Un grave accidente tuvo lugar durante la final de la sexta fecha de la temporada del TC2000 en Toay, La Pampa, donde Tomás Fernández perdió el control de su Nissan Kicks, preparado por el equipo Pfening Competición. El vehículo se despistó y colisionó violentamente contra el paredón perimetral del circuito. A pesar de la magnitud del impacto, logró salir del auto por sí mismo, aunque evidenciaba signos de dolor.
“Todo bien, todo bien. Un palo fuerte, pero con algunos dolores nada más”, expresó en una charla posterior al incidente. “El auto pegó un latigazo cuando le doy al piano interno y se puso de costado completo. Y cuando toco el pasto, fue derecho al paredón”, añadió.
Poco después de esta conversación, fue trasladado en camilla y con un cuello ortopédico al Hospital René Favaloro de Santa Rosa para descartar cualquier lesión seria. Su padre mencionó que podría tener una costilla fisurada, aunque se aguardaba los resultados de los estudios para confirmarlo.
El accidente ocurrió apenas segundos después de la largada, en los primeros metros del circuito pampeano. Tras el impacto, el vehículo de Fernández dio un trompo y terminó tumbado de costado, completamente destrozado. La carrera se neutralizó de inmediato mientras el personal médico atendía al piloto, originario de San Jorge.
Luego del reinicio, se vivió una competencia entretenida y disputada hasta el final. Marcelo Ciarrochi, quien había comenzado desde la pole, defendió su posición inicialmente, pero luego recibió una penalización con un pase y siga por un adelantamiento en la largada, permitiendo a Gabriel Ponce de León tomar la delantera.
El piloto de Junín (Toyota Corolla) mantuvo su liderazgo hasta el final, a pesar de la presión de sus oponentes, y cruzó la meta con una mínima ventaja. Finalizó 249 milésimas por delante de Franco Vivian (Chevrolet Tracker), quien ocupó el segundo lugar en el podio. Franco Morillo (Chevrolet Tracker) concluyó en tercer puesto, a 7s014 del vencedor.
“Vine confiado porque el equipo trabajó mucho para esta carrera, veníamos de dos competencias muy malas y volvimos. Esto es mérito del equipo que nunca bajó los brazos, de seguir para adelante y nos recuperamos para bien”, comentó Ponce de León.
“La carrera fue estupenda, en primera instancia con Ciarrocchi, a quien lo fui a buscar y cuando me avisan de un posible recargo, busqué seguirlo de cerca para poder cuidar el auto y atacarlo en el final si no había sanción”, agregó.
Matías Rossi enfrentó un fin de semana difícil en Toay. El piloto de Del Viso (Toyota Corolla) largó desde el fondo tras no haber superado la Q1, y en la final no logró avanzar mucho, rompiendo el motor en la última vuelta. Sin embargo, completó la carrera en el puesto 12 y continúa liderando el campeonato.
“Nos costó mucho en todo momento, incluso en la final con falta de velocidad. Y se terminó rompiendo el motor en la última vuelta. Veremos si eso fue un síntoma también de no estar en el nivel esperado. Hay que trabajar para la próxima”, reflexionó Rossi.
La siguiente fecha se llevará a cabo el 6 de septiembre en el Autódromo Eusebio Marcilla de Junín.
“Todo bien, todo bien. Un palo fuerte, pero con algunos dolores nada más”, expresó en una charla posterior al incidente. “El auto pegó un latigazo cuando le doy al piano interno y se puso de costado completo. Y cuando toco el pasto, fue derecho al paredón”, añadió.
Poco después de esta conversación, fue trasladado en camilla y con un cuello ortopédico al Hospital René Favaloro de Santa Rosa para descartar cualquier lesión seria. Su padre mencionó que podría tener una costilla fisurada, aunque se aguardaba los resultados de los estudios para confirmarlo.
El accidente ocurrió apenas segundos después de la largada, en los primeros metros del circuito pampeano. Tras el impacto, el vehículo de Fernández dio un trompo y terminó tumbado de costado, completamente destrozado. La carrera se neutralizó de inmediato mientras el personal médico atendía al piloto, originario de San Jorge.
Luego del reinicio, se vivió una competencia entretenida y disputada hasta el final. Marcelo Ciarrochi, quien había comenzado desde la pole, defendió su posición inicialmente, pero luego recibió una penalización con un pase y siga por un adelantamiento en la largada, permitiendo a Gabriel Ponce de León tomar la delantera.
El piloto de Junín (Toyota Corolla) mantuvo su liderazgo hasta el final, a pesar de la presión de sus oponentes, y cruzó la meta con una mínima ventaja. Finalizó 249 milésimas por delante de Franco Vivian (Chevrolet Tracker), quien ocupó el segundo lugar en el podio. Franco Morillo (Chevrolet Tracker) concluyó en tercer puesto, a 7s014 del vencedor.
“Vine confiado porque el equipo trabajó mucho para esta carrera, veníamos de dos competencias muy malas y volvimos. Esto es mérito del equipo que nunca bajó los brazos, de seguir para adelante y nos recuperamos para bien”, comentó Ponce de León.
“La carrera fue estupenda, en primera instancia con Ciarrocchi, a quien lo fui a buscar y cuando me avisan de un posible recargo, busqué seguirlo de cerca para poder cuidar el auto y atacarlo en el final si no había sanción”, agregó.
Matías Rossi enfrentó un fin de semana difícil en Toay. El piloto de Del Viso (Toyota Corolla) largó desde el fondo tras no haber superado la Q1, y en la final no logró avanzar mucho, rompiendo el motor en la última vuelta. Sin embargo, completó la carrera en el puesto 12 y continúa liderando el campeonato.
“Nos costó mucho en todo momento, incluso en la final con falta de velocidad. Y se terminó rompiendo el motor en la última vuelta. Veremos si eso fue un síntoma también de no estar en el nivel esperado. Hay que trabajar para la próxima”, reflexionó Rossi.
La siguiente fecha se llevará a cabo el 6 de septiembre en el Autódromo Eusebio Marcilla de Junín.









