Andrew Macdonald, a la cabeza de una red que opera con millones de usuarios diariamente, está redefiniendo la dirección de Uber. Este ejecutivo canadiense se presenta como la figura clave detrás de la transformación operativa de la compañía, que ha evolucionado de ser una simple aplicación para conectar pasajeros con conductores a convertirse en un sistema integral de servicios que abarca múltiples aspectos de la vida citadina.
Con un título en Comercio por la Ivey Business School de la Western University, Macdonald se unió a Uber en 2012 como el primer gerente general en Toronto, dirigiendo operaciones de movilidad en más de 70 países. Actualmente, como presidente y director de Operaciones, supervisa todas las iniciativas comerciales relacionadas con movilidad y entregas, así como proyectos de publicidad, atención al cliente y estrategia de vehículos autónomos.
Su vínculo con la región es fuerte. Macdonald visitó Argentina poco antes de la pandemia, lo que le permitió comprender de manera directa las barreras regulatorias y el interés del consumidor local en la evolución de la marca. Además, tras participar en el foro Argentina Week organizado en Estados Unidos, regresó con un diagnóstico optimista que relaciona la nueva alineación geopolítica entre Washington y Buenos Aires con reformas estructurales necesarias para la economía. En línea con el buen clima empresarial que notó en Wall Street, enfatiza los lazos generados por la colaboración entre gobiernos, destacando la desregulación local como un modelo que podría ser replicado en los 74 países donde opera Uber.
Desde sus oficinas en el World Trade Center de Nueva York, Macdonald compartió su análisis sobre la visión a largo plazo de la compañía, la influencia de la inteligencia artificial y el futuro autónomo y multimodal que se vislumbra.
“Nuestra visión sigue siendo que las personas puedan ir a cualquier lugar y conseguir cualquier cosa a través de la plataforma”, afirmó. Comentó que Uber aspira a convertirse en el medio principal para moverse y obtener lo que se necesite dentro de las ciudades. El ejecutivo también mencionó que más de 100 millones de usuarios utilizan Uber para traslados a y desde aeropuertos, una de las áreas donde la empresa obtiene más del 15% de su negocio. Resaltó el crecimiento del servicio de entrega de comida y su expansión hacia el comercio minorista.
Con respecto al negocio en Argentina, destacó que Uber ha sido bien recibido y que las operaciones han crecido notablemente, gracias a la colaboración con los diferentes niveles de gobierno y el apoyo de consumidores y comercios. Además, comentó sobre la reciente reactivación de Uber Eats y las nuevas inversiones anunciadas en el país.
Respecto al clima de negocios tras la apertura de la economía, subrayó que está experimentando un gran momento. “La Argentina siempre ha representado una enorme oportunidad de mercado”, dijo, refiriéndose a sus recursos, turismo dinámico y fuerza laboral calificada. Agregó que la actual voluntad política de abrir el país a nuevas inversiones es muy positiva.
Sobre el rol de Argentina en la estrategia regional de Uber, Macdonald enfatizó que el país es uno de sus principales mercados al nivel global, junto con México y Brasil. Argentina es actualmente el mercado de más rápido crecimiento para la compañía, que ha tenido éxito al implementar nuevos productos y expandirse en cobertura geográfica.
Macdonald también vislumbra a Argentina como un laboratorio de innovación en el que Uber podría lanzar nuevos productos y experimentar. Aunque no tiene planes inmediatos para adquisiciones o alianzas, está abierto a buscar oportunidades de inversión en el país.
La inteligencia artificial ha cambiado drásticamente la forma de operar de Uber, permitiendo a sus empleados implementar más de un porcentaje significativo de código con asistencia de tecnología de IA. Esto ha acelerado el desarrollo de productos y optimizado la atención al cliente, donde se comenzará a usar IA como primer punto de contacto.
Referente a los vehículos autónomos, Macdonald expresó su entusiasmo por las oportunidades que estos representan para el futuro de Uber y la movilidad en general, aunque reconoció los desafíos laborales que traerá esta transición. Sostuvo que su visión es un futuro autónomo, eléctrico, compartido y multimodal, en el cual la compañía tiene planes de invertir, colaborando con fabricantes de automóviles y empresas de software.
“Veremos desplegar vehículos a través de redes híbridas que combinarán conductores humanos y vehículos autónomos”, predijo al referirse a la implementación gradual de esta tecnología en diversas ciudades del mundo.
Finalmente, concluyó que la consolidación de la movilidad como servicio será una tendencia importante en el futuro, donde se espera que los usuarios aprovechen múltiples servicios dentro del ecosistema de Uber, integrando sus necesidades de movilidad, entregas y viajes.
Con un título en Comercio por la Ivey Business School de la Western University, Macdonald se unió a Uber en 2012 como el primer gerente general en Toronto, dirigiendo operaciones de movilidad en más de 70 países. Actualmente, como presidente y director de Operaciones, supervisa todas las iniciativas comerciales relacionadas con movilidad y entregas, así como proyectos de publicidad, atención al cliente y estrategia de vehículos autónomos.
Su vínculo con la región es fuerte. Macdonald visitó Argentina poco antes de la pandemia, lo que le permitió comprender de manera directa las barreras regulatorias y el interés del consumidor local en la evolución de la marca. Además, tras participar en el foro Argentina Week organizado en Estados Unidos, regresó con un diagnóstico optimista que relaciona la nueva alineación geopolítica entre Washington y Buenos Aires con reformas estructurales necesarias para la economía. En línea con el buen clima empresarial que notó en Wall Street, enfatiza los lazos generados por la colaboración entre gobiernos, destacando la desregulación local como un modelo que podría ser replicado en los 74 países donde opera Uber.
Desde sus oficinas en el World Trade Center de Nueva York, Macdonald compartió su análisis sobre la visión a largo plazo de la compañía, la influencia de la inteligencia artificial y el futuro autónomo y multimodal que se vislumbra.
“Nuestra visión sigue siendo que las personas puedan ir a cualquier lugar y conseguir cualquier cosa a través de la plataforma”, afirmó. Comentó que Uber aspira a convertirse en el medio principal para moverse y obtener lo que se necesite dentro de las ciudades. El ejecutivo también mencionó que más de 100 millones de usuarios utilizan Uber para traslados a y desde aeropuertos, una de las áreas donde la empresa obtiene más del 15% de su negocio. Resaltó el crecimiento del servicio de entrega de comida y su expansión hacia el comercio minorista.
Con respecto al negocio en Argentina, destacó que Uber ha sido bien recibido y que las operaciones han crecido notablemente, gracias a la colaboración con los diferentes niveles de gobierno y el apoyo de consumidores y comercios. Además, comentó sobre la reciente reactivación de Uber Eats y las nuevas inversiones anunciadas en el país.
Respecto al clima de negocios tras la apertura de la economía, subrayó que está experimentando un gran momento. “La Argentina siempre ha representado una enorme oportunidad de mercado”, dijo, refiriéndose a sus recursos, turismo dinámico y fuerza laboral calificada. Agregó que la actual voluntad política de abrir el país a nuevas inversiones es muy positiva.
Sobre el rol de Argentina en la estrategia regional de Uber, Macdonald enfatizó que el país es uno de sus principales mercados al nivel global, junto con México y Brasil. Argentina es actualmente el mercado de más rápido crecimiento para la compañía, que ha tenido éxito al implementar nuevos productos y expandirse en cobertura geográfica.
Macdonald también vislumbra a Argentina como un laboratorio de innovación en el que Uber podría lanzar nuevos productos y experimentar. Aunque no tiene planes inmediatos para adquisiciones o alianzas, está abierto a buscar oportunidades de inversión en el país.
La inteligencia artificial ha cambiado drásticamente la forma de operar de Uber, permitiendo a sus empleados implementar más de un porcentaje significativo de código con asistencia de tecnología de IA. Esto ha acelerado el desarrollo de productos y optimizado la atención al cliente, donde se comenzará a usar IA como primer punto de contacto.
Referente a los vehículos autónomos, Macdonald expresó su entusiasmo por las oportunidades que estos representan para el futuro de Uber y la movilidad en general, aunque reconoció los desafíos laborales que traerá esta transición. Sostuvo que su visión es un futuro autónomo, eléctrico, compartido y multimodal, en el cual la compañía tiene planes de invertir, colaborando con fabricantes de automóviles y empresas de software.
“Veremos desplegar vehículos a través de redes híbridas que combinarán conductores humanos y vehículos autónomos”, predijo al referirse a la implementación gradual de esta tecnología en diversas ciudades del mundo.
Finalmente, concluyó que la consolidación de la movilidad como servicio será una tendencia importante en el futuro, donde se espera que los usuarios aprovechen múltiples servicios dentro del ecosistema de Uber, integrando sus necesidades de movilidad, entregas y viajes.








