Esta vez, no hubo risas ni gestos de complicidad en el gabinete. Javier Milei no participó completamente de la reunión, pero hizo una entrada inesperada al expresar su apoyo a Manuel Adorni como jefe de Gabinete, y antes de retirarse, dejó caer una contundente declaración frente a todos los ministros: “Prefiero perder las elecciones a destruir a una familia”.
El presidente ha rechazado la teoría de la plusvalía de Karl Marx, pero la situación es tensa. Desde hace dos meses, Adorni ha estado evadiendo preguntas sobre el aumento de su patrimonio en el último año, un asunto que se vuelve sospechoso considerando que su salario es de 3 millones de pesos y hay dudas sobre un crecimiento cercano al medio millón de dólares.
Un ministro presente en la reunión afirmó: “La postura del Presidente fue fuerte, muy, muy fuerte”. Milei puntualizó: “No voy a tirar la honra de una persona porque sale en la prensa. Los periodistas son una mierda”.
Por otro lado, Patricia Bullrich, quien había solicitado que Adorni presentara su declaración jurada con urgencia, no tuvo la oportunidad de hacerlo en medio de la reunión, pero mantuvo su reclamo en la conversación. Con todo el gabinete como testigo, ella subrayó: “La postura del Presidente es apoyarme a mí y a cualquier funcionario honesto atacado por operaciones”. La senadora prosiguió: “La voy a presentar cuando la tenga”, pero sin ofrecer una fecha concreta.
Bullrich se mostró firme en su opinión, comentando que “lo que planteé es que las cosas se habían ido de mambo, que había que apurar todo”. A pesar de la renuencia del Gobierno, su deseo de ser presidenta está latente, y reconoce que la administración actual no puede permitirse prescindir de su influencia.
La senadora tuvo una conversación con Milei el lunes, expresando su preocupación por la situación de Adorni. Sin embargo, el miércoles, su tono cambió. Reiteró públicamente que a Adorni se le debería solicitar la DDJJ de inmediato, advirtiendo que “si no, sufre el Gobierno, sufre el país”.
Por su parte, Milei desmintió cualquier posible renuncia de Adorni, oponiéndose a lo que él consideró como una operación mediática. En un intento por aclarar el malentendido sobre las obras en la propiedad de Adorni, el presidente hizo una nueva referencia, cambiando la metáfora de “tres chorritos” a “dos cañitos”.








