Las subastas de aportes jubilatorios, administradas actualmente por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) dependiente de la Anses, comenzarán el lunes. Estos fondos se destinarán a plazos fijos entre 1 y 5 años, y los bancos están obligados a utilizarlos para facilitar el acceso a créditos hipotecarios.
La primera convocatoria se llevará a cabo ese día entre las 11 y las 15 horas, y los participantes podrán presentar una o más propuestas por cada plazo establecido. En el Anexo I se especifica una cláusula de precancelación.
Esta iniciativa es parte de las estrategias oficiales para revitalizar el sector construcción y las transacciones inmobiliarias en el contexto de las próximas elecciones. Se implementa tras la firma reciente del Convenio de Colaboración Técnica entre el organismo previsional y el Banco Central (BCRA), y luego de que esta última entidad definiera el “reglamento” para las licitaciones a través de la Comunicación “A” 8475.
La normativa indica que las ofertas deben ser presentadas por los bancos mediante el sistema SIOPEL de A3 Mercados, en la Rueda LIC2. El mecanismo de subasta consistirá en un “sistema de precio múltiple”, donde el spread ofertado se deberá expresar con hasta dos decimales.
Además, se ha establecido un monto mínimo de oferta de $1000 millones, aplicable a dos tramos previamente definidos: uno de 1 año, con una tasa equivalente a UVA más un spread mínimo de 2,50%, y otro de 5 años, con un spread mínimo de 4,50%.
Los bancos que obtengan estos fondos no podrán ofrecer créditos hipotecarios por un monto superior a 150.000 UVA a una tasa que supere UVA más 7,50% de TNA, y deberán conceder un plazo mínimo de 15 años.
La norma también estipula que los bancos ganadores deberán gestionar la totalidad de la acreditación de los recursos dentro de un plazo que no podrá exceder los dos días hábiles bancarios posteriores a la notificación del BCRA, sin posibilidad de prórroga.
Posteriormente, deberán constituir depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA, a nombre de la ANSES-FGS, iniciando así un plazo de 120 días para que esos fondos financien efectivamente la adquisición o construcción de vivienda.
De acuerdo a los cronogramas, se espera que a mediados de mes los bancos que accedieron a los recursos comenzarán a lanzar campañas para ofrecer los nuevos créditos. Algunos de ellos formarán parte de las líneas ya existentes, mientras que otros podrían dar origen a nuevas propuestas crediticias.
El programa prevé un total de $2 billones a licitar, con límites de hasta $200.000 millones por cada convocatoria, y un tope del 20% del monto total ofertado por cada entidad participante.
Una novedad introducida por la Comunicación “B” 13223, que convoca a subasta, es que el FGS tendrá la opción de “cancelar de manera anticipada a su fecha de vencimiento”. Esta posibilidad podrá ejercerse una vez que hayan transcurrido 120 días corridos desde su constitución y hasta el vencimiento del plazo fijo.
“Es una opción de resguardo solicitada, aunque no implica una intención de ejecución”, señalaron sobre esta alternativa que causó sorpresa entre algunas entidades.
La primera convocatoria se llevará a cabo ese día entre las 11 y las 15 horas, y los participantes podrán presentar una o más propuestas por cada plazo establecido. En el Anexo I se especifica una cláusula de precancelación.
Esta iniciativa es parte de las estrategias oficiales para revitalizar el sector construcción y las transacciones inmobiliarias en el contexto de las próximas elecciones. Se implementa tras la firma reciente del Convenio de Colaboración Técnica entre el organismo previsional y el Banco Central (BCRA), y luego de que esta última entidad definiera el “reglamento” para las licitaciones a través de la Comunicación “A” 8475.
La normativa indica que las ofertas deben ser presentadas por los bancos mediante el sistema SIOPEL de A3 Mercados, en la Rueda LIC2. El mecanismo de subasta consistirá en un “sistema de precio múltiple”, donde el spread ofertado se deberá expresar con hasta dos decimales.
Además, se ha establecido un monto mínimo de oferta de $1000 millones, aplicable a dos tramos previamente definidos: uno de 1 año, con una tasa equivalente a UVA más un spread mínimo de 2,50%, y otro de 5 años, con un spread mínimo de 4,50%.
Los bancos que obtengan estos fondos no podrán ofrecer créditos hipotecarios por un monto superior a 150.000 UVA a una tasa que supere UVA más 7,50% de TNA, y deberán conceder un plazo mínimo de 15 años.
La norma también estipula que los bancos ganadores deberán gestionar la totalidad de la acreditación de los recursos dentro de un plazo que no podrá exceder los dos días hábiles bancarios posteriores a la notificación del BCRA, sin posibilidad de prórroga.
Posteriormente, deberán constituir depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA, a nombre de la ANSES-FGS, iniciando así un plazo de 120 días para que esos fondos financien efectivamente la adquisición o construcción de vivienda.
De acuerdo a los cronogramas, se espera que a mediados de mes los bancos que accedieron a los recursos comenzarán a lanzar campañas para ofrecer los nuevos créditos. Algunos de ellos formarán parte de las líneas ya existentes, mientras que otros podrían dar origen a nuevas propuestas crediticias.
El programa prevé un total de $2 billones a licitar, con límites de hasta $200.000 millones por cada convocatoria, y un tope del 20% del monto total ofertado por cada entidad participante.
Una novedad introducida por la Comunicación “B” 13223, que convoca a subasta, es que el FGS tendrá la opción de “cancelar de manera anticipada a su fecha de vencimiento”. Esta posibilidad podrá ejercerse una vez que hayan transcurrido 120 días corridos desde su constitución y hasta el vencimiento del plazo fijo.
“Es una opción de resguardo solicitada, aunque no implica una intención de ejecución”, señalaron sobre esta alternativa que causó sorpresa entre algunas entidades.









