Playas Ferroviarias de Buenos Aires presentó el 3 de agosto la documentación relativa a sus cajas chicas, tarjetas corporativas y rendiciones de gastos. Un día más tarde, Juan Nicolás Potente dejó su cargo como presidente y director ejecutivo de la empresa estatal, según confirmó el propio ex funcionario.
Informes recopilados indican que la documentación oficial detalla gastos entre 2024 y 2026, incluyendo una cena de fin de año con un menú de tapeo y tres tragos por persona, un aniversario que superó los $1,2 millones, viajes en Uber desde domicilios particulares y una suscripción de USD 100 a Claude Max, cargada a una tarjeta corporativa a nombre de Potente.
Potente mencionó que su renuncia se produjo el 4 de agosto, aunque no se ha encontrado documentación que vincule su salida con la entrega de la información solicitada. Cuando se le consultó sobre las razones de su renuncia, no obtuvo respuesta hasta el momento de cierre de esta nota.
El ex presidente indicó que fue sucedido por Tania Yedro, quien dirige la Agencia de Administración de Bienes del Estado, y subrayó que el acta de la nueva designación aún no había sido publicada.
Los registros de consumo de la tarjeta corporativa a nombre de Potente, correspondiente al período del 30 de mayo al 30 de junio de 2026, muestran un gasto de USD 100 el 16 de junio con la referencia “ANTHROPIC CLAUDE SUB”. Esta operación fue convertida a $142.800, mientras que la rendición interna la categorizó como una “Suscripción mensual Claude Plan Max”. Potente confirmó que él era el usuario, explicando que la herramienta se usaba principalmente para crear presentaciones y otros trabajos institucionales, asegurando que la suscripción fue cancelada el 4 de agosto, coincidiendo con su salida.
Sin embargo, la documentación presentada no incluye la aprobación específica para contratar dicho servicio, ni el tiempo total por el cual fue abonado, y tampoco se hallan informes o presentaciones realizadas mediante dicha herramienta.
En diciembre de 2024, la empresa gastó $954.180,59 en su cena anual en Club Lucero, que incluía un menú de tapeo y tres tragos por persona. A un costo inicial de $898.052,32 se le sumó una factura de $56.128,27 por una “persona extra”. Esta operación fue registrada como “gastos de refrigerio”, aunque la solicitud reconocía que se trataba de la cena de cierre. La documentación revisada no incluye la lista completa de asistentes.
El segundo festejo tuvo lugar en septiembre de 2025. El 15 de ese mes, la empresa aumentó su caja chica hasta $6 millones y registró un pago de $1.131.350 por un almuerzo de aniversario en el restaurante Roldán, descrito en la factura simplemente como “Evento”. Posteriormente, se autorizó un reintegro adicional de $100.000 por el mismo evento, llevando el costo total a, como mínimo, $1.131.350. La rendición no detalla el número de invitados, el menú o el gasto por cada asistente.
Sumando ambos eventos, los gastos ascendieron a $2.185.530,59. Aun así, no fueron las únicas erogaciones en gastronomía, ya que las planillas de 2025 registran un “desayuno presidencial”, así como almuerzos y refrigerios a lo largo del año, así como un desembolso de $399.150 definido como “refrigerio para el personal”. A pesar de que el gasto total documentado durante ese año supera los $2,6 millones, varios informes no explicitan la cantidad de asistentes, los menús o los costos individuales.
Además, la documentación también evidencia viajes pagados por la empresa desde domicilios privados. Potente presentó un comprobante del uso de Uber desde su domicilio hasta el Playón Ferroviario de Palermo para realizar visitas a los locales.
Otro de los gastos incluyen el uso de fondos públicos para adquirir una entrada al Foro de Inversiones 2025, que tuvo un costo de $250.000. Otro empleado, Leandro Meneghini, solicitó el reintegro por un viaje que realizó para asistir a la oficina, empezando su recorrido en avenida Avellaneda y finalizando en la sede de Playas Ferroviarias.
Si bien la documentación no demuestra por sí misma ninguna irregularidad, revelan que durante la administración de Potente, la caja chica y las tarjetas corporativas se utilizaron para financiar eventos corporativos, bebidas, traslados desde domicilios y suscripciones a software extranjero, y las rendiciones no siempre permiten verificar la cantidad de asistentes, las autorizaciones o los resultados obtenidos.
Informes recopilados indican que la documentación oficial detalla gastos entre 2024 y 2026, incluyendo una cena de fin de año con un menú de tapeo y tres tragos por persona, un aniversario que superó los $1,2 millones, viajes en Uber desde domicilios particulares y una suscripción de USD 100 a Claude Max, cargada a una tarjeta corporativa a nombre de Potente.
Potente mencionó que su renuncia se produjo el 4 de agosto, aunque no se ha encontrado documentación que vincule su salida con la entrega de la información solicitada. Cuando se le consultó sobre las razones de su renuncia, no obtuvo respuesta hasta el momento de cierre de esta nota.
El ex presidente indicó que fue sucedido por Tania Yedro, quien dirige la Agencia de Administración de Bienes del Estado, y subrayó que el acta de la nueva designación aún no había sido publicada.
Los registros de consumo de la tarjeta corporativa a nombre de Potente, correspondiente al período del 30 de mayo al 30 de junio de 2026, muestran un gasto de USD 100 el 16 de junio con la referencia “ANTHROPIC CLAUDE SUB”. Esta operación fue convertida a $142.800, mientras que la rendición interna la categorizó como una “Suscripción mensual Claude Plan Max”. Potente confirmó que él era el usuario, explicando que la herramienta se usaba principalmente para crear presentaciones y otros trabajos institucionales, asegurando que la suscripción fue cancelada el 4 de agosto, coincidiendo con su salida.
Sin embargo, la documentación presentada no incluye la aprobación específica para contratar dicho servicio, ni el tiempo total por el cual fue abonado, y tampoco se hallan informes o presentaciones realizadas mediante dicha herramienta.
En diciembre de 2024, la empresa gastó $954.180,59 en su cena anual en Club Lucero, que incluía un menú de tapeo y tres tragos por persona. A un costo inicial de $898.052,32 se le sumó una factura de $56.128,27 por una “persona extra”. Esta operación fue registrada como “gastos de refrigerio”, aunque la solicitud reconocía que se trataba de la cena de cierre. La documentación revisada no incluye la lista completa de asistentes.
El segundo festejo tuvo lugar en septiembre de 2025. El 15 de ese mes, la empresa aumentó su caja chica hasta $6 millones y registró un pago de $1.131.350 por un almuerzo de aniversario en el restaurante Roldán, descrito en la factura simplemente como “Evento”. Posteriormente, se autorizó un reintegro adicional de $100.000 por el mismo evento, llevando el costo total a, como mínimo, $1.131.350. La rendición no detalla el número de invitados, el menú o el gasto por cada asistente.
Sumando ambos eventos, los gastos ascendieron a $2.185.530,59. Aun así, no fueron las únicas erogaciones en gastronomía, ya que las planillas de 2025 registran un “desayuno presidencial”, así como almuerzos y refrigerios a lo largo del año, así como un desembolso de $399.150 definido como “refrigerio para el personal”. A pesar de que el gasto total documentado durante ese año supera los $2,6 millones, varios informes no explicitan la cantidad de asistentes, los menús o los costos individuales.
Además, la documentación también evidencia viajes pagados por la empresa desde domicilios privados. Potente presentó un comprobante del uso de Uber desde su domicilio hasta el Playón Ferroviario de Palermo para realizar visitas a los locales.
Otro de los gastos incluyen el uso de fondos públicos para adquirir una entrada al Foro de Inversiones 2025, que tuvo un costo de $250.000. Otro empleado, Leandro Meneghini, solicitó el reintegro por un viaje que realizó para asistir a la oficina, empezando su recorrido en avenida Avellaneda y finalizando en la sede de Playas Ferroviarias.
Si bien la documentación no demuestra por sí misma ninguna irregularidad, revelan que durante la administración de Potente, la caja chica y las tarjetas corporativas se utilizaron para financiar eventos corporativos, bebidas, traslados desde domicilios y suscripciones a software extranjero, y las rendiciones no siempre permiten verificar la cantidad de asistentes, las autorizaciones o los resultados obtenidos.









