La Ruta Nacional 3, reconocida como una de las arterias más vitales y extensas de Argentina, enfrenta un notable deterioro en varios tramos de la provincia de Buenos Aires, lo que ha reavivado los reclamos sobre el estado del asfalto y la carencia de mantenimiento adecuado.
Esta histórica carretera une la capital, Buenos Aires, con la Patagonia, finalizando en Bahía Lapataia, en Tierra del Fuego, un conocido punto extremo del continente, popularmente referenciado como el “Fin del Mundo”.
Fuentes consultadas indicaron que uno de los sectores más problemáticos se encuentra entre Cañuelas, San Miguel del Monte, Las Flores, Azul y Cacharí, donde los automovilistas han denunciado la presencia de baches profundos, desniveles significativos y banquinas en malas condiciones.
Las redes sociales han comenzado a inundarse con imágenes y relatos de conductores que evidencian la mala situación del pavimento, así como los peligros de circular por la ruta, especialmente en horas nocturnas o en días de lluvia.
“Ruta 3, entre Cacharí y Las Flores, ahora también hecha mierda. Y el sol del atardecer pone en relieve el desastre”, compartió un usuario junto a una imagen que muestra el deterioro en uno de los tramos más frecuentados del recorrido.
Los conductores y residentes identifican varios puntos críticos, destacando la conexión entre Cañuelas y Azul y el tramo entre Azul y Cacharí, donde se han reportado grandes baches y deformaciones en el pavimento.
Igualmente, existen quejas continuas sobre el segmento San Miguel del Monte-Gorchs, donde han surgido iniciativas durante años para convertir la ruta en autovía y mejorar la seguridad vial en una zona caracterizada por un intenso tránsito de camiones.
Otro tramo que frecuentemente es objeto de críticas se encuentra entre Coronel Dorrego y Bahía Blanca, y en el extremo sur también se han recibido denuncias sobre el estado de mantenimiento en cercanías del Paso Fronterizo San Sebastián, en Tierra del Fuego.
En septiembre de 2025, el intendente de Azul, Nelson Sombra, presentó una medida cautelar ante la Justicia Federal, pidiendo al Gobierno nacional que reanudara las labores de bacheo y mantenimiento de la Ruta 3.
En su presentación, Sombra destacó la “alta siniestralidad” de la carretera y señaló que el mal estado de la calzada representa un riesgo constante para automovilistas y transportistas.
Además, grupos de vecinos de Azul, Olavarría, Las Flores y otras localidades llevaron a cabo en 2025 y 2026 diversas protestas, exigiendo mejoras inmediatas y la continuación de las obras que consideran fundamentales para garantizar la seguridad vial.
Entre los tramos más problemáticos mencionados en las protestas figuran:
La Ruta Nacional 3 es una vía clave para el transporte de pasajeros, productos agropecuarios, turismo y carga pesada, lo que intensifica la preocupación de aquellos que utilizan regularmente este corredor.
Esta histórica carretera une la capital, Buenos Aires, con la Patagonia, finalizando en Bahía Lapataia, en Tierra del Fuego, un conocido punto extremo del continente, popularmente referenciado como el “Fin del Mundo”.
Fuentes consultadas indicaron que uno de los sectores más problemáticos se encuentra entre Cañuelas, San Miguel del Monte, Las Flores, Azul y Cacharí, donde los automovilistas han denunciado la presencia de baches profundos, desniveles significativos y banquinas en malas condiciones.
Las redes sociales han comenzado a inundarse con imágenes y relatos de conductores que evidencian la mala situación del pavimento, así como los peligros de circular por la ruta, especialmente en horas nocturnas o en días de lluvia.
“Ruta 3, entre Cacharí y Las Flores, ahora también hecha mierda. Y el sol del atardecer pone en relieve el desastre”, compartió un usuario junto a una imagen que muestra el deterioro en uno de los tramos más frecuentados del recorrido.
Los conductores y residentes identifican varios puntos críticos, destacando la conexión entre Cañuelas y Azul y el tramo entre Azul y Cacharí, donde se han reportado grandes baches y deformaciones en el pavimento.
Igualmente, existen quejas continuas sobre el segmento San Miguel del Monte-Gorchs, donde han surgido iniciativas durante años para convertir la ruta en autovía y mejorar la seguridad vial en una zona caracterizada por un intenso tránsito de camiones.
Otro tramo que frecuentemente es objeto de críticas se encuentra entre Coronel Dorrego y Bahía Blanca, y en el extremo sur también se han recibido denuncias sobre el estado de mantenimiento en cercanías del Paso Fronterizo San Sebastián, en Tierra del Fuego.
En septiembre de 2025, el intendente de Azul, Nelson Sombra, presentó una medida cautelar ante la Justicia Federal, pidiendo al Gobierno nacional que reanudara las labores de bacheo y mantenimiento de la Ruta 3.
En su presentación, Sombra destacó la “alta siniestralidad” de la carretera y señaló que el mal estado de la calzada representa un riesgo constante para automovilistas y transportistas.
Además, grupos de vecinos de Azul, Olavarría, Las Flores y otras localidades llevaron a cabo en 2025 y 2026 diversas protestas, exigiendo mejoras inmediatas y la continuación de las obras que consideran fundamentales para garantizar la seguridad vial.
Entre los tramos más problemáticos mencionados en las protestas figuran:
La Ruta Nacional 3 es una vía clave para el transporte de pasajeros, productos agropecuarios, turismo y carga pesada, lo que intensifica la preocupación de aquellos que utilizan regularmente este corredor.









