La fragmentación del peronismo se intensifica en la provincia de Buenos Aires, un bastión que el gobernador Axel Kicillof aspira a consolidar como plataforma para una posible candidatura presidencial en 2027. Aquella reivindicación de la expresidenta Cristina Kirchner se ha convertido en un eje central para una agrupación liderada por Víctor Santa María, secretario general del sindicato de encargados de edificios y empresario de medios, que busca recorrer todas las secciones electorales de la provincia.
Denominada Peronismo por la Provincia de Buenos Aires, esta agrupación también incluye figuras del peronismo bonaerense, a pesar de que su líder proviene del peronismo porteño.
Recientemente, esta agrupación tuvo presencia en Zárate y ha llevado a cabo actos en localidades de las cuarta, quinta y sexta secciones electorales. Desde este sector, se desmiente cualquier intento de frenar la candidatura de Kicillof, mientras que allegados al gobernador aseguran mantener diálogo con el espacio que respalda a Santa María.
Entre los miembros activos en esta iniciativa se destaca Gisela Marziotta, exdiputada nacional que se enfoca en la primera sección electoral desde Ituzaingó. También está Darío Duretti, un exdiputado provincial de Bragado, quien fue funcionario en el Ministerio de Gobierno, actualmente dirigido por Carlos Bianco, un dirigente cercano a Kicillof. Desde su estrecha relación con Santa María, Duretti ocupa ahora el cargo de director de Asuntos Legislativos en la Cámara de Diputados provincial.
“La idea es caminar los distritos llevando nuestra posición y la inocencia de Cristina, que está injustamente detenida”, manifiestan desde Peronismo por la Provincia de Buenos Aires. La agrupación aboga por una posible candidatura de la expresidenta, pese a su condena a seis años de prisión en el caso Vialidad, que también la inhabilita para ocupar cargos públicos. “Ella o quien ella designe. Aceptamos la conducción de Cristina y no vetamos a nadie. Dialogamos con todos”, apuntan y expresan su apoyo a las PASO para resolver diferencias internas.
Santa María comenzó su movimiento en la provincia este año, en un clima de rechazo por parte del kirchnerismo a la candidatura presidencial de Kicillof. En su grupo, enfatizan tener vínculos positivos con La Cámpora y con el Movimiento Derecho al Futuro, el sello interno de Kicillof.
Durante un encuentro en Miramar, Marziotta mencionó que “la militancia tiene la responsabilidad de recuperar el equilibrio institucional que hoy está comprometido a partir de la detención domiciliaria y la inhabilitación perpetua que pesan sobre la expresidenta”. En esa misma reunión, se apoyó la estrategia legal de los abogados de la exmandataria de presentar un recurso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
El peronismo sigue mostrando su fragmentación. El único avance reciente del justicialismo fue un encuentro que reunió a figuras como Máximo Kirchner, Kicillof, Sergio Massa, líderes legislativos y gobernadores para coincidir en la necesidad de rechazar la eliminación de las PASO que busca implementar el gobierno del presidente Javier Milei.
Denominada Peronismo por la Provincia de Buenos Aires, esta agrupación también incluye figuras del peronismo bonaerense, a pesar de que su líder proviene del peronismo porteño.
Recientemente, esta agrupación tuvo presencia en Zárate y ha llevado a cabo actos en localidades de las cuarta, quinta y sexta secciones electorales. Desde este sector, se desmiente cualquier intento de frenar la candidatura de Kicillof, mientras que allegados al gobernador aseguran mantener diálogo con el espacio que respalda a Santa María.
Entre los miembros activos en esta iniciativa se destaca Gisela Marziotta, exdiputada nacional que se enfoca en la primera sección electoral desde Ituzaingó. También está Darío Duretti, un exdiputado provincial de Bragado, quien fue funcionario en el Ministerio de Gobierno, actualmente dirigido por Carlos Bianco, un dirigente cercano a Kicillof. Desde su estrecha relación con Santa María, Duretti ocupa ahora el cargo de director de Asuntos Legislativos en la Cámara de Diputados provincial.
“La idea es caminar los distritos llevando nuestra posición y la inocencia de Cristina, que está injustamente detenida”, manifiestan desde Peronismo por la Provincia de Buenos Aires. La agrupación aboga por una posible candidatura de la expresidenta, pese a su condena a seis años de prisión en el caso Vialidad, que también la inhabilita para ocupar cargos públicos. “Ella o quien ella designe. Aceptamos la conducción de Cristina y no vetamos a nadie. Dialogamos con todos”, apuntan y expresan su apoyo a las PASO para resolver diferencias internas.
Santa María comenzó su movimiento en la provincia este año, en un clima de rechazo por parte del kirchnerismo a la candidatura presidencial de Kicillof. En su grupo, enfatizan tener vínculos positivos con La Cámpora y con el Movimiento Derecho al Futuro, el sello interno de Kicillof.
Durante un encuentro en Miramar, Marziotta mencionó que “la militancia tiene la responsabilidad de recuperar el equilibrio institucional que hoy está comprometido a partir de la detención domiciliaria y la inhabilitación perpetua que pesan sobre la expresidenta”. En esa misma reunión, se apoyó la estrategia legal de los abogados de la exmandataria de presentar un recurso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
El peronismo sigue mostrando su fragmentación. El único avance reciente del justicialismo fue un encuentro que reunió a figuras como Máximo Kirchner, Kicillof, Sergio Massa, líderes legislativos y gobernadores para coincidir en la necesidad de rechazar la eliminación de las PASO que busca implementar el gobierno del presidente Javier Milei.









