Un equipo que no se consagra campeón de la NBA desde hace más de cuarenta años y que no avanza más allá de la segunda ronda de los playoffs de la Conferencia Este desde 2001, no parecía ser la opción más lógica para un jugador que busca culminar su carrera con un nuevo título. No obstante, LeBron James eligió unirse a los 76ers, y en cuestión de horas Filadelfia experimentó una transformación con la llegada del jugador que ha disputado más partidos (1.924) y anotado la mayor cantidad de puntos (51.961) en la historia de la liga de baloncesto más prestigiosa del mundo. Al mediodía del viernes, tras el anuncio de su incorporación, la ciudad se paralizó y las conversaciones giraron en torno a este acontecimiento. “Estamos absolutamente emocionados, honrados y rebosantes de orgullo por dar la bienvenida a LeBron James a la Ciudad del Amor Fraternal y Sororal. Estamos extendiendo la alfombra de bienvenida desde el Día Uno. No podemos esperar para verte brillar en la cancha”, escribió la alcaldesa Cherelle Parker en su cuenta de Twitter. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, proclamó el viernes como el Día LeBron James. Otros equipos destacados de la ciudad también se sumaron a la bienvenida, como los Phillies, de la Major League Baseball; los Eagles, de la National Football League; y el Union, de la Major League Soccer. “Va a vivir un par de años extraordinarios aquí y, por supuesto, la expectativa de ganar un campeonato es alta, como en cualquier lugar. No es algo nuevo para él. Ha estado bajo presión desde su época en la secundaria o incluso antes, ha jugado en grandes mercados y sabe lo que tiene que hacer”, comentó el primera base Bryce Harper, figura de los Phillies. Además de las muestras de apoyo, la llegada de James generará un impacto económico que se estima en un rango de entre 250 y 430 millones de dólares. Una de las primeras indicaciones de este fenómeno es que los abonos para la próxima temporada de los 76ers ya se han agotado, y los precios de las entradas han crecido de manera constante desde el viernes. En la temporada pasada, el costo promedio de un boleto para un partido en el Xfinity Mobile Arena era de 68 dólares. Sin embargo, para el primer juego de pretemporada, programado frente a los Boston Celtics el 17 de octubre, el ticket más barato ya se oferta a 283 dólares, a pesar de que aún no se ha confirmado la participación de LeBron. Se prevé que la venta de camisetas alcance récords. Aunque no se han realizado anuncios oficiales, es probable que los 76ers lideren la lista de partidos televisados nacionalmente, se enfrenten al actual campeón, New York Knicks, en la noche inaugural en el Madison Square Garden y sean protagonistas en algunos encuentros durante el día de Navidad, que es una fecha emblemática para la NBA y de alta audiencia en Estados Unidos. Todo esto resulta novedoso para un equipo que obtuvo su segundo y último título en 1983, un año antes del nacimiento de LeBron, y que la temporada pasada fue eliminado por los Knicks en las semifinales de la Conferencia Este, aunque cuenta con un grupo estelar que incluye al pivot Joel Embiid, al base Tyrese Maxey y a los escoltas Jaylen Brown y VJ Edgecombe. James, que cumplirá 42 años en diciembre, comenzará en octubre su 24ª temporada en la NBA, un récord en la liga. Firmó un contrato de dos años con Filadelfia que le asegurará un salario de 3.876.529 dólares en esta campaña, el mínimo establecido para un jugador con al menos diez años de experiencia. Su salario será incluso inferior al de su primer año como novato en los Cleveland Cavaliers (4.018.290 dólares, que equivalen a aproximadamente 7,2 millones de dólares actuales, ajustados a la inflación). En contraste, la temporada pasada ganó 52,63 millones de dólares con Los Ángeles Lakers. “No lo hago por dinero”, aclaró LeBron al anunciar su decisión de unirse a la Ciudad del Amor Fraternal. A estas alturas, el aspecto financiero no es un inconveniente: en sus 23 temporadas en la NBA, ha acumulado 581 millones de dólares solo en salarios, a lo que se suman los ingresos por contratos de patrocinio y otros negocios fuera de la cancha, incluyendo un acuerdo vitalicio con Nike. “Creo que puedo ayudar a llevar a los Philadelphia 76ers a ser campeones”, manifestó James, quien ha ganado dos campeonatos con Miami Heat, uno con Cleveland Cavaliers y otro con Los Ángeles Lakers. Para lograrlo, necesitará el apoyo de sus compañeros, en especial de Joel Embiid, un jugador de nivel élite que ha enfrentado dificultades debido a lesiones en las últimas dos temporadas. El pivot camerunés, MVP de la temporada 2022/23, se unirá a un jugador al que invitó a ser parte de los 76ers hace mucho tiempo, de manera poco convencional. “@[KingJames], escuchame, hermano, espero que estés teniendo un buen día… ¿Te gustaría unirte a nosotros en Filadelfia? Paz”, escribió Embiid en Twitter el 1 de julio de 2014, cinco días después de ser seleccionado en la tercera posición del Draft. Doce años más tarde, la colaboración se concretó.









