio de Éforo destaca que “el principal dato que explica esta rigidez aparece en la logística. El servicio prestado por el Correo Argentino demandó $225.113 millones en 2025, el valor más alto de toda la serie analizada, incluso por encima de los años en que hubo tres despliegues nacionales. En las elecciones presidenciales con balotaje de 2015 y 2023, el costo logístico promedió $190.797 millones, mientras que en las legislativas con PASO de 2017 y 2021, el promedio fue de $183.687 millones.”
El objetivo central del Gobierno es anular las PASO para obstaculizar cualquier intento de conformar un frente opositor a Milei, especialmente en el peronismo. Dada la falta de votos suficientes y la resistencia por parte de aliados como el PRO y la UCR, se ha comenzado a considerar otras alternativas, como la suspensión de las primarias para las elecciones presidenciales del próximo año. Esta alternativa no parece incomodar demasiado a los libertarios. “Suspenderlas o eliminarlas es más o menos lo mismo, porque lo que se está discutiendo es sobre cuál es el sistema electoral del año que viene”, señaló Bullrich tras la sesión del Senado que aprobó el pliego de 67 jueces propuestos por la Casa Rosada.
Sin embargo, el oficialismo aún no ha logrado disipar las dudas y recelos de sus principales socios políticos. Mientras se negocia una posible alianza electoral en distintos distritos, en el PRO persisten las reservas sobre la conveniencia de eliminar las PASO, y algunos macristas proponen desvincular del proyecto original el tema de Ficha Limpia, considerándolo una bandera propia. Sin embargo, un gobernador vinculado al macrismo, como Rogelio Frigerio de Entre Ríos, se opuso a las primarias, argumentando que “aliviaría la carga que implica para los ciudadanos la obligación de concurrir a votar en múltiples instancias”. Dentro del bloque de senadores de la UCR, las opiniones son diversas.
Algunos senadores se alinean rápidamente con sus gobernadores y apoyan la Casa Rosada, entre ellos el mendocino Alfredo Cornejo; el correntino Juan Pablo Valdés, quien considera las primarias una herramienta innecesaria; y el chaqueño Leandro Zdero, que esta semana logró la eliminación de las PASO a nivel provincial. Otros, en contraste, sugieren que las internas de los partidos sean opcionales, convirtiéndose en PAS (Primarias Abiertas y Simultáneas) pero no obligatorias.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, acelera las negociaciones con otros gobernadores colaboracionistas en busca de los votos necesarios, aunque aún no se vislumbra un camino claro para el oficialismo. Especialmente porque el proyecto incluye otras medidas que afectarían la vigencia de los partidos políticos. La iniciativa plantea aumentar los requisitos de afiliación y presencia territorial para obtener y mantener la personería jurídica: los partidos de distrito tendrían que alcanzar al menos el 0,5% del padrón local, mientras que los nacionales necesitarían registro en diez distritos (frente a cinco como es actualmente) y el 0,1% del padrón nacional. Además, se propone eliminar el aporte estatal obligatorio y los límites de gasto, permitiendo que los aportes privados alcancen hasta el 35% del gasto total permitido, lo que beneficiaría a las fuerzas políticas con mayor capacidad de financiamiento privado, generando objeciones.
En relación a la justificación del ajuste, Milei argumentó que la reforma busca reducir costos, un tema recurrente en sus discursos. Sin embargo, un informe de Fundación Éforo señala que “la suspensión de las PASO en 2025 no produjo la reducción del gasto electoral que podría esperarse al eliminar una de las instancias del calendario nacional”.
Respecto a los costos, el informe detalla que “el gasto electoral, medido a precios constantes de 2025, se mantuvo muy por encima de los niveles previos a la implementación de las PASO: en las legislativas de 2009, las últimas sin primarias antes de su incorporación, alcanzó $296.967 millones. De este modo, el costo de las elecciones de medio término de 2025 fue 58% superior al de las legislativas de 2009”.
Además, el estudio de Éforo destaca que “el principal dato que explica esta rigidez aparece en la logística. El servicio prestado por el Correo Argentino demandó $225.113 millones en 2025, el valor más alto de toda la serie analizada, incluso por encima de los años en que hubo tres despliegues nacionales. En las elecciones presidenciales con balotaje de 2015 y 2023, el costo logístico promedió $190.797 millones, mientras que en las legislativas con PASO de 2017 y 2021, el promedio fue de $183.687 millones.”









