Después del habitual receso invernal, el Senado iniciará su actividad con una agenda repleta. Tendrán lugar dos jornadas de audiencias para evaluar pliegos judiciales; el oficialismo buscará avanzar, con precaución dialoguista, en el Súper RIGI, un proyecto ya aprobado en Diputados; y el jueves se reanudará la discusión sobre la ley de propiedad privada, una iniciativa que ha pasado por al menos 16 borradores a pesar de contar con un dictamen de mayoría firmado en mayo.
La comisión de Acuerdos de la Cámara alta, liderada por el libertario riojano Juan Carlos Pagotto, abrirá las sesiones con la exposición de 12 candidatos a ocupar cargos en distintas provincias. Este tema ha generado preocupación en legisladores aliados por las demoras que se han registrado. La Casa Rosada ya ha conseguido la aprobación de numerosas candidaturas y ha solucionado ascensos diplomáticos que habían estancado la actividad en la Cancillería, además de diversas promociones militares. Al día siguiente, habrá otra reunión, también programada desde las 11.
Por la tarde del mismo día, a las 14.30, la comisión de Industria evaluará un proyecto de la diputada radical Edith Terenzi (Chubut) que obligaría a los restaurantes a ofrecer menús adaptados con pictogramas. Sin embargo, el tema central será a las 15, cuando un plenario inicie la discusión del Súper RIGI, que, según la visión del Ejecutivo, potencialmente generará inversiones y significativos beneficios fiscales de más de USD 1.000 millones para sectores de industrias y tecnologías emergentes.
Las comisiones que estarán a cargo del trámite son las de Presupuesto y Hacienda, la de Economía Nacional y la de Legislación General. Las dos primeras son dirigidas por los legisladores mileístas Agustín Monteverde (Ciudad de Buenos Aires) y Nadia Márquez (Neuquén), respectivamente, mientras que la última es presidida por el senador del PRO Martín Goerling (Misiones).
Desde La Libertad Avanza (LLA), liderada por la porteña Patricia Bullrich, surgió la idea de impulsar un despacho exprés, lo cual sería arriesgado dado el historial del oficialismo al apresurar leyes sin un acuerdo previo. Aunque captó 130 votos en Diputados, lo cual fue menos de lo esperado, aún no se lo considera un reflejo confiable.
Entre mañana y el miércoles, se prevén encuentros informales entre representantes libertarios y dialoguistas para asegurar que la ley de propiedad privada esté bien blindada para la sesión del jueves, mientras que tanto oficinas como asesores han mostrado su cansancio ante las incertidumbres de junio y julio. Recientemente, Bullrich se reunió con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulsor de la norma.
Al finalizar, la senadora mencionó que había ciertos entendimientos sobre el borrador número 15, aunque pronto surgió la versión 16. Se anticipan más modificaciones en las próximas 72 horas, lo que fortaleció la oposición en torno a esta iniciativa, especialmente respecto a la venta de tierras a extranjeros, que ha generado alianza entre el kirchnerismo, la izquierda y la vicepresidenta Victoria Villarruel, entre otros.
La expectativa era que la compañera de fórmula del presidente tuviera la oportunidad de intervenir en un posible empate, situación que quedó postergada ya que se confirmó que Javier Milei viajará a Colombia el miércoles. De este modo, el oficialista Bartolomé Abdala asumirá la conducción del encuentro, dado que Villarruel reemplazará al presidente en su ausencia.
Durante esos días, LLA deberá decidir si apoya plenamente el proyecto, minimizando la relevancia de la marcha que tendrá lugar fuera del Congreso. Se presume que lo del jueves representa una última oportunidad, ya que el asunto ha perdido impulso y la decisión de abandonarlo generaría consecuencias significativas. Si el oficialismo logra aprobarlo, tendrán que desafiar los procesos en la Cámara baja y superar las dificultades legislativas recientes.
Un aspecto relevante es que varios gobernadores han solicitado “federalismo” y que el control sobre la venta de tierras sea responsabilidad de las provincias. En el proceso de críticas, el foco se ha mantenido en la Nación, mientras que una vez resolvieron esas inquietudes surgieron dudas en los distritos que exigieron los cambios. Tras eso, se evidenciaron diferencias entre senadores libertarios y funcionarios del oficialismo, lo que complica la discusión y deja a los actores en una posición incierta. Restan 72 horas para la reanudación de la sesión.
La comisión de Acuerdos de la Cámara alta, liderada por el libertario riojano Juan Carlos Pagotto, abrirá las sesiones con la exposición de 12 candidatos a ocupar cargos en distintas provincias. Este tema ha generado preocupación en legisladores aliados por las demoras que se han registrado. La Casa Rosada ya ha conseguido la aprobación de numerosas candidaturas y ha solucionado ascensos diplomáticos que habían estancado la actividad en la Cancillería, además de diversas promociones militares. Al día siguiente, habrá otra reunión, también programada desde las 11.
Por la tarde del mismo día, a las 14.30, la comisión de Industria evaluará un proyecto de la diputada radical Edith Terenzi (Chubut) que obligaría a los restaurantes a ofrecer menús adaptados con pictogramas. Sin embargo, el tema central será a las 15, cuando un plenario inicie la discusión del Súper RIGI, que, según la visión del Ejecutivo, potencialmente generará inversiones y significativos beneficios fiscales de más de USD 1.000 millones para sectores de industrias y tecnologías emergentes.
Las comisiones que estarán a cargo del trámite son las de Presupuesto y Hacienda, la de Economía Nacional y la de Legislación General. Las dos primeras son dirigidas por los legisladores mileístas Agustín Monteverde (Ciudad de Buenos Aires) y Nadia Márquez (Neuquén), respectivamente, mientras que la última es presidida por el senador del PRO Martín Goerling (Misiones).
Desde La Libertad Avanza (LLA), liderada por la porteña Patricia Bullrich, surgió la idea de impulsar un despacho exprés, lo cual sería arriesgado dado el historial del oficialismo al apresurar leyes sin un acuerdo previo. Aunque captó 130 votos en Diputados, lo cual fue menos de lo esperado, aún no se lo considera un reflejo confiable.
Entre mañana y el miércoles, se prevén encuentros informales entre representantes libertarios y dialoguistas para asegurar que la ley de propiedad privada esté bien blindada para la sesión del jueves, mientras que tanto oficinas como asesores han mostrado su cansancio ante las incertidumbres de junio y julio. Recientemente, Bullrich se reunió con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulsor de la norma.
Al finalizar, la senadora mencionó que había ciertos entendimientos sobre el borrador número 15, aunque pronto surgió la versión 16. Se anticipan más modificaciones en las próximas 72 horas, lo que fortaleció la oposición en torno a esta iniciativa, especialmente respecto a la venta de tierras a extranjeros, que ha generado alianza entre el kirchnerismo, la izquierda y la vicepresidenta Victoria Villarruel, entre otros.
La expectativa era que la compañera de fórmula del presidente tuviera la oportunidad de intervenir en un posible empate, situación que quedó postergada ya que se confirmó que Javier Milei viajará a Colombia el miércoles. De este modo, el oficialista Bartolomé Abdala asumirá la conducción del encuentro, dado que Villarruel reemplazará al presidente en su ausencia.
Durante esos días, LLA deberá decidir si apoya plenamente el proyecto, minimizando la relevancia de la marcha que tendrá lugar fuera del Congreso. Se presume que lo del jueves representa una última oportunidad, ya que el asunto ha perdido impulso y la decisión de abandonarlo generaría consecuencias significativas. Si el oficialismo logra aprobarlo, tendrán que desafiar los procesos en la Cámara baja y superar las dificultades legislativas recientes.
Un aspecto relevante es que varios gobernadores han solicitado “federalismo” y que el control sobre la venta de tierras sea responsabilidad de las provincias. En el proceso de críticas, el foco se ha mantenido en la Nación, mientras que una vez resolvieron esas inquietudes surgieron dudas en los distritos que exigieron los cambios. Tras eso, se evidenciaron diferencias entre senadores libertarios y funcionarios del oficialismo, lo que complica la discusión y deja a los actores en una posición incierta. Restan 72 horas para la reanudación de la sesión.









