Este año, Argentina se encamina hacia la posibilidad de alcanzar un histórico récord en exportaciones, estimado en aproximadamente US$ 103.000 millones. Esta proyección fue expuesta durante la 30° edición del Día de la Exportación, organizada por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) en el Palacio Libertad, donde se congregaron funcionarios, diplomáticos y empresarios.
Con el lema “Nueva frontera exportadora: la transformación en curso”, el evento se centró en la competitividad, la apertura de nuevos mercados y las condiciones necesarias para expandir la base exportadora del país.
Fernando Landa, presidente de CERA, subrayó que Argentina se encuentra en una etapa de transformación y que es crucial aprovechar las oportunidades del entorno internacional para continuar el crecimiento de las exportaciones. En este marco, instó a avanzar en la competitividad y a regularizar la economía, subrayando que los exportadores aún operan bajo un Régimen Penal Cambiario que data de 1971; además, pidió la eliminación de las duplicadas sanciones impuestas en 2022 para el recupero del IVA y los reintegros.
Entre las prioridades destacadas por la entidad figuran la reducción de las barreras que afectan la competitividad, la agilización de los procesos de reintegro a las exportaciones y la creación de una cuenta única que gestione aspectos aduaneros y tributarios, lo que permitiría liberar recursos destinados a inversión y producción.
Landa también reconoció los progresos en derechos de exportación y apertura de mercados, aunque advirtió que persisten desafíos en las áreas cambiaria, tributaria, logística e infraestructura. “La exportación es pensar en grande, es buscar complementarse e integrarse, es mejorar, crear la oportunidad, diferenciarse y competir. La exportación es un país que crece”, resumió.
Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, abordó la estrategia de inserción internacional y la apertura de nuevos mercados. Según destacó, entre enero y julio las exportaciones de bienes superaron los US$ 58.000 millones, lo que representa un incremento de casi el 23% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Específicamente, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) exportaron más de US$ 6.400 millones, marcando su mejor performance en 13 años.
“Al inicio de nuestra gestión, teníamos una red de acuerdos que solo abarcaba el 10% del PIB mundial. En menos de tres años, hemos alcanzado cerca del 30%”, comentó Quirno, quien agregó que las iniciativas actuales podrían llegar a cubrir el 50% del producto mundial en el mediano plazo.
El panel titulado “Nuevos acuerdos, nuevos mercados” contó con la participación del embajador de Indonesia en Argentina, Sulaiman Syarif, y la embajadora de Vietnam, Minh Nguyet Ngo, quienes exploraron las oportunidades comerciales para los productos argentinos en sus respectivos países.
Diego Sucalesca, presidente de PromArgentina, presentó los avances en la promoción de exportaciones y la atracción de inversiones, enfocándose en el posicionamiento de la oferta argentina en el mercado internacional.
Luis Caputo, ministro de Economía, centró su discurso en la estabilidad macroeconómica y su incidencia en las inversiones y exportaciones. Durante su participación, anunció que el proyecto de Presupuesto 2027 prevé un nuevo superávit financiero. “Este será el cuarto año consecutivo en que presentaremos superávit financiero. Nunca en nuestra historia habíamos tenido cuatro años seguidos de superávit sin estar en default”, afirmó.
Caputo también evaluó un crecimiento cercano al 2,5% para la economía argentina en 2026, y señaló que la expansión de las exportaciones abarca diversos sectores, incluidas las manufacturas industriales. Como medidas para impulsar las ventas externas, mencionó la reducción de impuestos y regulaciones, la disminución del costo financiero y las mejoras de infraestructura. Asimismo, proyectó que para fines de 2031 las exportaciones energéticas podrían alcanzar los US$ 60.000 millones anuales.
Dante Sica, presidente del Advisory Board de Abeceb, ofreció un análisis sobre las perspectivas de exportación de Argentina a mediano y largo plazo, centrándose en las oportunidades y desafíos para consolidar el crecimiento de las ventas externas. Por su parte, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, abordó temas de competitividad y desregulación, revisando las reformas implementadas por el Gobierno.
“Cuando la economía se abre, se impulsa la exportación; cuando se cierra, se destruye la capacidad exportadora”, aseguró Sturzenegger, quien afirmó que el crecimiento de las exportaciones exige aumentar la productividad para mantener niveles salariales adecuados y competitividad. También propuso eliminar las restricciones en la importación de bienes de capital usados, indicando que esto permitiría a las empresas adoptar tecnología que mejore su productividad.
La jornada incluyó la intervención de Claudia Balestrini, subsecretaria de Ingresos Públicos, quien presentó la agenda fiscal y su vinculación con la competitividad exportadora, y Diego Carlos Figueroa, subdirector General de la Subdirección General de Control Aduanero, quien trató el rol de la Aduana en la nueva agenda de eficiencia regulatoria.
El cierre del evento estuvo cargo de Mora Jozami, directora de Casa Tres, quien presentó un estudio sobre la percepción del papel de la exportación en el crecimiento, el empleo y el desarrollo económico.
Desde CERA, se enfatizó que la agenda pendiente consiste en un mejor acceso a mercados, estabilidad regulatoria, competitividad tributaria y logística, facilitación del comercio, inversión y previsibilidad. Al finalizar el encuentro, Landa reiteró la necesidad de avanzar de manera coordinada en los temas que quedan por resolver. “Es un trabajo conjunto con un objetivo de crecimiento común”, concluyó.
Con el lema “Nueva frontera exportadora: la transformación en curso”, el evento se centró en la competitividad, la apertura de nuevos mercados y las condiciones necesarias para expandir la base exportadora del país.
Fernando Landa, presidente de CERA, subrayó que Argentina se encuentra en una etapa de transformación y que es crucial aprovechar las oportunidades del entorno internacional para continuar el crecimiento de las exportaciones. En este marco, instó a avanzar en la competitividad y a regularizar la economía, subrayando que los exportadores aún operan bajo un Régimen Penal Cambiario que data de 1971; además, pidió la eliminación de las duplicadas sanciones impuestas en 2022 para el recupero del IVA y los reintegros.
Entre las prioridades destacadas por la entidad figuran la reducción de las barreras que afectan la competitividad, la agilización de los procesos de reintegro a las exportaciones y la creación de una cuenta única que gestione aspectos aduaneros y tributarios, lo que permitiría liberar recursos destinados a inversión y producción.
Landa también reconoció los progresos en derechos de exportación y apertura de mercados, aunque advirtió que persisten desafíos en las áreas cambiaria, tributaria, logística e infraestructura. “La exportación es pensar en grande, es buscar complementarse e integrarse, es mejorar, crear la oportunidad, diferenciarse y competir. La exportación es un país que crece”, resumió.
Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, abordó la estrategia de inserción internacional y la apertura de nuevos mercados. Según destacó, entre enero y julio las exportaciones de bienes superaron los US$ 58.000 millones, lo que representa un incremento de casi el 23% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Específicamente, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) exportaron más de US$ 6.400 millones, marcando su mejor performance en 13 años.
“Al inicio de nuestra gestión, teníamos una red de acuerdos que solo abarcaba el 10% del PIB mundial. En menos de tres años, hemos alcanzado cerca del 30%”, comentó Quirno, quien agregó que las iniciativas actuales podrían llegar a cubrir el 50% del producto mundial en el mediano plazo.
El panel titulado “Nuevos acuerdos, nuevos mercados” contó con la participación del embajador de Indonesia en Argentina, Sulaiman Syarif, y la embajadora de Vietnam, Minh Nguyet Ngo, quienes exploraron las oportunidades comerciales para los productos argentinos en sus respectivos países.
Diego Sucalesca, presidente de PromArgentina, presentó los avances en la promoción de exportaciones y la atracción de inversiones, enfocándose en el posicionamiento de la oferta argentina en el mercado internacional.
Luis Caputo, ministro de Economía, centró su discurso en la estabilidad macroeconómica y su incidencia en las inversiones y exportaciones. Durante su participación, anunció que el proyecto de Presupuesto 2027 prevé un nuevo superávit financiero. “Este será el cuarto año consecutivo en que presentaremos superávit financiero. Nunca en nuestra historia habíamos tenido cuatro años seguidos de superávit sin estar en default”, afirmó.
Caputo también evaluó un crecimiento cercano al 2,5% para la economía argentina en 2026, y señaló que la expansión de las exportaciones abarca diversos sectores, incluidas las manufacturas industriales. Como medidas para impulsar las ventas externas, mencionó la reducción de impuestos y regulaciones, la disminución del costo financiero y las mejoras de infraestructura. Asimismo, proyectó que para fines de 2031 las exportaciones energéticas podrían alcanzar los US$ 60.000 millones anuales.
Dante Sica, presidente del Advisory Board de Abeceb, ofreció un análisis sobre las perspectivas de exportación de Argentina a mediano y largo plazo, centrándose en las oportunidades y desafíos para consolidar el crecimiento de las ventas externas. Por su parte, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, abordó temas de competitividad y desregulación, revisando las reformas implementadas por el Gobierno.
“Cuando la economía se abre, se impulsa la exportación; cuando se cierra, se destruye la capacidad exportadora”, aseguró Sturzenegger, quien afirmó que el crecimiento de las exportaciones exige aumentar la productividad para mantener niveles salariales adecuados y competitividad. También propuso eliminar las restricciones en la importación de bienes de capital usados, indicando que esto permitiría a las empresas adoptar tecnología que mejore su productividad.
La jornada incluyó la intervención de Claudia Balestrini, subsecretaria de Ingresos Públicos, quien presentó la agenda fiscal y su vinculación con la competitividad exportadora, y Diego Carlos Figueroa, subdirector General de la Subdirección General de Control Aduanero, quien trató el rol de la Aduana en la nueva agenda de eficiencia regulatoria.
El cierre del evento estuvo cargo de Mora Jozami, directora de Casa Tres, quien presentó un estudio sobre la percepción del papel de la exportación en el crecimiento, el empleo y el desarrollo económico.
Desde CERA, se enfatizó que la agenda pendiente consiste en un mejor acceso a mercados, estabilidad regulatoria, competitividad tributaria y logística, facilitación del comercio, inversión y previsibilidad. Al finalizar el encuentro, Landa reiteró la necesidad de avanzar de manera coordinada en los temas que quedan por resolver. “Es un trabajo conjunto con un objetivo de crecimiento común”, concluyó.









