Las provincias argentinas sufrieron en junio uno de los ajustes financieros más severos de los últimos 21 años. El recorte se concentró con fuerza en las transferencias no automáticas (fondos discrecionales) que el Gobierno Nacional distribuye por fuera de la ley de co-participación: el mes pasado, estos envíos se desplomaron un 87,7% en términos reales en comparación con el mismo período del año anterior.
Según un informe de una consultora del Chaco, estas transferencias —que incluyen los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otros programas acordados con los estados sub nacionales— totalizaron apenas $48.300 millones. De esta manera, junio se consolidó como el peor registro para este mes desde, por lo menos, el año 2005.
La lupa sobre el reparto: tres programas concentraron el 69% de los fondos
La distribución de los pocos recursos que se giraron quedó fuertemente concentrada en tres conceptos principales:
- Universalización de la Jornada Extendida: Explicó el 51% del total pagado con un desembolso de $24.460 millones distribuidos entre 17 distritos.
- Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD): Sumó $4.985 millones (un 10% del total) y se dirigió exclusivamente a tres provincias: Catamarca, Jujuy y Salta.
- Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales: Totalizaron $4.000 millones (un 8% del total), con la particularidad de que Corrientes fue la única provincia beneficiaria.
En el reparto por distritos, la provincia de Buenos Aires lideró la recepción de fondos con el 27,2% del total ($13.159 millones), traccionada principalmente por el programa de Jornada Extendida. Le siguieron Corrientes con el 10,4% ($5.014 millones, destinados casi en su totalidad a su caja previsional) y Santa Fe con el 9,5% ($4.583 millones).
Segundo mes consecutivo con la “billetera” de ATN en cero
Por segundo mes consecutivo, la Casa Rosada no envió fondos a través de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la herramienta más discrecional con la que cuenta el Poder Ejecutivo para auxiliar a los gobernadores. Ante este freno total de asistencia, el fondo que financia los ATN acumuló un saldo de $109.000 millones al cierre del primer semestre.
El balance del semestre y el arrastre de la co-participación
Al evaluar la primera mitad del año, el saldo acumulado de las transferencias no automáticas alcanzó los $639.589 millones. Esto representa una caída real interanual del 61,8% frente al primer semestre del año pasado, convirtiéndose en el segundo peor arranque de año desde 2005, superando únicamente los niveles críticos registrados en 2024.
Para colmo de las finanzas provinciales, los recursos que entran de forma automática también jugaron en contra. En junio, los envíos por Co-participación Federal de Impuestos sumaron $5,3 billones (dentro de un consolidado total de $6,95 billones si se suman las leyes especiales). De acuerdo con los informes privados, esto significó una baja real del 8,4% para la co-participación estricta y una contracción del 4,1% para el total del consolidado.









