El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, lideró la ceremonia de graduación de la nueva promoción de la Policía de la Ciudad. En su discurso, presentó a la fuerza policial como un baluarte contra la delincuencia y marcó un contraste con las políticas del gobernador provincial, Axel Kicillof.
“Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”, expresó Macri durante su intervención.
El mandatario porteño enfatizó que la incorporación de 650 nuevos policías pretende fortalecer la seguridad en las calles, especialmente en las áreas limítrofes con el conurbano, donde existen posturas divergentes sobre la lucha contra el crimen.
“En la Ciudad decidimos trazar una línea muy clara: de un lado la gente honesta, los porteños de bien; y del otro, los que deciden vivir al margen de las normas”, destacó.
Además, concentró parte de su mensaje en propiciar el apoyo a los efectivos en sus operaciones, contrastando esto con lo que considera una falta de respaldo en otras jurisdicciones del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Macri sugirió que el gobierno de Kicillof favorece el crecimiento del crimen organizado en la provincia: “Acá no hay espacio para la duda, al delito se lo persigue en cada metro cuadrado de la Ciudad, acá no hay zonas liberadas. O se controla el territorio o lo dominan los delincuentes”.
Asimismo, habló sobre la postura de la administración porteña hacia la delincuencia: “Es con ley y es con orden. Acá se viene a trabajar, a invertir y a estudiar. Los que crean que pueden entrar a delinquir a la Ciudad y volver a sus casas están equivocados”.
En el cierre de su discurso, el jefe de Gobierno subrayó otros logros que considera esenciales para establecer el “orden”. Celebró los desalojos masivos de okupas en barrios como Balvanera, señalado como uno de los más activos, así como la erradicación de manteros y lo que definió como “la baja de todos los delitos en la Ciudad”.
“Sacamos a esa mafia de delincuentes que ocupaban el espacio público y perjudicaban a los comerciantes honestos”, aseveró. “La General Paz dejó de ser un colador”, concluyó.
“Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”, expresó Macri durante su intervención.
El mandatario porteño enfatizó que la incorporación de 650 nuevos policías pretende fortalecer la seguridad en las calles, especialmente en las áreas limítrofes con el conurbano, donde existen posturas divergentes sobre la lucha contra el crimen.
“En la Ciudad decidimos trazar una línea muy clara: de un lado la gente honesta, los porteños de bien; y del otro, los que deciden vivir al margen de las normas”, destacó.
Además, concentró parte de su mensaje en propiciar el apoyo a los efectivos en sus operaciones, contrastando esto con lo que considera una falta de respaldo en otras jurisdicciones del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Macri sugirió que el gobierno de Kicillof favorece el crecimiento del crimen organizado en la provincia: “Acá no hay espacio para la duda, al delito se lo persigue en cada metro cuadrado de la Ciudad, acá no hay zonas liberadas. O se controla el territorio o lo dominan los delincuentes”.
Asimismo, habló sobre la postura de la administración porteña hacia la delincuencia: “Es con ley y es con orden. Acá se viene a trabajar, a invertir y a estudiar. Los que crean que pueden entrar a delinquir a la Ciudad y volver a sus casas están equivocados”.
En el cierre de su discurso, el jefe de Gobierno subrayó otros logros que considera esenciales para establecer el “orden”. Celebró los desalojos masivos de okupas en barrios como Balvanera, señalado como uno de los más activos, así como la erradicación de manteros y lo que definió como “la baja de todos los delitos en la Ciudad”.
“Sacamos a esa mafia de delincuentes que ocupaban el espacio público y perjudicaban a los comerciantes honestos”, aseveró. “La General Paz dejó de ser un colador”, concluyó.









