Con la serie contra Turquía a la vuelta de la esquina, el equipo de la Selección Argentina de Tenis YPF de Copa Davis avanza en los preparativos en el Estadio Ruca Che de Neuquén. Esta serie, correspondiente al Grupo Mundial I, se disputará el 19 y 20 de septiembre.
El equipo argentino ha llegado a Neuquén con varios días de antelación, y continúa entrenando en la superficie rápida y techada de este estadio patagónico. En este marco, Andrés Molteni y Guido Andreozzi, la pareja del equipo nacional, elogiaron las condiciones de la cancha y su proceso de adaptación antes de la serie.
“La adaptación viene siendo muy positiva. Nos encontramos con una cancha que está muy buena y fácil para adaptarse, y haber llegado con varios días de anticipación nos permite seguir entrenando y afinando cosas. La verdad es que tanto Guido como yo nos sentimos muy cómodos con las condiciones y estamos muy contentos con el estadio y con todo lo que se armó”, expresó Molteni.
El tenista porteño también mencionó las particularidades de este tipo de competencias. “Los partidos de Copa Davis son aparte, no influye el ranking. Ya nos pasó en Rosario contra Kazajistán; si bien no tenían una gran clasificación, jugaron muy bien. En la Davis hay otro condimento, otras presiones y ganas de rendir, así que puede pasar cualquier cosa y los rivales se pueden potenciar. Ojalá tengamos un gran fin de semana que podamos cerrar; aportar nuestro punto sería vital y ojalá que los chicos también hagan su trabajo”.
Por su parte, Andreozzi coincidió en lo positivo de la adaptación y destacó el cálido recibimiento del público en Neuquén. “Estamos en ese proceso de adaptación, pero la cancha está muy linda y bastante lenta. Vamos a terminar de afinar detalles en estos días y creo que vamos a llegar bien preparados. Estoy muy contento de estar en Neuquén; desde que llegamos al aeropuerto se sintió el cariño de la gente y va a ser un fin de semana muy lindo con todos ellos”.
Mirando hacia el partido de dobles, Guido también habló sobre su asociación con Molteni. “Tenemos una relación de muchos años con Andrés. Quizás va a costar un poquito tener ese entendimiento perfecto de entrada, pero nos conocemos mucho, somos muy buenos amigos y con los días de entrenamiento nos vamos a ir entendiendo cada vez más. Él conoce mi juego, yo conozco el suyo, así que en ese sentido no me preocupa”.
La dupla formada por Molteni y Andreozzi no es nueva; juntos han disputado 21 partidos en el circuito, con un total de 16 victorias y solo cinco derrotas, lo que les otorga una efectividad del 76%. En el ATP Challenger Tour, han cosechado tres títulos en ocho presentaciones conjuntas: en Caltanissetta (2016) y en Szczecin y Buenos Aires (ambos en 2019). Ese mismo año, también fueron finalistas en Génova, alcanzando un registro de 11 triunfos y dos derrotas.
La última vez que Molteni y Andreozzi jugaron juntos fue en octubre de 2019, durante el Challenger de Santo Domingo. Casi siete años después, la Copa Davis los reúne nuevamente, aunque en un momento muy diferente de sus carreras, ya que ambos se han consolidado como especialistas en dobles.
El equipo argentino ha llegado a Neuquén con varios días de antelación, y continúa entrenando en la superficie rápida y techada de este estadio patagónico. En este marco, Andrés Molteni y Guido Andreozzi, la pareja del equipo nacional, elogiaron las condiciones de la cancha y su proceso de adaptación antes de la serie.
“La adaptación viene siendo muy positiva. Nos encontramos con una cancha que está muy buena y fácil para adaptarse, y haber llegado con varios días de anticipación nos permite seguir entrenando y afinando cosas. La verdad es que tanto Guido como yo nos sentimos muy cómodos con las condiciones y estamos muy contentos con el estadio y con todo lo que se armó”, expresó Molteni.
El tenista porteño también mencionó las particularidades de este tipo de competencias. “Los partidos de Copa Davis son aparte, no influye el ranking. Ya nos pasó en Rosario contra Kazajistán; si bien no tenían una gran clasificación, jugaron muy bien. En la Davis hay otro condimento, otras presiones y ganas de rendir, así que puede pasar cualquier cosa y los rivales se pueden potenciar. Ojalá tengamos un gran fin de semana que podamos cerrar; aportar nuestro punto sería vital y ojalá que los chicos también hagan su trabajo”.
Por su parte, Andreozzi coincidió en lo positivo de la adaptación y destacó el cálido recibimiento del público en Neuquén. “Estamos en ese proceso de adaptación, pero la cancha está muy linda y bastante lenta. Vamos a terminar de afinar detalles en estos días y creo que vamos a llegar bien preparados. Estoy muy contento de estar en Neuquén; desde que llegamos al aeropuerto se sintió el cariño de la gente y va a ser un fin de semana muy lindo con todos ellos”.
Mirando hacia el partido de dobles, Guido también habló sobre su asociación con Molteni. “Tenemos una relación de muchos años con Andrés. Quizás va a costar un poquito tener ese entendimiento perfecto de entrada, pero nos conocemos mucho, somos muy buenos amigos y con los días de entrenamiento nos vamos a ir entendiendo cada vez más. Él conoce mi juego, yo conozco el suyo, así que en ese sentido no me preocupa”.
La dupla formada por Molteni y Andreozzi no es nueva; juntos han disputado 21 partidos en el circuito, con un total de 16 victorias y solo cinco derrotas, lo que les otorga una efectividad del 76%. En el ATP Challenger Tour, han cosechado tres títulos en ocho presentaciones conjuntas: en Caltanissetta (2016) y en Szczecin y Buenos Aires (ambos en 2019). Ese mismo año, también fueron finalistas en Génova, alcanzando un registro de 11 triunfos y dos derrotas.
La última vez que Molteni y Andreozzi jugaron juntos fue en octubre de 2019, durante el Challenger de Santo Domingo. Casi siete años después, la Copa Davis los reúne nuevamente, aunque en un momento muy diferente de sus carreras, ya que ambos se han consolidado como especialistas en dobles.









