El gobernador Martín Llaryora ha manifestado su profunda satisfacción tras confirmarse la visita del papa León XIV a la Argentina, calificando el evento como un hito sin precedentes para la provincia de Córdoba. Según detalló el mandatario, la gestión para concretar este viaje ha sido un trabajo arduo de varios meses en estrecha colaboración con la Santa Sede.
El papel del cardenal Ángel Rossi fue fundamental en este proceso. Llaryora reconoció su labor como “impulsor clave” para que la visita sea posible, destacando que su intervención ha sido decisiva tanto en el pasado como en la actualidad.
En cuanto a la organización, la provincia ya ha recibido a representantes del Vaticano para coordinar aspectos logísticos y de seguridad. Aunque la definición del cronograma final recae exclusivamente en la Santa Sede, el Gobierno de Córdoba ha puesto a disposición toda su infraestructura y espacios públicos, posicionando a la provincia como el “gran punto de encuentro del interior”.
El gobernador evocó la visita de Juan Pablo II como un precedente inolvidable, subrayando que la llegada de León XIV tendrá un impacto comparable. Para ello, el Ejecutivo provincial ya diseña un plan integral que contempla:
Actividades culturales y artísticas para enriquecer la experiencia de los visitantes.
Programas de voluntariado para facilitar la organización.
Circuitos turísticos y patrimoniales para que los peregrinos conozcan la historia local.
Sobre la posibilidad de decretar un feriado provincial, Llaryora prefirió la prudencia, asegurando que cualquier medida será consultada previamente con la Iglesia. “Queremos que sea una fiesta de la paz, de la institucionalidad y de toda la sociedad”, concluyó, enfatizando que este evento representa un reconocimiento para todos los cordobeses.









