La actriz Donna Mills, reconocida principalmente por su interpretación de Abby Cunningham en la serie Knots Landing, compartió cómo se mantiene físicamente activa, revelando que realiza ejercicio casi a diario desde hace varias décadas.
A sus 85 años, la actriz describió su régimen de entrenamiento, que incluye 100 abdominales diarios, 50 elevaciones de piernas, estiramientos y sesiones de bicicleta que pueden extenderse hasta una hora.
Su actividad física no cesa tras los ejercicios abdominales; Mills utiliza la bicicleta por 45 minutos o una hora y, cuando su horario lo permite, practica tenis con una frecuencia que podría sorprender a quienes son mucho más jóvenes.
“A veces juego al tenis cinco veces a la semana. Y eso es muy, muy importante”, manifestó.
Su conexión con el ejercicio comenzó mucho antes de alcanzar la fama en Hollywood. Mills se formó como bailarina clásica, una etapa que considera clave para desarrollar la constancia que aún hoy exhibe.
“Eso me dio una disciplina que la mayoría de la gente no tiene, porque el ballet es muy duro”, comentó.
Además, la actriz habló sobre su dieta y confesó que, desde hace tiempo, procura evitar el azúcar. Esta decisión fue influenciada por la lectura de Sugar Blues, un libro de la década de 1970 escrito por William Dufty que aborda el consumo de azúcar.
No obstante, no todo en la dieta de Mills son restricciones; se permitió una confesión: “Soy adicta a los Doritos”.
Su amor por este snack era tan notorio durante las filmaciones que, en varias producciones, solían dejarle una bolsa. Aunque ha reducido su consumo, sigue considerándolo uno de sus placeres.
Mills no considera su estado físico como el resultado de un enfoque simplista. En realidad, reconoce que mantener un alto nivel de actividad exige dedicación. “Son muchas cosas. Tenés que trabajar en ello”, afirmó al referirse a su rutina.
Aún activa en el ámbito profesional, la actriz manifiesta su deseo de presentar una perspectiva diferente sobre el envejecimiento: para ella, llegar a una edad avanzada no implica necesariamente disminuir las actividades o renunciar a nuevos desafíos.
Su experiencia no sugiere que otros deban replicar exactamente su régimen de ejercicio. La intensidad y el tipo de actividad física adecuada dependen del estado de salud, los antecedentes y las capacidades de cada individuo.
En el caso de Mills, se trata de una disciplina forjada a lo largo de décadas, desde sus años de bailarina hasta su actual rutina de abdominales, bicicleta y tenis.
A sus 85 años, la actriz describió su régimen de entrenamiento, que incluye 100 abdominales diarios, 50 elevaciones de piernas, estiramientos y sesiones de bicicleta que pueden extenderse hasta una hora.
Su actividad física no cesa tras los ejercicios abdominales; Mills utiliza la bicicleta por 45 minutos o una hora y, cuando su horario lo permite, practica tenis con una frecuencia que podría sorprender a quienes son mucho más jóvenes.
“A veces juego al tenis cinco veces a la semana. Y eso es muy, muy importante”, manifestó.
Su conexión con el ejercicio comenzó mucho antes de alcanzar la fama en Hollywood. Mills se formó como bailarina clásica, una etapa que considera clave para desarrollar la constancia que aún hoy exhibe.
“Eso me dio una disciplina que la mayoría de la gente no tiene, porque el ballet es muy duro”, comentó.
Además, la actriz habló sobre su dieta y confesó que, desde hace tiempo, procura evitar el azúcar. Esta decisión fue influenciada por la lectura de Sugar Blues, un libro de la década de 1970 escrito por William Dufty que aborda el consumo de azúcar.
No obstante, no todo en la dieta de Mills son restricciones; se permitió una confesión: “Soy adicta a los Doritos”.
Su amor por este snack era tan notorio durante las filmaciones que, en varias producciones, solían dejarle una bolsa. Aunque ha reducido su consumo, sigue considerándolo uno de sus placeres.
Mills no considera su estado físico como el resultado de un enfoque simplista. En realidad, reconoce que mantener un alto nivel de actividad exige dedicación. “Son muchas cosas. Tenés que trabajar en ello”, afirmó al referirse a su rutina.
Aún activa en el ámbito profesional, la actriz manifiesta su deseo de presentar una perspectiva diferente sobre el envejecimiento: para ella, llegar a una edad avanzada no implica necesariamente disminuir las actividades o renunciar a nuevos desafíos.
Su experiencia no sugiere que otros deban replicar exactamente su régimen de ejercicio. La intensidad y el tipo de actividad física adecuada dependen del estado de salud, los antecedentes y las capacidades de cada individuo.
En el caso de Mills, se trata de una disciplina forjada a lo largo de décadas, desde sus años de bailarina hasta su actual rutina de abdominales, bicicleta y tenis.









