Originario de El Cairo, desde su infancia Amr Mokhtar estuvo vinculado al fútbol. Su sueño era jugar en Arsenal, reciente campeón de la Premier League, pero nunca imaginó formar parte de uno de los gigantes del fútbol argentino. Mokhtar, un talentoso defensor central, tuvo una carrera profesional breve debido a problemas en la rodilla, pero su amor por el fútbol prevaleció. A sus 31 años, se ha convertido en asistente de campo y dejará Egipto para seguir a Rodolfo Arruabarrena en esta nueva etapa en Boca.
El nombre Amr, que en su país significa “vivaz”, es muy común. Su primer encuentro con Arruabarrena ocurrió en Pyramids FC, cuando el técnico argentino asumió en noviembre de 2020. En ese momento, Mokhtar formaba parte del equipo de trabajo del club. Arruabarrena dirigió 37 encuentros con el equipo egipcio y luego invitó a Mokhtar a unirse a su staff en los Emiratos Árabes Unidos, como parte de la preparación para las Eliminatorias del Mundial de Qatar.
La experiencia en el seleccionado fue intensa, aunque desafortunadamente no logró la clasificación y el técnico fue despedido. Tras su regreso a Pyramids, Mokhtar se unió nuevamente a Arruabarrena en Al Taawoun FC, en Arabia Saudita, donde ha estado esperando la oportunidad de trasladarse a Buenos Aires para enfrentar uno de los retos más importantes de su carrera.
Entre las ventajas que posee para su adaptación se destacan su dominio del español y una perspectiva occidental. “Será una experiencia enriquecedora para él. Siempre ha vivido en el extranjero debido al fútbol, lo que le ha brindado una visión distinta al mundo árabe”, comentó una persona cercana. Además, “jugó al fútbol, lo que es un valor agregado, y tiene una gran energía por su juventud”, añadió el conocedor.
A pesar de su talento, la carrera de Mokhtar se vio truncada a los 23 años por una rotura de ligamentos. Fue galardonado como el mejor jugador de su categoría en 1995 y representó a la Selección Sub 20 de Egipto, disputando tres partidos. Llegó al Gil Vicente de Portugal atraído por el paso de su hermano mayor Ahmed por el Oliveirense. En una entrevista, compartió su anhelo de jugar en Inglaterra y vestir la camiseta del Arsenal.
No obstante, no pudo consolidar su carrera y su trayectoria lo llevó a varias instituciones, la mayoría en divisiones menores. Su andar incluyó un breve paso por Fierense SC, donde compartió equipo con su hermano, y posteriormente regresó a Egipto para jugar en Tersana SC. Continuó su carrera en el JS Hercules de Finlandia, volvió a Egipto para el Ismaily SC, pasó por el FK Lovcen en Montenegro, la fusión Olympia de Praga, y finalizó en el FC Tucson, en la Segunda División de Estados Unidos.
Mokhtar es un experto en videoanálisis y es altamente valorado por Arruabarrena, tanto es así que al ser contactado por Juan Román Riquelme, se lo consultó de inmediato. Actualmente, se encuentra organizando su mudanza a Buenos Aires. En el equipo de trabajo de Arruabarrena, estará debajo de Diego Markic, quien ha sido su mano derecha desde su primer ciclo en Boca y ha acompañado al entrenador en su trayectoria por Medio Oriente, que incluyó Al Rayyan, Al Shabab Al-Alhi, Pyramids, la Selección de Emiratos Árabes y Al Taawoun.
El otro asistente será Juan Gobet, quien tiene un perfil académico en Gestión de Negocios Internacionales y se formó como entrenador en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino. Se unió al cuerpo técnico de Arruabarrena en 2018 en Al Rayyan y desempeña un rol crucial en el equipo.
Gustavo Roberti asumirá la preparación física, cargo que ocupa desde su inicio como entrenador en Tigre. Amigo de Arruabarrena gracias a un conocido en común, el propio Markic, destacó: “El Vasco siempre dice que no negocia la intensidad. Aunque no me lo comunique, lo que desea es un equipo que mantenga la intensidad. Hay que trabajar para lograr ser intensos durante la mayor parte del tiempo”.
Por su parte, el entrenador de arqueros seguirá siendo Cristian Muñoz, quien se integró al equipo de Boca tras la enfermedad y posterior fallecimiento de Fernando Gayoso.
El nombre Amr, que en su país significa “vivaz”, es muy común. Su primer encuentro con Arruabarrena ocurrió en Pyramids FC, cuando el técnico argentino asumió en noviembre de 2020. En ese momento, Mokhtar formaba parte del equipo de trabajo del club. Arruabarrena dirigió 37 encuentros con el equipo egipcio y luego invitó a Mokhtar a unirse a su staff en los Emiratos Árabes Unidos, como parte de la preparación para las Eliminatorias del Mundial de Qatar.
La experiencia en el seleccionado fue intensa, aunque desafortunadamente no logró la clasificación y el técnico fue despedido. Tras su regreso a Pyramids, Mokhtar se unió nuevamente a Arruabarrena en Al Taawoun FC, en Arabia Saudita, donde ha estado esperando la oportunidad de trasladarse a Buenos Aires para enfrentar uno de los retos más importantes de su carrera.
Entre las ventajas que posee para su adaptación se destacan su dominio del español y una perspectiva occidental. “Será una experiencia enriquecedora para él. Siempre ha vivido en el extranjero debido al fútbol, lo que le ha brindado una visión distinta al mundo árabe”, comentó una persona cercana. Además, “jugó al fútbol, lo que es un valor agregado, y tiene una gran energía por su juventud”, añadió el conocedor.
A pesar de su talento, la carrera de Mokhtar se vio truncada a los 23 años por una rotura de ligamentos. Fue galardonado como el mejor jugador de su categoría en 1995 y representó a la Selección Sub 20 de Egipto, disputando tres partidos. Llegó al Gil Vicente de Portugal atraído por el paso de su hermano mayor Ahmed por el Oliveirense. En una entrevista, compartió su anhelo de jugar en Inglaterra y vestir la camiseta del Arsenal.
No obstante, no pudo consolidar su carrera y su trayectoria lo llevó a varias instituciones, la mayoría en divisiones menores. Su andar incluyó un breve paso por Fierense SC, donde compartió equipo con su hermano, y posteriormente regresó a Egipto para jugar en Tersana SC. Continuó su carrera en el JS Hercules de Finlandia, volvió a Egipto para el Ismaily SC, pasó por el FK Lovcen en Montenegro, la fusión Olympia de Praga, y finalizó en el FC Tucson, en la Segunda División de Estados Unidos.
Mokhtar es un experto en videoanálisis y es altamente valorado por Arruabarrena, tanto es así que al ser contactado por Juan Román Riquelme, se lo consultó de inmediato. Actualmente, se encuentra organizando su mudanza a Buenos Aires. En el equipo de trabajo de Arruabarrena, estará debajo de Diego Markic, quien ha sido su mano derecha desde su primer ciclo en Boca y ha acompañado al entrenador en su trayectoria por Medio Oriente, que incluyó Al Rayyan, Al Shabab Al-Alhi, Pyramids, la Selección de Emiratos Árabes y Al Taawoun.
El otro asistente será Juan Gobet, quien tiene un perfil académico en Gestión de Negocios Internacionales y se formó como entrenador en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino. Se unió al cuerpo técnico de Arruabarrena en 2018 en Al Rayyan y desempeña un rol crucial en el equipo.
Gustavo Roberti asumirá la preparación física, cargo que ocupa desde su inicio como entrenador en Tigre. Amigo de Arruabarrena gracias a un conocido en común, el propio Markic, destacó: “El Vasco siempre dice que no negocia la intensidad. Aunque no me lo comunique, lo que desea es un equipo que mantenga la intensidad. Hay que trabajar para lograr ser intensos durante la mayor parte del tiempo”.
Por su parte, el entrenador de arqueros seguirá siendo Cristian Muñoz, quien se integró al equipo de Boca tras la enfermedad y posterior fallecimiento de Fernando Gayoso.









