Alison Brendon Alves dos Santos, un atleta brasileño de 26 años nacido el 3 de junio de 2000 en el interior de São Paulo, ha logrado una de las hazañas más notables en la historia del atletismo sudamericano y global. Su reciente récord mundial en los 400 metros con vallas, con un tiempo de 45 segundos y 80 centésimas, alcanzado durante el prestigioso Weltklasse de Zúrich en la última etapa de la Diamond League, es ciertamente asombroso.
La competencia se llevó a cabo en el estadio Letzigrund, uno de los más emblemáticos del circuito atlético, que ha sido testigo de numerosas marcas destacadas a lo largo de los años. En esta ocasión, el brasileño se impuso sobre el noruego Karsten Warholm, quien vio cómo su récord mundial se desvanecía. Warholm terminó la carrera con un tiempo de 46s69, un registro excepcional pero que no fue suficiente para superar la actuación de dos Santos.
En los Juegos Olímpicos de Tokio, el 3 de agosto de 2021, ante un Estadio Nacional vacío debido a la pandemia, Warholm ya había impresionado al mundo al ser el primer hombre en correr los 400 metros con vallas en menos de 46 segundos, fijando un récord de 45s94, mientras que Alison se llevó la medalla de bronce. Tres años después, en París, el oro fue para el estadounidense Rai Benjamin, donde dos Santos repitió su bronce.
Warholm, Benjamin y dos Santos son los nombres más destacados de esta especialidad durante la última década. El atleta brasileño ya contaba con un título mundial, obtenido en Eugene, Oregon, el 19 de julio de 2022, con un tiempo de 46s29, que había sido récord sudamericano hasta esta nueva marca.
La temporada 2026 ha visto a Alison consolidarse como el atleta más destacado, superando a Warholm en sus encuentros directos y logrando cuatro tiempos por debajo de los 47 segundos, aunque la magnitud de su salto en Zúrich tomó a muchos por sorpresa.
El nigeriano Ezekiel Nathaniel finalizó en tercer lugar, mientras que otro prometedor atleta brasileño, Matheus Lima da Silva, ocupó la cuarta posición. El qatarí Abderrahman Samba, exmedallista mundial, quedó más atrás en la competencia.
Desde sus inicios, Alison ha demostrado ser un atleta extraordinario. Cuando tenía apenas diez meses, sufrió un accidente en la casa de sus abuelos, donde aceite caliente le provocó quemaduras de tercer grado, obligándolo a estar internado por cuatro meses.
Procedente de una familia humilde, se acercó al deporte desde niño. Practicó judo entre los 6 y 14 años antes de decidirse por el atletismo. “Después de unos meses me encantó. Hice nuevos amigos en la ciudad, en otros estados, en el país, y ahora lo hago porque amo el deporte”, ha comentado en varias ocasiones.
Empezó su formación en la Escuela Técnica Pedro Badran de su ciudad natal, donde un docente le sugirió que continuara su entrenamiento en el instituto del ex velocista y medallista olímpico Edson Luciano Ribeiro. “Cuando lo vi entrenar en una pista de tierra, pensé que era muy bueno por su altura, su coordinación y su velocidad”, recordó su primera entrenadora, Ana Claudia Fidelis.
Posteriormente, bajo el entrenamiento de Felipe Sequeira, su actual entrenador, y con base en Florida, Estados Unidos, su ascenso hacia la élite y especialización en los 400 metros con vallas han sido veloces y contundentes.
La impresionante hazaña de este 27 de agosto asegura a Alison un lugar en la historia del atletismo de Brasil y Sudamérica, una región que ha visto surgir grandes campeones, recordistas y medallistas como Adhemar Ferreira da Silva en triple salto, Joaquim Cruz en 800 metros, y João Carlos de Oliveira, también en triple salto, junto a figuras contemporáneas como el marchista Caio Bonfim.
Alison había comenzado esta temporada con gran ímpetu, incursionando en otras disciplinas con marcas personales de 20s39 en 200 metros y 44s38 en 400 metros, así como un tiempo de 33s01 en los 300 metros con vallas, una distancia poco común.
Con ese empuje, se enfrentó a su especialidad y acumuló grandes actuaciones en los 400 metros con vallas: 46s72 en Xiamen, 47s11 en Estocolmo, 46s89 en Oslo, 46s48 en el Trofeo Brasil y 46s43 en Chorzów, el último domingo. Su actuación en Polonia fue un claro augurio: cuatro días después, en Zúrich, su récord mundial dejó de ser una posibilidad y se convirtió en una realidad.
En la misma jornada, la estadounidense Masai Russell brilló al establecer un nuevo récord mundial en los 100 metros con vallas, logrando un tiempo de 12s09, superando el anterior de 12s12 registrado por la nigeriana Tobi Amusan en 2022. Russell, campeona olímpica en París 2024, ganó en una carrera de alto nivel donde Amusan finalizó en segundo lugar con 12s23, seguida por la neerlandesa Nadine Visser con 12s34.
Este registro añade a la brillante jornada de Zúrich, que se convirtió en histórica para el atletismo, al sumar las hazañas de dos Santos y Russell en un lapso de minutos.
Mondo Duplantis, el sueco dominador del salto con garrocha, fue otro de los destacados de la noche al lograr la victoria con un salto de 6,25 metros; sin embargo, no logró establecer un nuevo récord mundial, aunque sumó otro triunfo a su ya impresionante trayectoria.
La competencia se llevó a cabo en el estadio Letzigrund, uno de los más emblemáticos del circuito atlético, que ha sido testigo de numerosas marcas destacadas a lo largo de los años. En esta ocasión, el brasileño se impuso sobre el noruego Karsten Warholm, quien vio cómo su récord mundial se desvanecía. Warholm terminó la carrera con un tiempo de 46s69, un registro excepcional pero que no fue suficiente para superar la actuación de dos Santos.
En los Juegos Olímpicos de Tokio, el 3 de agosto de 2021, ante un Estadio Nacional vacío debido a la pandemia, Warholm ya había impresionado al mundo al ser el primer hombre en correr los 400 metros con vallas en menos de 46 segundos, fijando un récord de 45s94, mientras que Alison se llevó la medalla de bronce. Tres años después, en París, el oro fue para el estadounidense Rai Benjamin, donde dos Santos repitió su bronce.
Warholm, Benjamin y dos Santos son los nombres más destacados de esta especialidad durante la última década. El atleta brasileño ya contaba con un título mundial, obtenido en Eugene, Oregon, el 19 de julio de 2022, con un tiempo de 46s29, que había sido récord sudamericano hasta esta nueva marca.
La temporada 2026 ha visto a Alison consolidarse como el atleta más destacado, superando a Warholm en sus encuentros directos y logrando cuatro tiempos por debajo de los 47 segundos, aunque la magnitud de su salto en Zúrich tomó a muchos por sorpresa.
El nigeriano Ezekiel Nathaniel finalizó en tercer lugar, mientras que otro prometedor atleta brasileño, Matheus Lima da Silva, ocupó la cuarta posición. El qatarí Abderrahman Samba, exmedallista mundial, quedó más atrás en la competencia.
Desde sus inicios, Alison ha demostrado ser un atleta extraordinario. Cuando tenía apenas diez meses, sufrió un accidente en la casa de sus abuelos, donde aceite caliente le provocó quemaduras de tercer grado, obligándolo a estar internado por cuatro meses.
Procedente de una familia humilde, se acercó al deporte desde niño. Practicó judo entre los 6 y 14 años antes de decidirse por el atletismo. “Después de unos meses me encantó. Hice nuevos amigos en la ciudad, en otros estados, en el país, y ahora lo hago porque amo el deporte”, ha comentado en varias ocasiones.
Empezó su formación en la Escuela Técnica Pedro Badran de su ciudad natal, donde un docente le sugirió que continuara su entrenamiento en el instituto del ex velocista y medallista olímpico Edson Luciano Ribeiro. “Cuando lo vi entrenar en una pista de tierra, pensé que era muy bueno por su altura, su coordinación y su velocidad”, recordó su primera entrenadora, Ana Claudia Fidelis.
Posteriormente, bajo el entrenamiento de Felipe Sequeira, su actual entrenador, y con base en Florida, Estados Unidos, su ascenso hacia la élite y especialización en los 400 metros con vallas han sido veloces y contundentes.
La impresionante hazaña de este 27 de agosto asegura a Alison un lugar en la historia del atletismo de Brasil y Sudamérica, una región que ha visto surgir grandes campeones, recordistas y medallistas como Adhemar Ferreira da Silva en triple salto, Joaquim Cruz en 800 metros, y João Carlos de Oliveira, también en triple salto, junto a figuras contemporáneas como el marchista Caio Bonfim.
Alison había comenzado esta temporada con gran ímpetu, incursionando en otras disciplinas con marcas personales de 20s39 en 200 metros y 44s38 en 400 metros, así como un tiempo de 33s01 en los 300 metros con vallas, una distancia poco común.
Con ese empuje, se enfrentó a su especialidad y acumuló grandes actuaciones en los 400 metros con vallas: 46s72 en Xiamen, 47s11 en Estocolmo, 46s89 en Oslo, 46s48 en el Trofeo Brasil y 46s43 en Chorzów, el último domingo. Su actuación en Polonia fue un claro augurio: cuatro días después, en Zúrich, su récord mundial dejó de ser una posibilidad y se convirtió en una realidad.
En la misma jornada, la estadounidense Masai Russell brilló al establecer un nuevo récord mundial en los 100 metros con vallas, logrando un tiempo de 12s09, superando el anterior de 12s12 registrado por la nigeriana Tobi Amusan en 2022. Russell, campeona olímpica en París 2024, ganó en una carrera de alto nivel donde Amusan finalizó en segundo lugar con 12s23, seguida por la neerlandesa Nadine Visser con 12s34.
Este registro añade a la brillante jornada de Zúrich, que se convirtió en histórica para el atletismo, al sumar las hazañas de dos Santos y Russell en un lapso de minutos.
Mondo Duplantis, el sueco dominador del salto con garrocha, fue otro de los destacados de la noche al lograr la victoria con un salto de 6,25 metros; sin embargo, no logró establecer un nuevo récord mundial, aunque sumó otro triunfo a su ya impresionante trayectoria.









