La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, brindó un panorama sobre las acciones que llevará adelante el Gobierno nacional, en coordinación con la ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba, para facilitar la visita del Papa León XIV, programada entre el 8 y el 11 de noviembre.
Durante una entrevista televisiva, Monteoliva destacó los lugares con “mayor certeza” donde el Sumo Pontífice celebrará misas durante su estancia. El primer sitio mencionado fue la Basílica de Luján, que se considera “casi indiscutible” como lugar para una eucaristía. La ministra detalló que se prevé que “millones” de fieles se acerquen a escuchar al Papa, tanto dentro como fuera de la iglesia. “El operativo tomará en cuenta esta posibilidad”, afirmó Monteoliva, quien enfatizó la magnitud del evento.
En la ciudad de Buenos Aires, se espera que León XIV presida una “celebración eucarística a cielo abierto” en el Monumento de los Españoles, ubicado en el cruce de las avenidas Libertador y Sarmiento, en el barrio de Palermo. Este lugar se elige por su capacidad para albergar a un gran número de personas, que se estima que acudirán a rendir homenaje al líder religioso durante su visita.
Por otro lado, en la ciudad de Córdoba, el predio de FAdeA, que pertenece a la Fuerza Aérea, será utilizado como un espacio abierto para que los fieles puedan acercarse y ver al Papa. Monteoliva subrayó que se trata del “mismo lugar donde en 1987 estuvo Juan Pablo II”, lo que le otorga un carácter especial a esta visita, dado el significado histórico que tiene.
Si bien estos son los lugares confirmados hasta el momento, el Gobierno está trabajando en la posibilidad de incluir otros destinos en el itinerario del Sumo Pontífice. Además, se encuentran en pleno proceso de organización para los traslados del Papa entre los diferentes lugares y para su recorrido por las provincias, lo que incluye la coordinación de seguridad y logística necesaria.
Es importante señalar que, hasta el momento, Monteoliva indicó que “no tenemos día y hora” definidos para la realización de las tres misas, aclarando que estos detalles son determinados por el Vaticano. Esto significa que se debe esperar la confirmación oficial desde la Santa Sede para cerrar las fechas y horas específicas de los actos.
“Va a haber gente en rutas y aeropuertos. Van a venir desde países vecinos. Necesitamos el refuerzo de las policías provinciales y en rutas y controles”, advirtió. A su vez, aseguró que “tenemos las condiciones y el equipo para trabajar” en función de garantizar la seguridad y el éxito del evento.
En esta línea, el Gobierno celebró recientemente la primera reunión de coordinación para la recepción del Papa León XIV. Este encuentro tuvo lugar en Casa Rosada, donde se discutió la posibilidad de decretar un “asueto” el día en que el Sumo Pontífice lleve a cabo una celebración religiosa masiva. “Tuvimos una reunión muy importante en Casa Rosada, nos sentamos todas las partes para pasar en limpio a quién le toca cada cosa”, indicó Monteoliva.
El encuentro se realizó el martes por la tarde en las oficinas de la secretaria de la presidencia, Karina Milei, en el primer piso del palacio de gobierno. Desde las 17, la funcionaria ofició de anfitriona para los integrantes de la denominada “Comisión Nacional para la Preparación de la Visita”, que incluyó a monseñor García Cuerva y a los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic.
Por parte del Gobierno nacional, acompañaron a Monteoliva la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, el canciller Pablo Quirno, el secretario de Comunicación Fabián Fernández y el secretario de Culto, Agustín Caulo, un funcionario estrechamente vinculado a Santiago Caputo. Gabriel César Sánchez Zinny, jefe de gabinete porteño, representó a Jorge Macri en la gestión a nivel municipal.
Un dato adicional relevante fue la participación en el encuentro del nuevo nuncio apostólico en Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, quien fue nombrado por León XIV a comienzos de agosto. Su presencia subraya el compromiso de la Iglesia con esta visita histórica.
Al salir del encuentro, García Cuerva comunicó a la prensa que el Ejecutivo está “evaluando la posibilidad” de decretar un feriado o asueto, como forma de garantizar “la movilización” de todas las personas que deseen ser parte del oficio religioso que encabezará el sucesor del Papa Francisco, lo que manifiesta la importancia que se le otorga a este evento en el contexto social y religioso del país.
Durante una entrevista televisiva, Monteoliva destacó los lugares con “mayor certeza” donde el Sumo Pontífice celebrará misas durante su estancia. El primer sitio mencionado fue la Basílica de Luján, que se considera “casi indiscutible” como lugar para una eucaristía. La ministra detalló que se prevé que “millones” de fieles se acerquen a escuchar al Papa, tanto dentro como fuera de la iglesia. “El operativo tomará en cuenta esta posibilidad”, afirmó Monteoliva, quien enfatizó la magnitud del evento.
En la ciudad de Buenos Aires, se espera que León XIV presida una “celebración eucarística a cielo abierto” en el Monumento de los Españoles, ubicado en el cruce de las avenidas Libertador y Sarmiento, en el barrio de Palermo. Este lugar se elige por su capacidad para albergar a un gran número de personas, que se estima que acudirán a rendir homenaje al líder religioso durante su visita.
Por otro lado, en la ciudad de Córdoba, el predio de FAdeA, que pertenece a la Fuerza Aérea, será utilizado como un espacio abierto para que los fieles puedan acercarse y ver al Papa. Monteoliva subrayó que se trata del “mismo lugar donde en 1987 estuvo Juan Pablo II”, lo que le otorga un carácter especial a esta visita, dado el significado histórico que tiene.
Si bien estos son los lugares confirmados hasta el momento, el Gobierno está trabajando en la posibilidad de incluir otros destinos en el itinerario del Sumo Pontífice. Además, se encuentran en pleno proceso de organización para los traslados del Papa entre los diferentes lugares y para su recorrido por las provincias, lo que incluye la coordinación de seguridad y logística necesaria.
Es importante señalar que, hasta el momento, Monteoliva indicó que “no tenemos día y hora” definidos para la realización de las tres misas, aclarando que estos detalles son determinados por el Vaticano. Esto significa que se debe esperar la confirmación oficial desde la Santa Sede para cerrar las fechas y horas específicas de los actos.
“Va a haber gente en rutas y aeropuertos. Van a venir desde países vecinos. Necesitamos el refuerzo de las policías provinciales y en rutas y controles”, advirtió. A su vez, aseguró que “tenemos las condiciones y el equipo para trabajar” en función de garantizar la seguridad y el éxito del evento.
En esta línea, el Gobierno celebró recientemente la primera reunión de coordinación para la recepción del Papa León XIV. Este encuentro tuvo lugar en Casa Rosada, donde se discutió la posibilidad de decretar un “asueto” el día en que el Sumo Pontífice lleve a cabo una celebración religiosa masiva. “Tuvimos una reunión muy importante en Casa Rosada, nos sentamos todas las partes para pasar en limpio a quién le toca cada cosa”, indicó Monteoliva.
El encuentro se realizó el martes por la tarde en las oficinas de la secretaria de la presidencia, Karina Milei, en el primer piso del palacio de gobierno. Desde las 17, la funcionaria ofició de anfitriona para los integrantes de la denominada “Comisión Nacional para la Preparación de la Visita”, que incluyó a monseñor García Cuerva y a los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic.
Por parte del Gobierno nacional, acompañaron a Monteoliva la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, el canciller Pablo Quirno, el secretario de Comunicación Fabián Fernández y el secretario de Culto, Agustín Caulo, un funcionario estrechamente vinculado a Santiago Caputo. Gabriel César Sánchez Zinny, jefe de gabinete porteño, representó a Jorge Macri en la gestión a nivel municipal.
Un dato adicional relevante fue la participación en el encuentro del nuevo nuncio apostólico en Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, quien fue nombrado por León XIV a comienzos de agosto. Su presencia subraya el compromiso de la Iglesia con esta visita histórica.
Al salir del encuentro, García Cuerva comunicó a la prensa que el Ejecutivo está “evaluando la posibilidad” de decretar un feriado o asueto, como forma de garantizar “la movilización” de todas las personas que deseen ser parte del oficio religioso que encabezará el sucesor del Papa Francisco, lo que manifiesta la importancia que se le otorga a este evento en el contexto social y religioso del país.









