En un contexto donde el dólar se mantuvo estable a $1.515, aunque el riesgo país incrementó un peldaño, el ministro de Economía, Luis Caputo, intentó minimizar las inquietudes sobre el panorama cambiario de cara a las próximas elecciones, dirigiendo críticas hacia la interna del peronismo.
“El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones”, destacó el funcionario.
Caputo participó de una disertación ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde, tras recordar el Plan Bonex y el corralito de 2001, afirmó que “todavía la gente tiene miedo, pierde plata teniendo dólares debajo del colchón porque no se anima a llevarlo a los bancos”.
El ministro enfatizó que el gobierno “está arreglando” la situación económica en relación al equilibrio fiscal, el superávit comercial y de cuenta corriente, así como la disminución de la inflación del 200% a 34% anual. También mencionó que programas exitosos, como el de Chile, tardaron 20 años en alcanzar una inflación de un solo dígito.
Vinculó el “récord” en la balanza comercial con el aumento de exportaciones en los sectores de energía, minería, agricultura y la economía del conocimiento.
En este sentido, aseguró que hay libertad para acceder a dólares para ahorro, importaciones y el giro de dividendos, señalando un “exceso de dólares” que facilita la recomposición del balance del Banco Central.
“Que le esté yendo bien a minería y energía es algo positivo para el resto de la economía. La roca en Vaca Muerta siempre estuvo ahí; lo que cambió es el modelo, dejamos de castigar a esos sectores para darles incentivos a que produzcan”, explicó.
Después de criticar a “los tarados que hablan de la industria”, Caputo rechazó el modelo industrial anterior que dependía de subsidios a tarifas, aunque precisó que la actividad en ese sector ha caído un 10% según sus estimaciones. “Esto no quiere decir que estamos bien, quiere decir que vamos bien. Es la primera vez que estamos en el camino correcto, hay que profundizar este camino”, añadió.
Pese a su optimismo, cuestionó a economistas de los años 80 que se obsesionan con el tipo de cambio, dejando de lado el equilibrio fiscal. Reveló que un exministro lo criticó por las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y reiteró la necesidad de mantener déficit cero. “No tenemos mercado para financiar 1.5 puntos del PBI en intereses y no vamos a emitir; le impusimos nuestro programa al Fondo, que es mucho más exigente”, aclaró.
Caputo también destacó la comunicación fluida con la industria del petróleo, minería, supermercados, automotriz y textil, asegurando que todos apoyan las medidas, incluidas la flexibilización del crédito en moneda extranjera que se está considerando. “Nos piden mucho que permitamos a los bancos prestar en dólares porque la tasa en pesos sigue siendo muy alta, por lo que les gustaría financiarse en dólares”, comentó.
El ministro manifestó tener una excelente relación con los gobernadores de la oposición. En un contexto donde el riesgo país ascendió a 477 puntos básicos, argumentó que un índice más bajo beneficia a empresas y provincias como Córdoba y Neuquén. “Más allá de lo que sientan directamente, la baja del riesgo país les llega a todos; el RIGI es particularmente importante, garantiza muchísimas inversiones. En breve van a venir hasta US$50.000 millones, tenemos un futuro espectacular”, estimó.
Durante la sesión de preguntas del público, se mostró “optimista” sobre la posibilidad de que Javier Milei conserve su apoyo electoral y sea reelecto en 2027. Afirmó que Milei es “irremplazable”, aunque mencionó que “Guido o cualquier otro” podrían asumir su rol como ministro en el futuro.
Además, cuestionó las posibilidades de Axel Kicillof en una eventual candidatura, destacando que tiene poco respaldo de figuras clave del peronismo. “Cristina no se junta con él, Massa no se junta con él. ¿Tenés al caballo ganador y nadie quiere tocarlo?”, se interrogó.
Más adelante, abordó el dilema que enfrenta el Banco Central entre la adquisición de reservas y la reducción de la inflación, anticipando que mañana se publicará el IPC de julio, lo que podría mostrar un rebote por encima del 2% mensual, luego de que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires aumentara al 2,9%.
“Antes el problema era devaluación, ahora el Banco Central tiene un problema de revaluación. Cuando compra dólares, inyecta pesos; todavía tenemos inflación porque hay un sobrante monetario, por lo que no debería inyectar pesos. Ahí hay un equilibrio que el Banco Central debe gestionar”, explicó.
Según Caputo, el Banco Central heredó US$12.000 millones en reservas netas negativas y hoy posee US$12.000 millones en reservas positivas, sin pasivos remunerados. En este contexto, afirmó que la compra de dólares actúa como un “seguro” ante desconfianzas o volatilidad futura y que el Central está “calibrando” su estrategia, comprando un poco menos de reservas debido al cumplimiento de la meta anual, aunque reconoció que debe seguir mostrando la mejora de su balance.
“Por otro lado, hay algún banco que le preocupa si vamos a seguir comprando dólares. No querrán que los pesos estén en el mercado porque aún hay inflación, entonces el Tesoro emitirá cada vez más pesos. Hay un tradeoff, el Banco Central está haciendo ajustes finos, lo maneja muy bien: sigue comprando dólares, pero a un ritmo menor”, concluyó el ministro.
Caputo finalizó resaltando que los programas de estabilización requieren tiempo y que, si bien él considera que son “superexitosos”, esto no implica que Argentina se convierta en Suiza de la noche a la mañana. “Lamentablemente, no hay magia”, concluyó.
“El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones”, destacó el funcionario.
Caputo participó de una disertación ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde, tras recordar el Plan Bonex y el corralito de 2001, afirmó que “todavía la gente tiene miedo, pierde plata teniendo dólares debajo del colchón porque no se anima a llevarlo a los bancos”.
El ministro enfatizó que el gobierno “está arreglando” la situación económica en relación al equilibrio fiscal, el superávit comercial y de cuenta corriente, así como la disminución de la inflación del 200% a 34% anual. También mencionó que programas exitosos, como el de Chile, tardaron 20 años en alcanzar una inflación de un solo dígito.
Vinculó el “récord” en la balanza comercial con el aumento de exportaciones en los sectores de energía, minería, agricultura y la economía del conocimiento.
En este sentido, aseguró que hay libertad para acceder a dólares para ahorro, importaciones y el giro de dividendos, señalando un “exceso de dólares” que facilita la recomposición del balance del Banco Central.
“Que le esté yendo bien a minería y energía es algo positivo para el resto de la economía. La roca en Vaca Muerta siempre estuvo ahí; lo que cambió es el modelo, dejamos de castigar a esos sectores para darles incentivos a que produzcan”, explicó.
Después de criticar a “los tarados que hablan de la industria”, Caputo rechazó el modelo industrial anterior que dependía de subsidios a tarifas, aunque precisó que la actividad en ese sector ha caído un 10% según sus estimaciones. “Esto no quiere decir que estamos bien, quiere decir que vamos bien. Es la primera vez que estamos en el camino correcto, hay que profundizar este camino”, añadió.
Pese a su optimismo, cuestionó a economistas de los años 80 que se obsesionan con el tipo de cambio, dejando de lado el equilibrio fiscal. Reveló que un exministro lo criticó por las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y reiteró la necesidad de mantener déficit cero. “No tenemos mercado para financiar 1.5 puntos del PBI en intereses y no vamos a emitir; le impusimos nuestro programa al Fondo, que es mucho más exigente”, aclaró.
Caputo también destacó la comunicación fluida con la industria del petróleo, minería, supermercados, automotriz y textil, asegurando que todos apoyan las medidas, incluidas la flexibilización del crédito en moneda extranjera que se está considerando. “Nos piden mucho que permitamos a los bancos prestar en dólares porque la tasa en pesos sigue siendo muy alta, por lo que les gustaría financiarse en dólares”, comentó.
El ministro manifestó tener una excelente relación con los gobernadores de la oposición. En un contexto donde el riesgo país ascendió a 477 puntos básicos, argumentó que un índice más bajo beneficia a empresas y provincias como Córdoba y Neuquén. “Más allá de lo que sientan directamente, la baja del riesgo país les llega a todos; el RIGI es particularmente importante, garantiza muchísimas inversiones. En breve van a venir hasta US$50.000 millones, tenemos un futuro espectacular”, estimó.
Durante la sesión de preguntas del público, se mostró “optimista” sobre la posibilidad de que Javier Milei conserve su apoyo electoral y sea reelecto en 2027. Afirmó que Milei es “irremplazable”, aunque mencionó que “Guido o cualquier otro” podrían asumir su rol como ministro en el futuro.
Además, cuestionó las posibilidades de Axel Kicillof en una eventual candidatura, destacando que tiene poco respaldo de figuras clave del peronismo. “Cristina no se junta con él, Massa no se junta con él. ¿Tenés al caballo ganador y nadie quiere tocarlo?”, se interrogó.
Más adelante, abordó el dilema que enfrenta el Banco Central entre la adquisición de reservas y la reducción de la inflación, anticipando que mañana se publicará el IPC de julio, lo que podría mostrar un rebote por encima del 2% mensual, luego de que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires aumentara al 2,9%.
“Antes el problema era devaluación, ahora el Banco Central tiene un problema de revaluación. Cuando compra dólares, inyecta pesos; todavía tenemos inflación porque hay un sobrante monetario, por lo que no debería inyectar pesos. Ahí hay un equilibrio que el Banco Central debe gestionar”, explicó.
Según Caputo, el Banco Central heredó US$12.000 millones en reservas netas negativas y hoy posee US$12.000 millones en reservas positivas, sin pasivos remunerados. En este contexto, afirmó que la compra de dólares actúa como un “seguro” ante desconfianzas o volatilidad futura y que el Central está “calibrando” su estrategia, comprando un poco menos de reservas debido al cumplimiento de la meta anual, aunque reconoció que debe seguir mostrando la mejora de su balance.
“Por otro lado, hay algún banco que le preocupa si vamos a seguir comprando dólares. No querrán que los pesos estén en el mercado porque aún hay inflación, entonces el Tesoro emitirá cada vez más pesos. Hay un tradeoff, el Banco Central está haciendo ajustes finos, lo maneja muy bien: sigue comprando dólares, pero a un ritmo menor”, concluyó el ministro.
Caputo finalizó resaltando que los programas de estabilización requieren tiempo y que, si bien él considera que son “superexitosos”, esto no implica que Argentina se convierta en Suiza de la noche a la mañana. “Lamentablemente, no hay magia”, concluyó.









