Este miércoles, al cierre de la jornada en Wall Street, Nvidia revelará uno de los balances más significativos de la temporada. El productor de chips, que se ha consolidado en el auge de la inteligencia artificial, alcanza un valor de mercado cercano a los 5 billones de dólares, aunque cumplir con las expectativas en un mercado cada vez más exigente representa un verdadero reto.
La empresa necesita probar que la demanda de su infraestructura de IA se mantiene robusta, que puede sostener sus márgenes a pesar del incremento de costos y que la transición de Blackwell a su próxima plataforma, Vera Rubin, avanza de acuerdo a lo planeado.
Principalmente, debe proporcionar una proyección que logre satisfacer a un mercado que se ha habituado a resultados extraordinarios.
“El miércoles, luego del cierre del mercado, tendrá lugar un evento clave para el trade de la IA: los resultados trimestrales de Nvidia”, comentó un experto en finanzas.
El consenso entre analistas prevé ingresos por cerca de 92.000 millones de dólares, señalando un crecimiento interanual del 92%, y una ganancia por acción (EPS) de 2,09 dólares, casi el doble que en el mismo trimestre del año anterior.
Otro economista estima los ingresos en 92.160 millones de dólares, reflejando una expansión interanual del 97%. Su análisis también sugiere un margen bruto del 75% y un EPS de 2,09 dólares.
Un cofundador de una firma de inversiones indicó que sus estimaciones apuntan a un EPS de 2,07 dólares. A pesar de estas variaciones, hay coincidencia en que Wall Street anticipa que Nvidia prácticamente duplicará sus ingresos y ganancias en comparación con el año anterior.
Sin embargo, el mercado pone aún más énfasis en la guía, las proyecciones futuras que la compañía ofrezca para el próximo trimestre. El umbral de expectativas es refinado, ya que el consenso se encuentra apenas 1,3% por encima de la proyección previa de la empresa, lo que deja poco espacio para sorpresas significativas en los resultados.
Nvidia ha superado sus propias guías durante trece trimestres sucesivos, y esta consistencia ha elevado las expectativas: sobrepasar las proyecciones ha dejado de ser una rareza y se ha convertido en la norma que los inversores consideran al evaluar los precios.
Se espera que la empresa proyecte para el tercer trimestre ingresos por un mínimo de 103.000 millones de dólares. De este modo, cualquier sorpresa positiva en el informe actual podría perder relevancia si las proyecciones futuras no alcanzan estas cifras.
Los analistas coinciden en que el centro de atención estará en la sostenibilidad de la demanda de infraestructura de IA, en particular en la rapidez de adopción de Blackwell y las proyecciones para la próxima generación de chips. Serán relevantes también la guía de ventas, los márgenes y cualquier comentario relacionado con las formas de financiamiento en el ámbito de la inteligencia artificial.
La inquietud que prevalece entre los inversores no se limita a la cantidad de chips que Nvidia puede vender, sino también a si el sustancial capital que rodea a la IA puede mantenerse y transformarse en una inversión rentable para los clientes.
El mercado de opciones indica que se prevé una reacción intensa tras la publicación del balance. Se observó que los contratos incorporaban un movimiento implícito cercano al 7% en cualquier dirección. Por su parte, otro análisis señala una volatilidad esperada del 5,35% para la sesión del jueves posterior al informe. Ambas cifras reflejan que los operadores se están preparando para una acción significativa.
Nvidia cotizaba alrededor de 210 dólares, aproximadamente un 12% por debajo de su máximo histórico. Sin embargo, la experiencia reciente sugiere cautela. En cinco de los últimos seis balances, las acciones de Nvidia cayeron durante la jornada siguiente a su presentación, indicando que incluso un buen resultado puede ser castigado si no supera expectativas particularmente altas.
La importancia del informe trasciende el desempeño de sus acciones. Nvidia ha llegado a ser un referente para evaluar el vigor de todo el ciclo de inversión en inteligencia artificial, abarcando desde los grandes proveedores de computación en la nube hasta las empresas que construyen y financian centros de datos.
Recientes datos indican que, en siete de los últimos once trimestres, incluida las estimaciones del segundo trimestre, Nvidia fue la compañía que más aportó al crecimiento de las ganancias del índice S&P 500. Esta vez, podría caer al cuarto lugar, su posición más baja en ese período. Alphabet y Amazon se presentan actualmente como los principales contribuyentes, mientras que Micron Technology ocupa el tercer puesto.
Cabe destacar que gran parte del crecimiento de Alphabet y Amazon proviene de ganancias contables relacionadas con inversiones en acciones, no exclusivamente de la expansión operativa de sus negocios. Excluyendo estos resultados extraordinarios, Micron quedaría en primer lugar y Nvidia en segundo.
El crecimiento de Micron está íntimamente relacionado con el auge de la inteligencia artificial, dado que la construcción de centros de datos está capturando una mayor proporción de la oferta de chips de memoria, lo que ha mejorado sus resultados.
Por lo tanto, los cambios en las posiciones no necesariamente reflejan una reducción del protagonismo de Nvidia, sino que demuestran que el ciclo inversor se está diversificando hacia otros segmentos de la industria tecnológica. A pesar de que la compañía podría no liderar el crecimiento trimestral del índice, su proporción de las ganancias totales del S&P 500 sigue en ascenso.
Un estratega cuantitativo indicó que el aporte de Nvidia a las ganancias del índice pasó del 0,3% en 2019 al 1,7% en 2023, con proyecciones de alcanzar el 4,9% para 2025. Sin considerar las ganancias extraordinarias de Amazon y Alphabet, se prevé que Nvidia explique el 7,2% de los beneficios totales del S&P 500 este año.
Esto muestra cuán relevante se ha vuelto el desempeño de una sola empresa para el conjunto del mercado estadounidense. Nvidia no solo es una de las compañías más valiosas del mundo, sino que también representa una proporción creciente de las ganancias corporativas que sustentan las valoraciones de Wall Street.
Uno de los elementos más esperados del balance será la información sobre Vera Rubin, la plataforma que sucederá a Blackwell. Se ha mencionado que Rubin está en plena producción y que los primeros envíos iniciarían el próximo trimestre. Cualquier confirmación o ajuste en este cronograma será crucial para evaluar la continuidad del crecimiento.
Asimismo, los márgenes serán un indicador clave, ya que se ha filtrado que la compañía comunicó a clientes importantes un aumento superior al 15% en los precios de los servidores de IA debido al encarecimiento de las memorias. El informe permitirá observar si este incremento en los costos afecta la rentabilidad o si puede ser trasladado a los clientes.
Finalmente, la situación en China también es un factor a tener en cuenta. Existe la posibilidad de que no se estén incluyendo ingresos por procesamiento de centros de datos provenientes de ese mercado en las proyecciones actuales, por lo que cualquier novedad positiva podría convertirse en una agradable sorpresa para los inversores.
La empresa necesita probar que la demanda de su infraestructura de IA se mantiene robusta, que puede sostener sus márgenes a pesar del incremento de costos y que la transición de Blackwell a su próxima plataforma, Vera Rubin, avanza de acuerdo a lo planeado.
Principalmente, debe proporcionar una proyección que logre satisfacer a un mercado que se ha habituado a resultados extraordinarios.
“El miércoles, luego del cierre del mercado, tendrá lugar un evento clave para el trade de la IA: los resultados trimestrales de Nvidia”, comentó un experto en finanzas.
El consenso entre analistas prevé ingresos por cerca de 92.000 millones de dólares, señalando un crecimiento interanual del 92%, y una ganancia por acción (EPS) de 2,09 dólares, casi el doble que en el mismo trimestre del año anterior.
Otro economista estima los ingresos en 92.160 millones de dólares, reflejando una expansión interanual del 97%. Su análisis también sugiere un margen bruto del 75% y un EPS de 2,09 dólares.
Un cofundador de una firma de inversiones indicó que sus estimaciones apuntan a un EPS de 2,07 dólares. A pesar de estas variaciones, hay coincidencia en que Wall Street anticipa que Nvidia prácticamente duplicará sus ingresos y ganancias en comparación con el año anterior.
Sin embargo, el mercado pone aún más énfasis en la guía, las proyecciones futuras que la compañía ofrezca para el próximo trimestre. El umbral de expectativas es refinado, ya que el consenso se encuentra apenas 1,3% por encima de la proyección previa de la empresa, lo que deja poco espacio para sorpresas significativas en los resultados.
Nvidia ha superado sus propias guías durante trece trimestres sucesivos, y esta consistencia ha elevado las expectativas: sobrepasar las proyecciones ha dejado de ser una rareza y se ha convertido en la norma que los inversores consideran al evaluar los precios.
Se espera que la empresa proyecte para el tercer trimestre ingresos por un mínimo de 103.000 millones de dólares. De este modo, cualquier sorpresa positiva en el informe actual podría perder relevancia si las proyecciones futuras no alcanzan estas cifras.
Los analistas coinciden en que el centro de atención estará en la sostenibilidad de la demanda de infraestructura de IA, en particular en la rapidez de adopción de Blackwell y las proyecciones para la próxima generación de chips. Serán relevantes también la guía de ventas, los márgenes y cualquier comentario relacionado con las formas de financiamiento en el ámbito de la inteligencia artificial.
La inquietud que prevalece entre los inversores no se limita a la cantidad de chips que Nvidia puede vender, sino también a si el sustancial capital que rodea a la IA puede mantenerse y transformarse en una inversión rentable para los clientes.
El mercado de opciones indica que se prevé una reacción intensa tras la publicación del balance. Se observó que los contratos incorporaban un movimiento implícito cercano al 7% en cualquier dirección. Por su parte, otro análisis señala una volatilidad esperada del 5,35% para la sesión del jueves posterior al informe. Ambas cifras reflejan que los operadores se están preparando para una acción significativa.
Nvidia cotizaba alrededor de 210 dólares, aproximadamente un 12% por debajo de su máximo histórico. Sin embargo, la experiencia reciente sugiere cautela. En cinco de los últimos seis balances, las acciones de Nvidia cayeron durante la jornada siguiente a su presentación, indicando que incluso un buen resultado puede ser castigado si no supera expectativas particularmente altas.
La importancia del informe trasciende el desempeño de sus acciones. Nvidia ha llegado a ser un referente para evaluar el vigor de todo el ciclo de inversión en inteligencia artificial, abarcando desde los grandes proveedores de computación en la nube hasta las empresas que construyen y financian centros de datos.
Recientes datos indican que, en siete de los últimos once trimestres, incluida las estimaciones del segundo trimestre, Nvidia fue la compañía que más aportó al crecimiento de las ganancias del índice S&P 500. Esta vez, podría caer al cuarto lugar, su posición más baja en ese período. Alphabet y Amazon se presentan actualmente como los principales contribuyentes, mientras que Micron Technology ocupa el tercer puesto.
Cabe destacar que gran parte del crecimiento de Alphabet y Amazon proviene de ganancias contables relacionadas con inversiones en acciones, no exclusivamente de la expansión operativa de sus negocios. Excluyendo estos resultados extraordinarios, Micron quedaría en primer lugar y Nvidia en segundo.
El crecimiento de Micron está íntimamente relacionado con el auge de la inteligencia artificial, dado que la construcción de centros de datos está capturando una mayor proporción de la oferta de chips de memoria, lo que ha mejorado sus resultados.
Por lo tanto, los cambios en las posiciones no necesariamente reflejan una reducción del protagonismo de Nvidia, sino que demuestran que el ciclo inversor se está diversificando hacia otros segmentos de la industria tecnológica. A pesar de que la compañía podría no liderar el crecimiento trimestral del índice, su proporción de las ganancias totales del S&P 500 sigue en ascenso.
Un estratega cuantitativo indicó que el aporte de Nvidia a las ganancias del índice pasó del 0,3% en 2019 al 1,7% en 2023, con proyecciones de alcanzar el 4,9% para 2025. Sin considerar las ganancias extraordinarias de Amazon y Alphabet, se prevé que Nvidia explique el 7,2% de los beneficios totales del S&P 500 este año.
Esto muestra cuán relevante se ha vuelto el desempeño de una sola empresa para el conjunto del mercado estadounidense. Nvidia no solo es una de las compañías más valiosas del mundo, sino que también representa una proporción creciente de las ganancias corporativas que sustentan las valoraciones de Wall Street.
Uno de los elementos más esperados del balance será la información sobre Vera Rubin, la plataforma que sucederá a Blackwell. Se ha mencionado que Rubin está en plena producción y que los primeros envíos iniciarían el próximo trimestre. Cualquier confirmación o ajuste en este cronograma será crucial para evaluar la continuidad del crecimiento.
Asimismo, los márgenes serán un indicador clave, ya que se ha filtrado que la compañía comunicó a clientes importantes un aumento superior al 15% en los precios de los servidores de IA debido al encarecimiento de las memorias. El informe permitirá observar si este incremento en los costos afecta la rentabilidad o si puede ser trasladado a los clientes.
Finalmente, la situación en China también es un factor a tener en cuenta. Existe la posibilidad de que no se estén incluyendo ingresos por procesamiento de centros de datos provenientes de ese mercado en las proyecciones actuales, por lo que cualquier novedad positiva podría convertirse en una agradable sorpresa para los inversores.









